Carme Ayguasenosa, la última del Llac Center

"Unos hacen huelga de hambre y yo mantengo mi tienda abierta"

13/ 11/ 1998

 
La última comerciante que resiste aún en la 1ª planta del Llac Center

Mientras a sólo 60 metros los políticos celebraban con triunfalismo, pompa y circunstancia la "consolidación del Eix Macià", en una oscura, triste y abandonada 1ª planta del Llac Center, la última comerciante que resiste la presión psicológica del cierre, la sabadellense Carme Ayguasensosa López, 38, contaba sus miserias por haber confiado en el milagro del Eix Macià.

Incomunicada por unas escaleras mecánicas expresamente paradas, ella sigue abriendo cada dia su joyería Taxco, a la espera de lo que diga el juez. Mientras tanto, ha perdido millones de pesetas, una fiel y creciente clientela, todos su futuro y buena parte de su salud.


"Me han quitado la luz, los servicios, la limpieza, la vigilancia y hasta las escaleras mecánicas, pero yo aguantaré lo que haga falta"

 

--Cuéntemelo todo desde el principio.

--En octubre de 1996 vine al Llac Center deslumbrada por el fenómeno del Eix Macià. Me dieron un local en un rincón de la 1ª planta porque el resto, decían, estaba todo vendido. Fue la primera mentira porque muchos ni se han llegado abrir nunca.

--¿Por qué la engañaron?

--Se aprovechaban de los novatillos para ocupar los peores lugares. Pero luego protesté y al cabo de un año me daban este local, mejor situado, con lo que me volví a endeudar otra vez.

--¿Por qué seguía?

--Porque el negocio me iba cada dia mejor, los clientes repetían, se acercaba Navidad y los Juzgados iban a venir cualquier dia.

--Ahí están, inaugurándolos en estos mismos instantes.

--Demasiado tarde. Llevaba dos años esperando los Juzgados y ahora que llegan, ya no tengo negocio.

--Sigamos con su historia.

--Seguí invirtiendo en género. Pero cuando empezaba a levantar cabeza, me la cortaron. En julio, la empresa Grup Sabadell 2.000 me dice que cierra y que nos hemos de marchar todos.

--¿Con qué indemnización?

--Ninguna. Nuestro contrato no expira hasta septiembre del 2.002, pero ellos ya nos echan.

--¿Quién es Sabadell 2.000?

--El 39% de comerciantes de Sabadell con locales aqui de propiedad: Ribes, Masclans, Ferreres... El restante 61% dicen que es del Banco Zaragozano.

--¿Ha intentado pactar?

--Claro. Les dije que no me podían enviar directamente a la ruina. Pero sólo he recibido frialdad. Son puro hielo.

--¿Se planteó marchar?

--Si es que no puedo marchar. Yo tengo aqui, en esta tienda, todo mis ahorros invertidos, todas mis deudas y todo mi futuro. ¿A dónde voy a ir? ¿Cómo voy a pagar mis deudas si no tengo negocio?

--Los demás se fueron.

--Porque no les funcionaba el negocio o porque ésta era su segunda tienda. Pero yo no tengo más tienda que ésta y me funcionaba muy bien. Por eso se me cae el mundo encima.

--¿Por qué no han cerrado las puertas?

--Porque aún debe ser más ilegal de lo que ya han hecho. Pero sí me han retirado la vigilancia, el mantenimiento, la limpieza, los servicios y, lo peor de todo, las escaleras mecánicas, que no sólo las han parado, sino que encima ponen un cartel para que nadie suba ni a pie.Y lo saco y ellos me lo vuelven a poner.

--¿Tan caro es mantener las escaleras en marcha?

--No es eso. Es que como han cancelado el seguro de la 1ª planta no les interesa que nadie suba y se haga daño. Les caería un puro.

--¿Es presión psicológica?

--Legalmente es coacción y así lo he puesto en una de mis demandas. Pero desde luego afecta a los nervios. En agosto me dio un ataque de dolor de estómago tan horroroso que me ingresaron en el hospital. Después de hacerme todas las pruebas, los médicos dijeron que debía ser angustia y estuve dos semanas en cama.

--¿Sube alguien todavía?

--Alguna clienta solidaria (ríe). Pero yo sigo abriendo cada tarde, a las 5. Ponlo en el diario a ver si me viene mucha gente.

--¿Es una medida de protesta?

--Sí. Unos hacen huelga de hambre y yo abro la tienda cada dia.

--¿Cuánto puede resistir?

--Lo que haga falta. Tengo todo el tiempo del mundo. Me saco un pequeño sueldo por las mañanas así que, por lo menos, hasta que el juez dicte sentencia, que espero que sea en enero, puedo esperar.

--¿Paga alquiler?

--Ni hablar. Pero si viene alguien a cobrarlo, lo pagaré. Y para una orden de desahucio también estoy preparada. Yo voy a todas.

--¿Cuál es la clave de este gran embrollo?

--Que seguro que ellos ya tienen alguna estrategia de futuro en la que nosotros molestamos.

--El último de los mohicanos.