
"Huyo expresamente de lo cómico"
23/ 9 / 1998
El Roto expone en Caixa de Sabadell hasta el 4 de octubre |
Hasta el 4 de octubre puede aún visitarse en Caixa de Sabadell la exposición "El Roto, memorias de la memoria" con dibujos de este personalísimo humorista serio, frío, enigmático y de izquierdas.El madrileño Andrés Rábago García, 51, que fue Ops en Hermano Lobo y que publica cada dia en El País como El Roto, se encuentra ahora a sí mismo como pintor bajo su nombre real, Rábago. |
"Mientras el Roto me sirve para desahogar mi mente,
Rábago, como pintor, me sirve para desahogar el espíritu"
-Hoy en El País un obispo embarazado dice "¿Queda claro?" ¿Es su particular aportación al debate parlamentario del aborto?
-Sí.
-¿Debo entender que la Iglesia se mete donde no la llaman o que algunos niños abortados son hijos de curas?
-La interpretación es libre y todas son correctas, pero desde luego por ahí va la cosa. Es una ironía sobre esos señores, como pidiéndoles que sean los primeros en dar ejemplo y quedarse embarzados.
-¿Mañana toca Lewinsky?
-Lo pensaré esta tarde. Yo pinto por las mañanas y hago el dibujo por las tardes. Pero sí, estoy pensando hacer algo con la bandera americana para mañana.
-¿Dónde está Ops?
-Se quedó ahí. En cuanto su lenguaje críptico dejó de ser útil y la democracia permitió utilizar la palabra, empezó a resultar demasiado oscuro. Por eso se desdobló en El Roto que ya usa la palabra y en Rábago, como pintor.
-¿Su humor es triste?
-Más que humor, yo hago sátira. Y más que triste quizás sea serio.
-Sátira seria, vale, pero ¿qué tiene de malo la risa?
-La risa es un mecanismo de defensa que produce una descarga y lo que habías acumulado, eso que habías podido transmitir, se va, se volatiliza.
-Reir es sano.
-Mucho, pero la carcajada impide sedimentar lo que has recibido. Yo rehúyo expresamente lo cómico. No es tan eficaz.
-¿Eficaz para qué? ¿Para concienciar?
-Para aumentar el nivel de conciencia colectiva. Estamos todos tan preocupados con nuestros problemas individuales que los colectivos nos pasan desapercibidos. Por eso yo intento concentrame en los problemas de la sociedad.
-¿Le consta que alguno de sus dibujos haya aumentado alguna conciencia?
-Pues no tengo ni idea, la verdad. Pero sé muy bien que no puedo modificar la forma de pensar de la gente.
-¿Entonces?
-Sólo aspiro a que algunas personas que ya tienen ideas próximas a las mías, pero algo vagas, puedan concretar más esa nebulosa. Eso sí creo haberlo conseguido.
-¿Se siente ese martillo golpeador de conciencias que usted dibuja y que acaba "roto"?
-Con ese dibujo quise expresar que somos muy duros de mollera.
-¿Lo suyo es la izquierda pura y dura?
-Pura y dura, no. Soy no-conservador y humanista. Si eso es ser de izquierdas... pues sí.
-La crítica a los ricos es evidente. Pero a los pobres también les da caña.
-Porque hay comportamientos miserables en todos los estratos. Tanto hay personas adineradas que pueden ser magníficas como gente que está muy abajo y es infame.
-Se ha llegado a decir que El Roto es heredero de Goya.
-Supongo que se refieren al Goya de los desastres. No hay otra posibilidad.
-¿Podrían Ops y El Roto tener continuidad en un tercer heteronómino?
-Sí y de hecho a menudo surgen espontáneamente nuevas ramas del mismo árbol común. Pero no quiero complicar más la cosa.
-¿Teme a la esquizofrenia?
-No porque no me cuesta nada ponerme en cada estilo. Lo que no tengo es tiempo para desarrollar un nuevo estilo en el corto espacio de vida que sospecho que me queda.
-Es mucho sospechar.
-Máximo me quedarán 40 y eso es un soplo.
-Su pintura como Rábago es aún más enigmática. ¿Le permite aflorar su inconsciente?
-No es tanto el inconsciente como el territorio del espíritu. Mientras El Roto me sirve para desahogar la mente, la pintura de Rábago me desahoga el espíritu. Cada lienzo es la señal de un territorio por el que he pasado y una mezcla de poética, mística y filosofía.
-Nada roto, muy entero.