
M. Jiménez, uno de los mejores modelistas de España, en SBD |
La verdadera pasión de este licenciado en Bellas
Artes por la Univesidad de Salamnaca, el pamplonica residente en Barcelona,
Miguel Jiménez Martín, 23, que se gana la vida
diseñando
portadas para el sello discográfico Max Music, es el
maquetismo.
Considerado entre los mejores modelistas de España, ha construido más de 300 maquetas en su vida, ha ganado una treintena de concursos, es colaborador de la revista Todo Modelismo y viene una vez por semana a la tienda Ludo-Hobbies de la calle Sant Pere para impartir cursos de dioramas, aerografía y modelismo. |
"Toda mi vida he luchado para que el modelismo sea
un medio de expresión y no mero coleccionismo"
--¿Esto es para jóvenes muy-muy
jóvenes?
--¡Que va! Lo que más me ha sorprendido es que en los
talleres de Sabadell me vienen gente hasta de 30 años.
--¡Qué viejos!
--Hombre para el modelismo, un poco (sonríe). Pero nunca es
tarde.
--¿Para qué sirve una maqueta?
--A mi me sirven para expresar sentimientos. Yo, como el que pinta
un cuadro, pretendo que la gente que vea mi maqueta sienta lo que yo
sentía
al hacerla.
--¿Por ejemplo?
--Por ejemplo la imagen de un tanque abandonado en el fondo marino
de las costas japonesas que vi en un documental de Costeau me
impresionó
de tal manera que inmediatamente quise reconstruirlo.
--¿Resultó?
--Sí, oxidado y con todos los detalles, porque toda mi vida
he luchado para que el modelismo sea un medio de expresión, un arte
y no mero coleccionismo.
--¿Un tanque hundido expresa algún sentimiento?
--Miles: máquina abandonada por el tiempo, evolución
de la tecnología, muerte del futuro. Yo el futuro siempre lo tengo
presente y lo represento con maquetas del pasado...
--...perdón, ¿puedes repetir eso?
--Mi vida siempre ha ido enfocada a pensar en el futuro y cómo,
desde mi pequeñez, puedo solucionar los problemas del mundo. Para
ello procuro aprender del pasado. Si no fuera por la Segunda Guerra Mundial,
hoy no tendríamos reactores. Todo lo que ha acontecido desemboca
en la actualidad y nos lleva al futuro.
--¿Alguna de tus maquetas refleja ese pensamiento?
--Precisamente ésta que te he traído, ¿ves? Es
un tanque de la 2ª Guerra Mundial abandonado en un bosque
francés
con un punky de los 80 pintando Anarchie en grafiti.
--¿Más tanques?
--También toco fantasía, medieval y vehículos
civiles, pero lo militar es lo que más pide la gente.
--¿Cuál es esa maqueta que no te sacas de la mente?
--Tengo un recuerdo buenísimo de la primera que presenté
a un concurso que además gané en Pamplona, cuando
tenía
13 años. Era la típica escena de unos mecánicos
arreglando
un coche en un taller.
--¿Cuáles son los materiales?
-Todo sirve si sabe emplear. Corcho, tierra, silicona, plásticos,
foam, muelles, celofán, maderas... ¡todo!
--¿Qué teneis que aprender de los pesebristas o ellos
de vosotros?
--Nada porque son dos campos totalmente distintos.
--También hacen dioramas.
--Yo de pequeño flipaba con los belenes y, en parte, lo
mío
también me viene de ahí. Pero el modelismo es mucho más
preciso en detalles, más riguroso, todo un mecanismo de
relojería.
--¿Por ejemplo?
--Sólo con la pintura puedo representar todo tipo de texturas
y formas volumétricas, desconchones, desgastes, óxidos, moho
o húmedades. Los pesebristas a todo eso no le dan mucha importancia.
--¿Tampoco tienes nada que aprender de los modelistas
aeronavales?
--Yo tengo que aprender de todo el mundo y mucho. Y de los modelistas
de aviones más todavía. Los hay que se han pasado toda la
vida haciendo Harriers. Seguro que aún son más precisos que
yo.
--¿Cuánto tiempo puede llevar una buena maqueta?
--Varios meses durante varias horas cada dia. Y cuando te acuestas
aún sigues pensando.
--¿La mejor maqueta de otro autor?
--Las que hacen mis alumnos de Sabadell. Me han sorprendido. Y en Madrid
hay verdaderos genios, no tanto de la pintura como del montaje.
--Pero díme una.
--Aun no he visto la maqueta que me quite el sueño, ni siquiera
de las mías. El dia que exista estará en un museo entre un
Picasso y un Goya.
--¿Y con la que sueñas?
--La que haga cambiar la mentalidad de la gente, haga el mundo menos
cutre, y permita ayudarnos más unos a otros.
--Muy-muy jóvenes.