Augusto García, pintor del Cuzco

"Yo veo belleza en una mujer embriagada"

4/ 11/ 1998

 
Augusto García inauguró ayer en la Acadèmia de belles Arts

Ayer inauguró en la Academia de Belles Arts una colección de lienzos con mujeres del Cuzco con pies y manos gigantes.

Augusto García Peñalva, 45, es uno de los artistas peruanos más solicitados en el exterior, expone en toda Europa y Estados Unidos y organiza actividades artísticas internacionales en su Cuzco natal.


"Toda mi obra se caracteriza por esa exageración de pies y manos"

 

--La exposición se titula Perú Mágico. Pero Lima es un bosque de rascacielos que vibran al son de los teléfonos móviles. ¿Qué le queda de mágico a Perú?

--Le queda Cuzco. Lima es capital, cierto. Pero Cuzco se caracteriza por la cultura inca y sus construcciones, sobre todo Machu Pichu, que son la admiración de todo el mundo.

--Pero no es mágico.

--Son mágicas sus costumbres, su religiosidad, esas tradiciones tan importantes como la fiesta del Sol, Inti Raymi.

--¿Es mágico su arte?

--Sí porque refleja los valores más grandes de la humanidad, como el amor, la ternura, o la belleza.

--¿Quién es esa mujer que se repite en todos sus cuadros?

--La mujer mestiza. Hay una parte del Cuzco en que las mujeres, las abanquinas, son tan bellas, que son blancas.

--Y a usted le tienen impresionado.

--Son mujeres que trabajan muy duramente en el campo y en la ciudad. Pero yo procuro captarlas en momentos de ternura o de paz. Ahi por ejemplo (señala un cuadro), está tocando la guitarra en un momento de romance. En ese otro, tomando la chicha en un momento de descanso total de mujer embriagada.

--¿Embriagada?

--Sí, embriagada de tanto tomar.

--¿Hay belleza en una mujer embriagada?

--Sí. A mi me parece que es un momento bello , un momento que da paz. De repente tienes un descanso total después de mucho trabajo o de mucha fiesta. Sí, yo lo veo bello.

--Pues aqui un borracho tumbado en la calle no queda muy bien.

--Allá las costumbres lo hacen mucho mejor.

--¿Son esas mujeres su madre, su abuela o su hermana?

--No. Son personajes que yo veo al paso. Me muevo por distintas festividades las capto, las pongo en un anote y el rostro lo tengo ya en la memoria.

--¿Cómo puede ser tradicional ese tocado femenino del Cuzco con sombrero de gentleman británico?

--Todas las culturas tienen adornos de importación. Nada hay cien por cien autóctono en ninguna indumentaria.

--¿Agiganta pies y manos porque encuentra expresividad en esas partes del cuerpo?

--Como docente trabajé en provincias muy lejanas al departamento y ahí ví mucho al campesinado sin protección y completamente descalzos. Se les endurecen pies y manos de tal forma que tuve el criterio de aumentarlos.

--¿Un homenaje al trabajo?

--Así es justamente. El trabajo que ellos realizan es durísimo, pero lo compensan con una dulzura de carácter que también he querido reflejar en esos rostros.

--Y de paso da un sello personal a su obra.

--Así es. Toda mi obra se caracteriza precisamente por esa exageración de manos y pies.

--¿Cómo puede tal osadía resultar proporcionada?

--Son 29 años de experiencia.

--¿Le molestan las comparaciones con Botero?

--¡Lo contrario! Y es cierto que Botero pinta figuras gordas. La diferencia es que su terminado es de manos y pies pequeñísimos. O sea justo lo contrario de lo mio.

--¿Quién fue antes?

--(Ríe a carcajadas) ¡Por supuesto que Botero!

--O sea que usted le imitó pero al revés.

--Nada, nada, nada. Ni así. Yo aqui determino una composición de líneas circunferenciales en las que trato de identificar la armonía, el abrazo y la reunión. Todo tiene un mensaje en mi puntura.

--¿También el color?

--Así es. El colorido son gamas de rojos y anaranjado que reflejan la tonalidad del Cuzco, sus tejados y vestimentas.

--¿Cómo ha venido a caer usted a Sabadell?

--Andaba por Barcelona buscando galerías y topé con la hija de Cándida Bracons quien me ha abierto las puertas de esta ciudad.

--Bienvenido.