
La escocesa Lilias Adam lleva 23 años entre SBD y Castellar |
Hace 23 años que vive entre Sabadell y Castellar, pero la profesora de inglés de la escuela I.H., Lilias Adam, 47, nació en el pequeño pueblo escocés de Tayport, cerca de St.Andrews, y un pequeño león sigue rugiendo en su corazón. |
La muerte de Lady Di eclipsó totalmente el debate
sobre el referéndum
--¿Contenta por el resultado del referéndum?
--Sí, mucho. La verdad es que tenía mis dudas.
--¿Por qué?
--Porque he estado en Escocia, en casa de mi madre semanas antes y
la muerte de Lady Diana se apoderó tanto de la atención
pública
que apenas nadie hablaba del referéndum. Lo eclipsó.
--¿Y usted?
--Yo sí. Yo hacía campaña a favor del SI a la
autonomía entre los vecinos y amigos de mi madre.
--¿Qué les contaba?
--Que yo he vivido la transición española y la
construcción
de la autonomía catalana y que todo son ventajas.
--¿Realmente Catalunya sirve como referencia para los
escoceses?
--Sí, los diarios hablaban también de Catalunya como
un modelo positivo.
--¿Cómo reaccionaban los amigos de su madre?
--Yo ví mucho miedo
--¿Miedo a qué?
--Es un pueblo pequeño y rural y algunos creían
que si los escoceses pueden subir los impuestos eso puede perjudicar a
la industria escocesa. Otros desconfiaban de los políticos escoceses
por un par de escándalos que ha habido. Y otros temían por
la desmembración del Reino Unido.
--De hecho, en 1979 el pueblo escocés votó NO a la
autonomía en otro referéndum. ¿Qué ha cambiado
esta vez?
--Ha cambiado mucho la situación económica y, sobre todo,
el apoyo a los conservadores, que entonces era total. Pero ahora Toni Blair
tiene más popularidad de la que jamás tuvo Margaret Thatcher.
Más que nada se ha dado un voto de confianza al nuevo partido en
el gobierno.
--Aqui sería impensable que se convocara un referéndum
parecido desde Madrid. ¿Que Toni Blair sea escocés
es definitivo?
--Es escocés de nacimiento, pero ha hecho toda su carrera en
Londres. No tenía más remedio. Ahora esto cambiará
y los políticos escoceses podrán trabajar por Escocia desde
Escocia.
--¿Confía en la nueva clase política y el nuevo
funcionariado que emergerá ahora?
--Sí porque se ha creado un espíritu de confianza con
el gobierno de Westminster. Además ahora se vive un clima de euforia
colectiva. Han votado el 74 % y eso ha supuesto una inyección de
moral. Ahora dicen "pues mira, sí que somos un pueblo".
--¿Hasta qué punto ha influido la oscarizada
película
americana Braveheart en el resurgir nacionalista escocés?
--(Duda, piensa, hace una pausa y...) Supongo que sí. Los escoces
somo muy románticos. Y esa victoria (sonríe) es casi la
única
victoria militar de los escoceses sobre los ingleses.
--¿Ser independentista es un romanticismo?
--Así es como mucha gente piensa en Escocia, sí.
--¿Cuáles son las similitudes con Catalunya?
--Hay muchas diferencias. Catalunya es mucho más rica y puede
salir adelante con su propia industria.
--Y el petróleo del Mar del Norte.
--Se está acabando.
--¿En cuanto a sentimiento diferencial?
-- Tenemos nuestras tradiciones y cultura, pero el gaélico apenas
se habla, no es como el catalán aqui.
--¿Se odia a Londres?
--No. Las victorias deportivas del Reino Unido, en Escocia se celebran
como propias. Nunca ha habido sentimiento de opresión
británica.
Los escoceses se sienten muy británicos aunque también
antimonárquicos.
--¿Tendrá ahora Escocia más o menos
autonomía
que Catalunya?
--Menos. Tendrá competencias en Sanidad, Enseñanza,
Justicia
y Hacienda, pero no tendrá una policía ni una moneda aparte.
--Pues el Banc of Scotland...
--El Royal Banc of Scotland emite unos billetes de banco escoceses,
pero valen lo mismo que la libra esterlina. Y, por cierto, hasta hace poco
no me los aceptaban ni en Londres ni en el Banc Sabadell. Ahora ya sí
(sonríe).
--¿Ganarán terreno ahora los partidos
independentistas?
--Lo dudo. En Catalunya hay rabia porque tuvo un parlamento y se lo
arrebataron, pero Escocia nunca lo ha tenido.
--¿Le gustaría a usted una Escocia independiente?
--No hemos sufrido tanto como para desearlo. Me gusta esta
autonomía
como una forma de autoadministrarnos, pero nada más.
--¿Ahora toca Gales?
--Pues seguramente, sí.
--God Save the Queen porque como no la salve Dios...