Jose da Silva, adicto a Figo

«Cuando la pareja te abandona,

pasas del amor al odio»

21/10/2000

En cine y literatura, algunas historias de amor, pasión, celos y odio acaban en asesinato. En fútbol lo sabremos esta noche en el Camp Nou.

El miembro de la «Penya Barcelonista Luis Figo» y propietario de su sede social, la Granja Montserrat de Sant Cugat, es el portugués de Ponte do Lima , Jose da Silva Oliveira, 49. La peña, lógicamente, ya ha cambiado de nombre. Ahora se llama «Passió pel Barça».

 


 

-¿Irá esta noche a pitarle?

-No. Yo no resisto ver a Figo con camiseta blanca. Pero si fuera al campo tampoco le silbaría. Tampoco le aplaudiría. Me quedaría callado.

-¿Pero usted es del Barça o es de Figo?

-Yo soy del Barça, pero si me hice de la peña Figo es porque soy portugués.

-No sólo se hizo de la peña sino que cedió su granja como sede social.

-Si porque esta peña la fundaron unas chicas de Barcelona. El 90% de los socios son mujeres.

-¿Perdonan mejor las mujeres la traición del futbolista que la del hombre?

-No crea. Algunas socias le idolatran como hombre y gracias a la peña pudieron conocerle. Pero otras no le perdonan lo queha hecho y a la presidenta la he visto llorar.

-El miércoles esas chicas declaraban que Figo aún les debe 60.000 pesetas.

-Bueno, de eso prefiero no hablar. Como comprenderá, a Figo no le viene de 60.000 ptas.

-Pero de ustedes no se ha acordado más.

-Eso es cierto y nos ha dolido. Aqui, a la única peña de Catalunya que lleva su nombre, no vino ni una vez. Ni la pisó.Y eso que venía a menudo al Golf de Sant Cugat.

-¿Pero le invitasteis?

-Le invité yo personalmente. En la cena del primer aniversario dela peña que hicimos en Barcelona y la que él asistió. Hasta me dijo que nos pagaría un televisor para ver los partidos. No lo ha hecho, claro.

-¿Débil de carácter?

-Bueno, en el fichaje del Madrid está claro que se dejó engañar por sus representantes. Pero él siempre ha sabido nadar y guardar la ropa. Ayer lo demostró diciendo que él es portugués cuando le preguntaban si se sentía madridista.

-Todos eso que ganais los portugueses.

-No crea que reivindica nada. Sólo es una respuesta diplomática.

-¿Qué dicen en Portugal?

-En Portugal a nadie le ha gustado la acción de Figo. No que marche del Barça, sino que vaya al eterno rival hy de la forma que lo ha hecho. En Portugal, el Barça tiene mucha más audiencia que el Madrid. Tiene casi tantos simpatizantes como el Porto.

-No será tanto.

-Se lo garantizo. Cuando hay un partido del Barça se llenan todos los bares.

-Figo gritó desde el balcón de la Generalitat «¡Blancos llorones saludad a los campeones!» ¿Gritará ahora desde la Cibeles «culés llorones...»?

-Puede que sí. O a lo mejor le dará una gastroenteritis y no irá a la Cibeles. En el fondo a él le ha dolido mucho irse al Madrid. Nunca pensó que ganaría el Florentino. Pero le salió el tiro por la culata.

-¿Y si le reciben con un TRAIDOR de 10 metros cada letra?

-Lo comprendo porque Figo era la referencia. Casi más que Guardiola y todo. Todo el mundo le quería. Pero esto es como un matrimonio. Cuando la pareja te abandona pasas del amor al odio.

-¿Teme que haya violencia?

-No me extrañaría que algún loco le quisiera agredir. Por eso viene con dos guardaespaldas.

-Veo que ha retirado de su local toda la decoración figuista.

-Claro, qué voy a hacer. Mire (me abre una puerta y se encarama a un altillo) aqui lo tengo todo cubriéndose de polvo: fotos dedicadas, regalos de peñas portuguesas, copas...

-Y ahora os llamais «Passió pel Barça». No es muy original, ¿no?

-No vamos a ponernos el nombre de otro jugador. Ya hemos aprendido la lección.

-¿Qué le desea esta noche?

-Que juegue muy mal y que el Barça gane. Pero con Portugal que sea el mejor.

Menos mal que nos queda Portugal


 

«DIOS-CLAVEL-GRANJA

En 1972 vino al Centre Borja de Sant Cugat para estudiar teología. Pero en 1974 regresó a Portugal para hacer la mili y la Revolución de los Claveles le pilló de cabo furriel en una emisora del ejército.

Volvió a Sant Cugat y en 1977 se casó con una catalana con la que montó la Granja Monterrat.

«Hoy su mujer, una simpática barcelonista que le dedica a Figo un sentido «vuelve por Navidad», le pone los partidos del Madrid en TV para hacerle rabiar con Figo de blanco.

«Pero en casa tenemos tres teles así que yo miro otro canal y tan contento».