
"Creen en Dios pero sin etiquetas"
17/ 9 / 1998
M. Martínez ha visitado la comunidad eco-espiritual de Findhorn |
El profesor de yoga del centro de la calle Gracia, Sabadell Salut, ha visitado este verano la comunidad eco-espiritual escocesa de Findhorn. Ha realizado un curso y ha trabajado, convivido y meditado con ellos.La Fundación Findhorn fue fundada en 1962 por tres personas solitarias en una roulotte en medio del campo, entre un aeropuerto militar y un campo de golf. Hoy es un pueblo ecológico de 350 personas de todas las nacionalidades, culturas y religiones que quieren vivir en, con y para el amor. |
"Eileen Caddy desprende una vibración casi
de santidad"
-¿Cuál es la filosofía?
Es gente que cree en Dios pero sin etiquetas. Ni católicos, ni protestantes, ni hindús. Simplemente cuentan con la fuerza de Dios y meditan cada dia en comunidad.
-¿Cómo?
-A las 6´30 de la mañana y a las 12 del mediodía y alrededor de una vela. La primera meditación es por un motivo diferente cada dia. La segunda siempre es por la paz en el mundo.
-¿Algunos llaman oración a esa meditación?
-Hablamos de ésto con la propia Eileen. Ella recomienda a todo el mundo que medite como quiera, con la respiración, con la oración, con un mantra... eso da igual. Lo importante es ponerse en conexión con esa fuerza superior con regularidad. Sin dejar pasar ni un dia.
-¿Cómo es Eileen Caddy?
-Una mujer de 83 años, muy lúcida, que, lo notas, desprende una vibración casi de santidad. Una de esas personas que hay que aprovechar para sacarles toda la información que puedas. Ah! y ya está retirada de liderazgos. No quiere mandar nada. Sólo acepta ser consultada.
-¿Cómo viven ellos esas fuerzas superiores?
-Ella dice que se comunica con todos los elementos de la naturaleza, árboles, animales e incluso con hadas y gnomos. Yo en eso no entro. Lo que sí me gustó es la presencia de los ángeles.
-¿Qué ángeles?
-Es una forma de llamar a los seres que nos ayudan. Les invocan antes de cada trabajo. A mi, por ejemplo, un dia me tocó limpieza de comedor (allí las tareas son rotativas) y antes de nada, nos cogimos todos de las manos e invocamos al ángel de la limpieza. Luego nos pusimos a limpiar sin agobios, con consciencia y con amor por los que luego vendrían al comedor.
-¿Hay en España algo parecido?
-No. Todo lo que conozco que se parezca en España está dirigido por algún líder que marca mucho. Allí, nadie te obliga ni a meditar. Simplemente se cuenta mucho con el amor.
-¿No se pelean?
-Tiene sus conflictos personales, claro. La diferencia está en que los resuelven sin que nadie sufra. Una chica nos explicó que se estaba separando y hablaba de su ex-marido con un amor increíble.
-¿Cuál es la historia de Findhorn?
-Hace 35 años Eileen Caddy sintió que tenía que crear un centro espiritual en un punto determinado. Su marido Peter y su amiga Dorothy Maclean confiaron en ella, compraron una roulotte y se llevaron a los cinco niños.
-¿Qué hacían?
-Vivieron siete años cultivando la tierra y obteniendo unos productos espectaculares: coles de 10 kilos, lechugas gigantes, una exuberancia muy extraña enaquellas tierras, que ellos atribuyen a una ayuda espiritual. A partir de ahí empezó a llegar gente y Eileen empezó a escribir libros como "Dios me habló".
-¿Aceptan a cualquiera?
-Primero has de pasar una semana de experiencia con ellos y luego todo un año en su escuela siguiendo unos cursos que hay que pagar.
-¿Todos los miembros de la comunidad han pasado por esas fases?
-No. Hay quien sólo pasa temporadas, quien colabora esporádicamente y quien ayuda desde países extranjeros.
-¿Cómo viven?
-En roulottes, casas o casas prefabricadas en lo que llaman el parque. Todo con un gran respeto a la ecología, cables enterrados, mucha placa solar, recogida selectiva de basuras, detergentes ecológicos...
-¿Y los niños?
-Antes iban a la escuela del pueblo más próximo, Forrest. Ahora tienen ya su escuela en Findhorn.
-¿No suena demasiado perfecto?
-Yo, como profesor de yoga, eché de menos algo de actividad física. Un partidito de volley-ball de vez en cuando, como hacen ellos, no basta.
-¿Ya se hubiera quedado?
-No. Mi lugar no es aquel. Pero he vuelto con ganas de montar algo parecido en algún lugar de Catalunya.
-El yoga le necesita en Sabadell.