Javier Espín, resucitado de las aguas

"Nunca bajaré más de 40 segundos en apnea"

22/ 10 / 1998

 
Javier Espín volvió a la vida en aguas de les Illes Medes

Encontraron su cuerpo flotando en las aguas de las Ilsas Medes, donde había estado practicando el submarinismo de apnea o pulmón libre. Con los pulmones llenos de agua y sin pulso, le dieron por muerto. Un instructor de buceo de l´Estartit sin embargo, intentó lo imposible y logró devolverle a la vida.

Desde entonces, el transportista de Cerdanyola, Javier Espín Garzón, 39, defiende la seguridad con que se practica el submarinismo de escafandra autónoma y critica la inseguridad del pulmón libre


"Me arrastró con mi cabeza metida en el agua de tan convencido como estaba de que yo era un cadáver"

 

-¿Qué pasó el 27 de agosto?

-Estaba haciendo inmersión a 30 metros y al subir perdí el conocimiento, supongo que a unos 8 metros, y empecé a tragar agua.

-¿Por qué supone que a unos 8 metros?

-Porque con los dos kilos de peso que llevo, por debajo de 10 metros me hubiera ido al fondo. En cambio mi cuerpo salió a flote.

-Y le encontraron.

-Me encontró una pareja que iba en una barca pequeña. El hombre me cogió de la mano y me iba arrastrando con mi cabeza dentro del agua de tan convenido como estaba de que yo era un cadáver. Se acercó a otra barca de submarinistas y les dijo "aqui hay un muerto".

-Un muerto muy vivo.

-No tanto porque cuando me subieron a la otra barca ya no tenía pulso. Pero el instructor de buceo Ramon Verdaguer que tiene mucha experiencia y es director del centro Les Illes, me practicó masaje cardíaco, me hizo el boca a boca y me reanimó.

-¿Tan rápido?

-Tardé tres o cuatro minutos en dar los primeros síntomas de respiración. Luego me puso una máscarilla de oxígeno, pidió una ambulancia por radio y me llevaron al hospital.

-¿Ni una lesión cerebral?

-En el hospital de Girona los médicos dijeron a mi mujer que no tenía posibilidades de vida y que si me libraba de la infección pulmonar, quedaría con graves lesiones cerebrales. Pero estoy perfectamente.

-¿Cómo es posible?

-En el Taulí, donde me llevaron después y donde me trataron de fábula, los médicos ya fueron más optimistas y le dieron esperanzas a mi mujer.

-¿Cuánto estuvo ingresado?

-Estuve totalmente inconsciente dos dias, cuatro en la UCI y al noveno ya me daban de alta. En el Taulí realmente lucharon por mi. Ellos me han salvado la vida.

-¿No recuerda nada?

-Nada. Sólo sé que me lo estaba pasando muy bien haciendo submarinismo y de repente me desperté en un hospital.

-¿Ha vuelto a hacer apnea?

-No y me estoy planteando muy seriamente pasarme al submarinismo de botellas.

-¿Por qué?

-Yo me sentía muy orgulloso de poder bajar sin botellas a tanta profundidad. La ápnea tiene ventajas de comodidad, equipo más ligero e improvisación. Pero desconocía sus riesgos, especialmente la hiperventilación.

-¿Eso de hacer tres respiraciones profundas antes de sumergirse?

-Yo hacía bastantes más de tres porque no sabía que con eso le quitas al cuerpo la alarma natural que nos avisa de la falta aire.Según los médicos de la UCI eso no oxigena el cuerpo como yo creía, sino que sólo baja el nivel de CO2 que es justamente lo que nos advierte cuando necesitamos oxígeno.

-¿Cuanto rato solía estar bajo el agua?

-Cuatro minutos en piscina y dos y medio en el mar. Pero si algún dia vuelvo a hacer ápnea, seguro que no paso de los 40 segundos máximo.

-¿Bajar a 30 metros a pulmón libre es una barbaridad?

-Hay más gente que lo hace, pero desde luego, ahora veo que eso es llevar el cuerpo demasiado al límite.

-¿Los "apneadores" sois francotiradores solitarios y con pocos conocimientos?

-Sí porque la mayoría venimos de la pesca submarina que es muysolitaria. ¿y sabes lo más curioso?

-¿Qué?

-Que yo creía que el submarinismo de botellas era el peligroso. Ahora sé que es lo contrario.

-¿Sabría usted hacer a otro lo que le han hecho usted?

-No y me sabe muy mal. Es una asignatura que tengo pendiente.

-¿Se siente resucitado?

-Totalmente y todo gracias a Ramon Verdaguer y al Hospital Taulí por quienes siento un agradecimiento infinito.

-Bienvenido al mundo de los vivos.