Paco Vegara, presentador chistoso de TV

«Tengo más lados que un poliedro»

27/09/2000

El presentador chistoso del concurso de TVE «Cuatro», el gaditano de Tarifa, Paco Vegara Jiménez, 38, vino el lunes al ciclo Sabadelletres para explicar sus aficiones literarias.

Detrás de esa cabeza aparentemente de chorlito que le ha hecho único en Canal Sur, Telemadrid y Cadena Ser, se oculta una cabeza muy bien amueblada.

 


 

 

-¿De verdad fuiste maestro de escuela?

-Claro hombre. Si no quería opositar tras la carrera. sólo podía elegir militar, cura o maestro. O sea que la opción estaba muy clara.

-Y fuiste el número 1 de la promoción.

-Sí. Y me llovieron las ofertas, pero preferí irme a Madrid para hacer un curso de antropología con Julio Caro Baroja.

-¿Te permitías rechazar oferas de trabajo?

-Pues sí. Hasta que la Junta de Andalucía me ofreció poner en práctica los métodos de pedagogía y psicología que yo había presentado en Europa.

-¿En qué consistían?

-En educar a los chavales en una identidad flamenca nada andaluza, nada sevillana y nada de pandereta, que es un márchamo horroroso que siempre ha tenido nuestra comunidad.

-¿Funcionó?

-Primero dí clases a seis niños en una aulita de Cádiz, luego en toda andalucía y aún ahora se esta impartiendo este método.

-¿Si Andalucía no es flamenco qué es?

-Andalucía tiene un enorme poso de tradiciones populares y un folklore con mayúsuclas totalmente olvidado. Eso es lo que nosotros rescatamos.

-¿De ahí tus coplillas?

-Esassstamente (ríe).

-¿Por qué Duquende y Cañizares salen de Sabadell y no de Sevilla, Tarifa o Puente Genil?

-Porque los andaluces de aqui viven su andalucismo de una forma más intensa que los de allí. Cuando estás lejos de tu tierra aumenta tu conciencia cultural. Por ejemplo los judíos sefardíes.

-¿Qué tienen que ver los sefardíes con los andaluces?

-Yo he hecho encuestas a judíos y flipo de que las mejores colecciones de romances sefardíes en castellano no están en España, sino en Nueva York, Rodas, Salónica o Marruecos.

-Ya salió el filólogo.

-No. Acabé Hispánicas pero nunca ejercí. ¡Pero cómo charlo! ¡Córtame ya, hombre!

-¿Si tu eres éste por qué te empeñas en darnos una imagen de chico frívolo?

-Yo soy éste, el que se ve en la tele y mil más (picarón). Tengo más lados que un poliedro.

-¿Luchas por ocultar tu inteligencia?

-(Ríe) Hijo mío te lo agradezco. ¡Vistor! ¡Cómo eres! Qué voy a luchar hombre. Tampoco te he ocultado que saqué buenas notas.

-En Malalts de Tele dejaste entender que hacías favores sexuales a tus profes.

-¿Qué iba a decir? ¿Que estudié mucho? Si es un programa de hunor le echas humor y ya está.

-Más de uno se lo creyó.

-No me importa. Casi prefiero que crean eso que no que me pasaba el dia estudiando.

-¿Hay más mariquitas por metro cuadrado en Cádiz que en el resto de España?

-Es posible. Dicen que cuando en Cádiz llenaban barcos de presos e indeseables para conquistar América, hubo una revuelta y se escaparon cientos de afeminados a punto de zarpar. La gente de Cádiz los ocultó en sus casas y ahí empezó todo.

-¿Qué tiene Boris Izaguirre que no tengas tu?

-Lo más grande, una capacidad de comunicar que se sale.

-Como tu.

-¡Vistor hijo mío! No me digas esas cosas que me sonrojo yo mismo-mismamente, hombre.

-¿Si no entras en la mafia rosa no tienes el menor futuro en teatro, cine o TV?

-No. En general si sales del armario pierdes clientela. No creas tu que el gay power tiene tanto power.

-¿Hasta cuándo dejarás que te desaprovechen en Cuatro?

-Hasta ya porque con Cuatro ya acabé. Ahora empezaré otro concurso de sobremesa en La Primera.

-Paco que te encasillan.

-Tu esperate Ya llegará mi día.

¡Cómo eres!

 


 

«PRESUNTO GRACIOSO

«La primera vez que lo ves en televisión te dices: «este hombre está loco». Se dirige a susconcursantes con tal avalancha de gracias, es tal su afición a intercalar coplas entre pregunta y pregunta y luce una pluma tan explícita que el efecto es entre patético y carcajeante.

Si resiste, el espectador va descubriendo que este hombre no es tan tonto y empieza a admirar su inagotable capacidad de contagiar alegría (bien escaso donde los haya) y una ironía muy bien disfrazada.

Al final se descubre que es un pozo de sabiduría, que fue el número 1 de su promoción y que es más listo que el hambre.