José Luis Serrano, punk y padre en la vida

"Ser punk es una forma de vida"

29/ 7/ 1998

 
José Luis Serrano y su hijo, Urko, ayer en la Plaça del Gas

Su imagen intimidatoria se desvanece a la primera palabra. Una sonrisa tímida y un tono de voz suave crean inmediatamente una relaja confianza.

Este gallego que se fue de casa a los 14, ha sido okupa en varias ciudades de España y se ha ganado las lentejas como artista callejero, José Luis Serrano Alvarez, 25, vive ahora con su mujer en Castellar del Vallés. A menudo se le ve por el Centro de Salud i Serveis Socials de la Plaça del Gas de Sabadell, acompañado de su hijo de 3 años, Urko.


"Nunca voy a inculcarle a mi hijo una ideología"

 

--¿A qué vienes?

--A hablar con la asistenta para que me pase la PIRMI de Manresa, que es donde vivía antes, a Castellar que es donde vivo ahora. Vengo cada dia.

--¿Te acompaña siempre el niño?

--Claro, no lo voy a dejar en casa solo. (No le saca la vista de encima) ¡Urko, ven para acá!

--¿No tiene madre?

--Sí, pero está trabajando

--¿Como ligan esos imperdibles en la oreja, esos candados al cinto y ese rapado punky-sioux con un amable padre de familia?

--Normal. ¿Qué tiene que ver una cosa con otra?

--¿Qué significa ser punk hoy en dia?

--Es una forma de vida. Vivir en la calle. Yo llevo ocho años de okupa, tocando la flauta, haciendo malabares, escupiendo fuego, de todo un poquillo. He estado en Bilbao, Galicia, Andalucía, Andorra, Reino Unido, Irlanda...

--Parece que una persona con tu imagen tenga que liarse a puñetazos a la mínima.

--No, no. Por lo menos no siempre. Yo ahora mismo trato de adaptarme al sistema.No hay otro remedio. Mi mujer reparte comida por los casals d´estiu y yo miro de conseguir un trabajo de soldador en Polinyà.

--Tres impedibles en la oreja, un pendiente en la nariz...

--...y en el ombligo y (pícaro) en otro lado.

--¿Qué otro lado?

--En la parte íntima.

--¿En la punta del...?

--Sí.

--¿Y cómo haces el amor?

--Igualmente. Sólo es una anillita en la piel y no provoca ningún dolor a ninguno de los dos.

--Chupa tejana raída...

--Porque no hay más huevos de ponerme otra.

--El collar, con su plaquita, parece de perro.

--Lo es. Me lo regaló una amiga de Bilbao. (Alguien hace navegar una barquita por el estanque y el niño corre a verlo) ¡Urko, que te vas a caer al agua!

--¿Notas cómo te mira la gente por la calle?

--No. Yo voy a lo mío.

--¿Urko se da cuenta de que tu eres diferente?

--No.

--No le rapas el pelo.

--No. Cuando sea mayor se vestirá como quiera y elegirá lo que quiera. De momento no está ni bautizado. Que se bautice él sólo cuando quiera. Yo no tengo por qué inculcarle ninguna creencia como hacen los católicos.

--¿Va al cole?

--Empezará P-3 este año.

--¿Se acabó la flauta?

--No. Yo soy músico. A menudo intento adaptar a la flauta canciones de Sex Pistols, MCD, La Polla, Splash...

--¿Y tus padres?

--Andarán por Galicia, supongo. Cuando me fuí de casa, mi padre arreglaba frigorífico y mi madre era ama de casa. Ahora no sé.

--¿Por qué te fuiste a los 14?

--Porque a mi padre le va la priva. Un dia me metí por medio para que no pegara más a mi madre y pillé. Pero pillé por todos los lados. Dije nunca más y me largué.

--¿Tu no te metes nada?

--Mis porros y mis borracheras de vez en cuando (ríe). Pero no con el niño. Solo cuando estoy de fiesta.

--Cuéntame tu pasado okupa.

--Ultimamente estaba en la casa «La bomba» de Manresa. Cuando me largué la pasé a unos gitanos amigos míos que también tienen el permiso de la dueña.

--¿La dueña está contenta de que le ocupeis la casa?

--Ya lo creo. Se la hemos pintado, le hemos arreglado las vigas, hemos subido alguna pared. ¡Urko ven aqui! Si la Constitución dice que todo español tiene derecho a techo y hay montones de casas vacías, no tenemos por qué estar tirados en la calle.

--En el Cine Princesa hubo de todo.

--Yo estuve en aquel desalojo y te aseguro que la policía se portó muy guarramente. Daba asco.

--Lo vimos todos por TV.