Leonor López: inventores del futuro

«En la Oficina de Patentes hay algo que huele mal»

05/07/2000

La inventora de un biberón triple y de un compartimento estanco para el arroz dentro de los saleros, la reusense Leonor López Hidalgo, 32, preside la Asociación de Inventores del Futuro. En una de sus visitas a Sabadell respondió a esta entrevista.

 


 

 

-¿Algún inventor se ha hecho rico alguna vez?

-Que yo sepa no. En 1993 se llegaron a registrar 2.716 patentes en España, 511 de ellas en Catalunya. De todos esos inventos apenas un 1´5% llega a comercializarse.

-¿Ni siquiera ese 1´5% da ingreso alguno?

-Depende. En el mundo del inventor independiente hay algo que huele muy mal. Sólo la Oficina de Patentes, que depende del Ministerio de Industria, ingresa más de 1.600 millones de pesetas al año en patentes.

-¿Qué es lo que huele mal?

-Que por un lado el boletín de la Oficina de Patentes y Marcas asegura que concederá subvenciones de seis millones de pesetas a entidades que representen a inventores.

-O sea vosotros.

-Exacto. Pero cuando les pedimos esa ayuda nos dicen que no. Que ahora el Ministerio sólo ayuda a la investigación en empresas que son precisamente las que más fastidian al inventor independiente.

-¿Qué servicio dan ustedes a sus socios?

-Muchos me llaman porque se piensan que yo les voy a fabricar el producto. Evidentemenmte no es eso (ríe). Lo tengo yo crudo para fabricar el mío...

-¿Entonces?

-Asesoramos, gestionamos, facuiloitamos su presencia en la feria Galáctica...

-Usted ha inventado el sistema anti-humedad para especias.

-Míralo, aqui lo traigo. En vez de poner el arroz mezclado con la sal, yo he diseñado un habitáculo que se pone dentro el salero y que está microperforado para que caiga la sal o la especia que sea.

-¿Se lo acabarán copiando?

-Si no me lo han copiado ya. El problema es que cuando negocias con una empresa para que te lo fabriquen tienes que negociar. Y para negociar tienes que darles los planos y todos los detalles del diseño.

-¿Pero tienen tanta cara?

-Si es un invento que no existe en todo el mundo, lo normal es que la empresa sea una multinacional y, al cabo de un año, cuando la patente ya ha caducado, te lo copian en otro país.

-¿Patentarlo en todo el mundo es demasiado caro?

-Es prohibitivo. Son millones de pesetas. Por eso al final no suspiras para que no te lo copien, sino para que, te lo copien en España y, por lo menos, les puedes pedir daños y perjuicios.

-¿Su biberón triple se lo han copiado?

-Los ingenieros de la casa Chicco me lo han estado mirando por todo lados, han visto que funciona, se han quedado mis vídeos y han demostrado un gran interés. Pero al final nada. Cualquier dia de estos me lo fabrican en Taiwan y yo ni me entero.

-¿Y venderles la patente?

-A mi me llamó la casa Play interesándose. Pero antes de vender la patente prefiero que lo fabrique alguien y cobrar royalties.

-¿Si os llamarais diseñadores en vez de inventores os harían más caso?

-Desde luego lo de invento es para reirse, suena a burla, a invento del TBO. No se dan cuenta de que el ratón del ordenador que tienen en la mano también es un invento, aunque lo hayan diseñado en una empresa. Ellos son los diseñadores y nosotros los chiflados.

-O sea que el inventor independiente no tiene futuro alguno.

-Nuestra entidad se llama Asociación de Inventores del Futuro porque estamos luchando precisamente para que lo tenga. Haremos, lo que haga falta. Si conviene nos manifestaremos por las calles de Madrid.

Habrá que inventar algo.

 


 

«QUE INVENTEN ELLOS

Ante la inutilidad del sistema español de patentes, ávido de dinero, pero incapaz de evitar plagios, han decidido luchar por su cuenta.

Entre sus miembros hay un ama de casa que vende crema antiquemaduras de su invención que a todos va bien. Pero sabe que un laboratorio farmacéutica terminará por vampirizarla.

Otro socio es el inventor de unas barras de futbolín con protector antigolpes. Una empresa ya se lo ha robado y hasta lo tiene en su catálogo y va a presentarlo como propio en la próxima feria.

Otro ha perdido ya diez millones de pesetas en litigios para defender su cama articulada ante la famosa casa de colchones que se lo ha copiado.