
"Lo de la Lewinsky es un hecho simpático sin mas"
16/ 9 / 1998
Rubén Lardín es un estudioso y crítico del pornográfico |
Para el estudioso del cine pornográfico y organizador del Festival Internacional del Cine Erótico de Barcelona, el sabadellense Rubén Lardín Carballo, 26, que dirigió los ocho números de aquel memorable fanzine Anabel Lee, el informe del fiscal Keneth Starr sobre las correrías de Clinton, sería un excelente guión para una película X.Lardín, que ya ha publicado libros sobre películas como "Fuego en el Cuerpo" y "El resplandor", está a punto de sacar en capítulos, para una revista especializada "La historia del sadomasoquismo en el cine" y "Sam Peckinpah, hermano perro" |
"El viernes ya salía al mercado una marca
de puros llamada Mónica"
-¿Qué le parece el escándalo?
-Siempre está bien hojear el periódico y encontrar estas historias. Son más entretenidas que los actos terroristas.
-¿Cómo afecta a la industria del porno?
-Seguro que algún italiano ya está rodando una película como "La Gran Lewinsky". Son los más rápidos en productos de explotación.
-¿Aparecerán productos relativos al escándalo?
-El viernes ya salía al mercado una marca de puros llamada Mónica. Me imagino qué lleva dibujado en la vitola.
-O sea que la industria del porno se beneficia del asunto.
-No. Felaciones se hacen en todas partes.
-Pues jamás hasta ahora se había hablado de felaciones en las portadas de los diarios ni los telediarios abren sus ediciones con ellas.
-No digo que ese fenómeno no sea importante pero no da beneficios a la industria. Lo de la Lewinsky es una anécdota simpática sin más.
-¿Sin más?
-Es patético porque están ridiculizando al presidente de los Estados Unidos, pero nada más. El pobre hombre debe estar avergonzado.
-¿Es una intromisión en su vida privada?
-Por supuesto, a mi no me parece bien que se metan en la vida del pobre hombre. Pero si lo han hecho, sólo es algo simpático.
-¿El informe del fiscal es un excelente guión de película X?
-Claro que sí. Con ese referente de actualidad, la película sería, será, un éxito mundial por mala que sea.
-¿Ve a Clinton como consumidor habitual de videos X?
-Un baranda síque es. Se le conocen varios rollos sólo que los otros eran ocasionales y éste no. Probablemente ve vídeos pues en EEUU se consume mucho porno. Aunque por aquello de la doble moral, se prohíbe el sexo oral.
-¿Una ley escrita?
-Sí, en algunos estados el sexo oral y anal está prohibido especificamente incluso en tu domicilo particular y con tu pareja.
-¿Después de esto ya nadie va a ruborizarse al mencionarlo?
-Yo nunca me he ruborizado hablando del tema ni con mis padres.
-¿Si Clinton lo hace, es que en EEUU lo hace todo el mundo?
-Y aqui y en todas partes.
-¿Los hombres lo piden a sus amigas porque las esposas se lo niegan?
-Yo creo que la Hillary también se lo debía hacer, ¿no? Igual queda por ahí alguna reprimida que se niega y te buscas una becaria. Pero vamos, siempre se puede negociar: yo hoy frego los platos y luego tu...
-¿En España?
-En España hay más sexo de boquilla que sexo oral. Eso sí es verdad.
-En las películas porno nuncafaltan la escena de sexo oral. ¿Lo exige la demanda?
-Sí y el requisito que siempre se cumple es el de la eyaculación en la boca. Lo pide el público. Pero hay diferencias, al público europeo no le interesa el cunilingus, como al americano, sólo la felación.
-Lewinsky ha declarado que en sus primeros encuentros Clinton se negaba a eyacular "porque aún no le tenía confianza" ¿Qué significa eso?
-Algún trauma de él, alguna paranoia. O que no quería dejar pruebas. Y el caso es que la primera eyaculación, ella se la guardó. O sea que Clinton ya sabía lo que se hacía y ella iba a lo que iba.
-¿A qué iba?
-A buscar el lecherazo del presidente, algo que le soluciona el resto de su vida económicamente.
-Pero si estaba enamorada y pensaba casarse con él.
-Sí, enamoradísima. Mira, a veces las mujeres son muy malas y los hombres, unos panolis. Como conozcan la técnica de la garganta profunda, nosotros caemos como moscas. Siempre morimos por el pene.
-¿Admira pues a Mónica?
-Lo ha hecho muy bien, sí. Si yo fuera mujer y estuviera en la Casa Blanca hubiera hecho lo mismo.
-Pero sólo es un panoli.