Silvia Casado, Gran Hermano
"Casi todo lo hacemos sin cobrar"

6/06/2000

La peluquera malagueña nacida en Mollet del Vallès, Silvia Casado Contreras, 24, que salió voluntariamente de la casa de Gran Hermano por solidaridad con su novio Israel, inauguró el viernes las carpas de Barberà. Repartió besos, firmas y abrazos hasta las 4 de la madrugada a cambio de un buen pellizco.

La entrevista fue con una sonrisa permanente por su parte, mucho cigarro y la voz afónica por la muchedumbre que la aclamaba.

 


 

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-¿Qué es lo mejor que has sacado de Gran Hermano?

-A Israel.

-¿Pero eso va en serio?

-Claro. Y es mucho mejor ahora que tenemos intimidad.

-Pero estais viviendo una vida artificial.

-Es verdad que desde que salimos de la casa, vamos de hotel por toda España. Pero somos pareja.

-¿Una pareja que rentabiliza al máximo su popularidad hasta que se desinche el globo?

-No. Casi todo lo hacemos sin cobrar, porque no estamos de acuerdo con la prensa del corazón.

-Por venir aqui sí cobrais.

-Hombre claro, porque esto son discotecas. Pero hemos dicho que no a muchas revistas que querían jugar con nuestra intimidad y la de la nuestra familia. Cada dia nos proponen una barbaridad mayor.

-¿Posar desnuda?

-Pues mira, eso aún no. Pero que ni se les ocurra.

-¿Se lleva Zepelin un porcentaje?

-Sí, durante un año. Pero tambien nos protege y asesora.

-¿Estabais predestinados, Isra y tu, por los piscólogos de Gran Hermano?

-No. Fue lo primero que pregunté al salir y me dijeron que no.

-¿Teneis planes de futuro?

-Sólo seguir juntos. Lo demás sobre la marcha.

-¿Gran Hermano también va de sorpresa en sorpresa?

-Totalmente.Todos los que están al otro lado de la pared son supercojonudos y están más sorprendidos que nosotros.

-No me creo que rompieras el pacto para salvar a Ania

-Lo rompí por Ania, pero también porque creo que las mentiras no llevan a ninguna parte.

-¿Siempre redimes al débil?

-Sí, siempre lo he hecho.

-Pues con Ania te equivocaste porque se ha convertido en la conspiradora número 1 y ahora vemos que de débil no tiene un pelo.

-Claro que es fuerte. Es la más fuerte que hay allí. Pero en ese momento necesitaba un apoyo moral.

-En cada pareja que se forma el hombre se anula y la mujer se potencia ¿Gran Hermano es real como la vida misma?

-No, eso no es así.

-Tu Isra sin ir más lejos era un marchoso, cachondo, comunicativo... hasta que cayó en tus redes.

-No, no. Lo que pasa es que allí todo parece mayor de lo que es. No enseñan todo lo que pasa.

-¿Boris es decisivo?

-Boris es un encanto, como todo el equipo de Crónicas Marcianas. P Pero sí, la gente se deja influenciar.

-Dicen que Gran Hermano es todo mentira. Que entran técnicos constantemente a...

-Entraron una vez para arreglar una cámara. Pero aprovecharon cuando hacíamos el número de West Side Story en el patio. Yo en 24 dias no ví ni un técnico.

-¿Por qué no poneis una toalla en la cámara de vez en cuando?

-Porque te echan de la casa (ríe). Son las normas. Está en el contrato que firmamos antes de entrar.

-¿En realidad teneis noticias del exterior por los gritos de la gente?

-Sólo te gritan cosas muy básicas, muy puntuales. Te enteras de la opinión de una persona, pero con eso no vas a ningún lado.

-¿Qué te avergüenzas de haber hecho en Gran Hermano?

-No he visto casi ningún vídeo, pero no me avergüenzo de nada.

-El vídeo-discurso que les dejaste de herencia sentó fatal porque les-las juzgabas.

-No. Yo no juzgué a nadie.

-Que si tu eres bastante válido, que si tu eres más válido, que si tu eres menos válido.

-No, no. Válidos somos todos. Por eso superamos una selección de 7.000 personas.

-¿Qué no harías si volvieras a entrar?

-No volvería a entrar (ríe). Ya tengo la experiencia he sacado mucho más de lo que esperaba, que es Isra, y ya no quiero repetirla.

-¿Iván será el próximo?

-Ni idea. No veo el programa.

-¿Pasas ya de todo?

-Sí. Bueno es que no tenemos tiempo para ver la tele.

Y me dio un beso. ¡Yupi!

 


 

«ISRA AMA Y ES AMADO»

Durante la entrevista, Isra iba y venía demostrando un amor tierno, alegre. Se ponía ante ella, en cuclillas, le frotaba dulcemente la rodilla, la miraba embebido, reía sus salidas, le cedía gustoso todo el protagonismo.

Cuando la muchedumbre de adolescentes coreaba su nombre (¡Isra eres

el mejor!), él les levantaba el pulgar, posaba para sus instamatics o les dedicaba unos pasos de baile.

Israel ya no es un país, sino el ídolo del país. El y Silvia son lo más creíble que le queda a un Gran Hermano cada dia más tocado.