Ascensión Mateos, esposa de guardia civil

"Nadie tiene en cuenta nuestros sentimientos"
24 / 07 / 1997
 
A.Mateos sesiente integrada en Catalunya sin hablar catalán
Llevan nueve años en Sabadell, sus dos hijos han nacido aqui, van al colegio Samuntada y hablan catalán, sus suegros y cuñados viven en Barberà y ellos ya se habían comprado un piso en Terrassa pensando en el futuro.

 Pero su marido es Guardia Civil y como Madrid ha decidido desmantelar la Academia de la Plaça Taulí, la bilbaína Ascención Mateos García, 29, tendrá que hacer las maletas muy pronto para irse a "cualquier parte menos el Norte".


"Por quedarnos en Sabadell, nuestros maridos aceptarían cualquier trabajo con contrato"

--¿Cuándo os habéis enterado que hay que marchar?
--Hace una semana.
--¿Es seguro?
--Sí porque hace ya un mes el BOE publicó que el próximo curso de especialistas fiscales, que siempre se daba en Sabadell, se hará en Valdemoro (Madrid).
--Eso no significa que las 38 familias de esta casa cuartel tengan que abandonar Sabadell.
--Sí porque extraoficialmente los superiores de mi marido ya le han dicho que empiece a buscar nuevo destino.
--¿Qué destino pedirán?
--Mi marido quiere ir a Castellón que es lo más cerca que hay de Catalunya. Yo, mientras no sea el Norte, cualquier sitio.
--Nadie les prohíbe pedir destino en Catalunya, por ejemplo en Badía ¿no?
--¿Para qué? Badía para los críos sería ideal. Pero cualquier destino en Catalunya durará hasta que lleguen los Mossos d´Esquadra y nos sustituyan. Cinco o diez años a lo sumo. Si hemos de hacer un cambio, que sea definitivo.
--¿Tan seguros están de que les echarán?
--Estamos viendo ya los problemas que tiene la Guardia Civil de Tráfico en Gerona. El despliegue de la policía autonómica acabará con la Guardia Civil en Catalunya a la corta o a la larga. Seguro.
--¿Cuando uno es funcionario del estado no es conciente del cambio continuo?
--Sí, pero una cosa es cambiar para mejorar porque tu lo has elegido así y otra cosa que te obliguen de la noche a la mañana como hacen aqui.
--¿Se consideraban ya integrados a Catalunya?
--Totalmente. Mi marido se considera de aqui y habla catalán y todo. Yo no, pero los niños van al colegio, ya conocemos los médicos, los comercios, la ciudad y esto es tranquilo, que es lo más importante.
--Habían comprado piso, ¿no?
--Sí. Habíamos comprado un piso en Terrassa, que es mucho más barato que Sabadell. Pero ahora, con todo esto, ya lo hemos puesto a la venta.
--¿Usted trabaja?
--Soy ama de casa pero traigo un sobresueldo cosiendo para fuera. Ahora  también perderemos eso.
--¿Cuál es el ambiente en este  vecindario de esposas de guardias?
--Las que tienen los hijos ya mayores, con estudios universitarios están menos preocupadas. Tienen claro que los hijos se quedan aquí aunque la familia se vaya a dividir.
--¿El clima es de preocupación o indignación?
--Estamos molestos, claro.
--¿Existe esa sensación de "Nos echan de Catalunya porque no somos catalanes"?
--Yo... (tímida) creo que sí. Nada más llegar aqui lo primero que hacen es obligarte a hablar el catalán aunque yo, en nueve años, aún no hablo ni torta (sonríe). Sólo quieren lo suyo y hay quizás un poco de racismo.
--Pero quien ha decidido desmantelar la Academia de Sabadell es la Dirección General de la Guardia Civil, en Madrid.
--Ya lo sé, pero bien podrían acogernos aqui.
--¿Aceptaría su marido otro trabajo en Sabadell?
--¿Por qué no? Mosso d´Esquadra o lo que fuera en la vida civil. Pero tal como está el mundo laboral, ya me dirá usted cómo consigue hoy un trabajo con contrato estable.
--O sea que usted se siente perseguida por motivos de raza.
--Hombre, tanto como perseguida, no. Pero ya les podrían dar la oportunidad de quedarse.
--¿En nueve años se ha sentido usted discriminada?
--Hombre hay gente que te fuerza a que hables catalán y que te siguen hablando en catalán aunque tu no lo hables. El catalán. El problema es el catalán. ¿Como voy a ayudar a hacer los deberes a mis niños si yo no sé catalán?
--O sea que se va a llevar un recuerdo funesto de Sabadell.
--¡No hombre no! (riendo) me voy a llevar un excelente recuerdo. Aquí han nacido y crecido mis hijos, tengo mis amigos, mi mundo, todo. Yo aqui he sido muy feliz.
--Si los catalanes somos racistas y no paramos de discriminarla ¿cómo ha podido sentirse feliz?
--Tampoco es eso. Al que me ha hecho un poco de lado yo le he olvidado y ya está.
--Resentida está, eso seguro.
--Un poco dolida, sí. Nadie tiene en cuenta nuestros sentimientos.
--Presionen: hay tiempo.