
M.Rosa Subarroca ha canviado de local por contaminación |
Su anterior lugar de trabajo en Ca n´Oriac recibía
tal contaminación electro-magnética por la proximidad de
una torre de alta tensión que ni ella ni su salud han podido aguantarlo
más. Lo abandonó y ahora su nuevo centro de terapias naturales
"La Rosa" ocupa una antigua casa inglesa de la calle del Sol con buenas
vibraciones e inmejorables augurios.
Nacida en Abella de la Conca (Lleida), la naturópata y actual vecina de Castellar del Vallès, Rosa Subarroca Erill, 49, afirma que ya prescinde de hasta seis terapias gracias a la ‘energía positiva’ que emana de su nueva-vieja casa. |
"Me notaba nerviosa, alterada, más agresiva, dormía muy mal y tenía bloqueos internos"
--¿Dónde estaba antes el centro "La Rosa"?
--En la avenida Matadepera, 9, es decir a sólo 36 metros de
una torre de alta tensión, cuando la ley marca un mínimo
de 500. Es la torre que está al lado mismo de la iglesia de Ca n´Oriac.
--¿Le afectaba?
--Unas personas notamos la contaminación electromagnética
más que otras, pero no hay duda de que eso contamina. Como contaminan
los teléfonos móviles, los ordenadores o los radiodespertadores.
Y las torres de alta tensión son tremendas. Si tu te acercas a una
torre de alta tensión con un fluorescente en la mano y una toma
de tierra, se enciende.
--¿Qué notaba usted concretamente?
--Me notaba nerviosa, alterada, más agresiva, dormía
muy mal, tenía bloqueos internosy hasta se me inflamó la
meninge izquierda...
--¿Cómo podía vivir con todo eso?
--Lo iba solucionando con flores de Bach, técnicas de respiración
‘vivation’, un poco de shiatsu, mucho tai-chi , alguna sesión de
escucha del cuerpo y otras terapias.
--¿Cómo lo detectó?
--Vino a dar una conferencia el geobiólogo Manuel Reboredo de
la asociación GEA. Yo estaba encantada con el local porque era un
piso amplio, iluminado y con vistas a los árboles y a la iglesia.
Y la avenida Matadepera es preciosa. Pero ese señor nos habló
de las corrientes telúricas y sus patologías y nos demostró
con un aparato la alta contaminación eléctrica de aquel local.
--¿Dio más datos?
--Sí. Midió toda la casa con su aparato y en la parte
trasera del local, precisamente donde hacíamos las técnicas
de relajación porque pensábamos que era la habitación
más tranquila, es donde encontró una contaminación
más alta porque los cables pasan justo por encima.
--¿Cuándo pasaba todo eso?
--Hace sólo tres meses. Me he movilizado muy rápidamente
porque nada mas hablar con él lo ví todo claro. No quise
estar allá ni un dia más y empecé a tomar decisiones
rápidamente.
--Pero mucha gente piensa que su casa está contaminada y
no toma decisiones tan definitivas ni tan repentinas.
--En mi caso coincidieron muchas circunstancias. Por un lado, un numerólogo
amigo mío me predijo, sólo cuatro dias antes de que viniera
Reboredo, que marcharía de aquel piso e iría a una casa nueva.
Poco antes, además, un terapeuta vio también, a través
de mis traumas infantiles, que mi inconsciente me estaba pidiendo un ‘lugar
sano’. No les hice mucho caso, pero cuando aquel aparato se disparó,
lo entendí todo.
--¿Qué dicen los vecinos?
--La Asociación de Vecinos de Torreguitart han hecho manifestaciones
contra esa misma línea.
--¿Se ha asegurado de que esta casa de la calle del Sol no
tiene ningún tipo de contaminación antes de alquilarla?
--Por supuesto. Antes de firmar el contrato llamé al geobiólogo
de Rubí, Miquel Miralles, quien me miró la casa de arriba
a abajo y descubrió que estas casas están tan bien hechas
que antes de construirlas ya miraron las influencias de las corrientes
telúricas.
--¿Cómo lo descubrió?
--Con las varillas descubrió que las paredes están levantadas
justo en las zonas negativas de la casa. Se quedó con ganas de mirar
las demás casas de la calle para confirmarlo. Pero lo cierto es
que hace años, antes de construir, esto se miraba con ramas de olivo.
No encontró ni un solo punto negativo en toda la casa y le otorgó
un valor biológico de 7.400 que parece que es mucho.
--¿Se siente mejor aqui?
--Mucho mejor. Ya no tengo que prácticar respiraciones cada
noche mientras voy en coche a Castellar. Me encuentro bien todo el dia.
--¿Y la calle?
--Es una calle muy familiar donde me he encontrado muy bien recibida
por los vecinos. Y según la numerología, por el nombre de
la calle, Sol, y el número 84 que suma 12 (8+4) que suman 3 (1+2),
es un lugar muy apropiado para las investigaciones.
--Pues hala, a investigar.