Abdelilah el Aroua, imán musulmán

«Hitler

ni era tonto ni estaba loco»

18/10/2000

Cuando del judío se trata, las palabras amor y perdón desaparecen del Corán. Se desvanecen.

Así lo interpreta al menos el imán y ex-matarife islámico del matadero de Sabadell, actual trabajador del metal y responsable de la mezquita de Can Puiggener, el tangerino, Abdelilah el Aroua, 37, Abdul para los amigos.

 


 

 

-¿Habla usted del conflicto palestino-israelí en sus plegarias del viernes?

-No mucho. Prefiero no calentar más a la gente.

-¿Quién está caliente?

-Todo el mundo árabe. Todos estamos indignados con lo que esta pasando en Gaza y Cisjordania. Mire, mire (toma el mando a distancia y empieza pasar de canal).

-¿Qué televisiones son ésas?

-Tengo una parabólica especial. Esta es la televisión Libia (zapea), ésta la de Marruecos, ésta la de Túnez, Argelia, Siria y ésta Al Jazira de Qatar que es la más importante. Todas están hablando de lo mismo, de la violencia judía.

-¿También los árabes del Vallés están enfadados?

-Sí. Este domingo nos manifestaremos en Barcelona.

-¿No pueden ustedes separar religión y política?

-No. Son la misma cosa. El Corán es nuestra la constitución

-El problema es que Hezbolah, Yihad islámica y Al Fatah mezclan religión y terrorismo.

-Los palestinos simplemente reaccionan cuando les provocan. Es normal. Siempre ha habido odio entre nosotros.

-De un sacerdote católico esperaríamos que tranquilizara los ánimos. Pero en el Islam parece que son los imanesprecisamente los que llaman a la intifida, la violencia, incluso la guerra.

-Sólo es una respuesta a la violencia de los israelíes que están matando ancianos, mujeres y niños. Los palestinos no hacen mas que defenderse.

-Tirar dos soldados israelíes por la ventana de una comisaría y lincharlos hasta la muerte es más que una defensa.

-¿Qué harías tu si hubieran matado a tu hijo?

-Pero los líderes religiosos son, en teoría, hombres de paz.

-Los judíos sólo entienden el lenguaje de la violencia.

-Jesús, al que aceptáis como uno de los profetas, dijo aquello de poner la otra mejilla. ¿Era tonto?

-También dijo ojo por ojo y diente por diente. Eso está escrito en la Torah, en la Biblia y en el Corán.

-De eso a proclamar al Dia de la Ira...

-Eso será los chiítas. En nuestra religión no existe un dia del odio.

-¿Qué pasaría si usted, desde su púlpito, invocara el perdón?

-La gente no lo aceptaría. Por más que perdone de palabra, siempre me quedará la herida.

-Pero si usted es marroquí. Todo aquello le queda lejísimos.

-En el Islam todos somos hermanos.

-¿No se da cuenta que de ése polvorín puede estallar una guerra mundial?

-Nosotros queremos la paz. Islam en árabe significa paz. Nadie quiere la paz más que nosotros. Piensa que, en la época del Profeta, los musulmanes acogimos a los judíos cuando los habían echado de todas partes. Al-Andalus por ejemplo. Son ellos los que no quieren paz.

-Pues están cediendo Gaza y Cisjordania, los altos del Golán, hasta Jerusalén.

-¡Pero si Jerusalén siempre ha sido palestina! Primero que devuelvan todo lo que han robado y luego hablaremos.

-¿El mundo estaría mejor sin los judíos?

-Sí, mucho mejor. Un mundo sin judíos sería un paraíso.

-O sea, el pueblo judío está haciendo daño al planeta entero.

-Exacto. Mandan en América y Europa y aman tanto el dinero que se lo quedan todo.

-¿En el fondo Hitler era un buen tipo?

-No estoy de acuerdo en exterminar a un pueblo. Pero Hitler acertó en el diagnóstico. Se dio cuenta de que se estaban quedando toda la riqueza de Alemania. Hitler ni era tonto ni estaba loco. Simplemente echó insecticida al gusano para que creciera la planta de Alemania.

Y cae la víctima palestina 107, un niño de 13 años

 


 

«MAS CULTOS QUE TERRASSA

Cuando se le pregunta al imán si Can Puiggener puede ver algun dia los disturbios racistas de Can Anglada de Terrassa, el imán Abdul no lo duda. En el mismo tono monocorde, suave y afable, afirma con rotundidad:

-«Seguro que no. Con todo el respeto para Terrassa, Sabadell es mucho más culta. Tanto la gente de la calle,

como sus instituciones. Y el ayuntamiento de Sabadell sabe llevar las cosas mucho mejor».

-¿No será que en Sabadell hay tres veces menos magrebíes y por tanto menos riesgo?

-«No, insiste, no es eso. Es la gente de Sabadell la que es diferente».