Dalila, actriz porno musulmana

"El integrismo es ignorancia"

31/ 7/ 1998

 
La actriz marroquí Dalila ha rodado 50 películas porno

En su gira por España y después de aparecer en el programa de TV3 "Les mil i una", la única atriz pornográfica de raza árabe del mundo, Dalila, vino a promocionarse a Sabadell. ha rodado 50 películas pornográficas y ha ganado premios en los mejores festivales y concursos europeos.


"La belleza física de los hombres no me interesa nada"

 

--¿No le asustan los integristas islámicos?

--Para nada. Yo no me meto con la religión.

--Pues en Argelia hasta la atletas están amenazada por enseñar las piernas en los estadios. ¿A usted no la amenazan?

--No. Tanto Argelia como Irán me quedan muy lejos. Los integristas temen más a intelectuales como Salman Rushdie que a mi.

--¿Por qué?

--Porque el intelecto puede nutrir la ignorancia. Y el integrismo es ignorancia. No saben de qué hablan, pero hablan.

--Los mujeres árabes tienen su prestigio sexual, ¿no?

--Las mujeres del Sur siempre son más cálidas que las del Norte. Pero la verdad, marché de Marruecos,sin haber vivido el sexo al estilo oriental y no lo sé.

--¿Que dicen sus padres?

--Cuando descubrieron en lo que trabajaba se disgustaron un poco. Pero ahora ya comprenden que no hago daño a nadie y me respetan.

--Usted ha declarado que en cada mujer hay una puta. ¿Sirve eso para mujeres como la Madre Teresa de Calcuta?

--¿Por qué no? Pero en el sentido poisitivo de la palabra. Yo me refiero a una mujer que ama el sexo, aunque no pueda estar con otro que con su marido. A una mujer que ama a su prójimo, aunque sea espiritualmente.

--Pero las santas...

--Todo está en la mente.

--¿Elegió esta carrera o la eligieron?

--Elegí yo. A los 21 años dejé Casablanca para ampliar estudios de Geografía en Francia. Allí perdí la virginidad, descubrí el sexo y me gustó. Lo del cine empezó como un juego, pero ya llevo 50 películas.

--¿Puede dejarlo?

--El trabajo sí, claro. Dejar el sexo ya me costaría más (ríe). Pero aún queda mucho trabajo por hacer, para mi y para la educación sexual de los demás.

--¿Profesora del sexo?

--Claro. Mis películas resuelven problemas de comunicación de muchas parejas.

--Pero si todas son iguales.

--Y el sexo también lo es. Desgraciadamente hay pocas personas que trabajen el sexo con su imaginación. Hay poca libertad sexual y demasidos fantasmas.

--¿Por ejemplo?

--Por ejemplo el tamaño del pene.

--Pues en las películas porno todos son tamaño gigante.

--Por eso mismo, porque es un fatasma. Pero los penes demasiado grandes, por cuestiones científicas de vasodilatación, con frecuencia no se ponen erectos. Todas las mujeres con las que he trabajado prefieren un pene proporcionado.

--¿Existen películas porno para mujeres?

--Desgraciadamente no. Pero cada dia hay más demanda y espero que pronto las hagan porque a las mujeres les encanta el sexo.

--¿Cómo lo sabe?

--Cuando he de rodar sólo con mujeres es la locura (ríe). Todas están contentas, todas quieren hacerlo conmigo. ¡La locura! Con los hombres el ambiente es más serio.

--¿Cómo debería ser una película para mujeres?

--Menos mecánico. Más cerebral que es lo que somos las mujeres.

--¿Cuál es la parte más sexual de su cuerpo?

--Todo, pero lo primero que me miran los hombres es los ojos. No es broma. Bueno, si voy un poco sexy ya miran más abajo (ríe).

--¿Qué les mira usted?

--Su imaginación. Desde luego la belleza física de los hombres no me importa nada.

--Clinton podría dimitir por una cuestión de sexo.

--No comprendo porque no se le deja ser un ser humano normal. Clinton también tiene derecho a tener una amiguita.Todos los políticos en EEUU, España, Marruecos e Irán tienen sus amantes.

--¿La cultura occidental es tan hipócrita como la musulmana?

--Sí, pero con diferencias. Los italianos por ejemplo son tan «machos» que se tapan los ojos con una mano y te tocan los pechos con la otra. Son terribles. Los españoles, en cambio van con sus mujeres a salas X y festivales porno y presumen de ello.

--¿Cuándo ha sentido un placer extraordinario?

--No creo que exista un placer extraordinario.

--¿No hay el orgamso de su vida?

--¡No! (ríe) Estaría muerta. Si descubiera lo máximo, ya no me quedaría nada por descubrir. Prefiero avanzar poco a poco.

--¿La acosan más los hombres por ser actriz porno?

--Al contrario. Mi compañero y yo hacemos a menudo intercambios de pareja y me encuentro con que muchos hombres se acomplejan porque yo soy actriz porno e incluso, a veces, les intimido tanto que no funcionan. Es un problema grave que tengo.

--Un problemazo gordo.