María García, delegada de CC.OO. en Banc Sabadell

«Somos una plantilla especialmente devota»

10/11/2000

En el nuevo Banc Sabadell están cambiando muchas cosas. El miércoles, cientos de delegados sindicales de este banco se manifestaron con gritos y pancartas ante las oficinas centrales de Barcelona, Madrid y Oviedo. Un hecho sin precedentes.

Maria García García, 41, es la secretaria estatal de la sección sindical de CC.OO. en Banc Sabadell.

 


 

-¿Pero los empleados de B.S. no eran fieles hasta la muerte?

-Eran. Y muchos son aún auténticos devotos.

-¿Qué está pasando aqui?

-El Sabadell ha sido siempre un banco paternalista, con todo lo bueno y lo malo que tenía el paternalismo. Lo malo es el nepotismo con los familiares, la arbitrariedad y la poca racionalización.

-¿Y lo bueno?

-Lo bueno del paternalismo es que es proteccionista con la plantilla. Hasta ahora sólo se daban despidos disciplinarios reales, no camuflados como ahora.

-¿Qué pasa ahora?

-Con los nuevos gestores de Recursos Humanos se empieza a cambiar el paternalismo por una gestión racionalizada.

-¿Y no estáis de acuerdo?

-Estamos perfectamente de acuerdo siempre que veamos la parte positiva de esa modernidad. Pero por ahora sólo vemos la negativa. No vemos a cambio de qué nos hemos cargado el proteccionismo.

-Concretemos.

-La dirección dice que no quiere prejubilar, pero hemos detectado coacciones y amenzas en agencias de toda España para prejubilar a quien no lo desea. No llega a 30 casos, pero hay la previsión de seguir a 40-50 por año.

-¿Cómo es la coacción?

-Se les amenaza con un cambio de oficina o de trabajo, cosa que no les apetece nada, si no se prejubilan. Se angustian y acaban aceptando. Cada dia recibimos llamadas con un nuevo caso. Agreden al más débil.

-¿Y si se niegan?

-Se les despide directamente bajo la cubierta de despido disciplinario.

-Normal en un banco ¿no?

-En otros bancos es posible. En éste no.

-Hablais de política disciplinaria «inhumana».

-No se puede despedir a un alto directivo que está de baja por depresión por el simple motivo de que, por prescripción médica, practica el golf y pasea a su nieto por la calle. La empresa está decidiendo cómo ha de ser tu recuperación por encima delmédico. Y ése no es su terreno.

-Más ejemplos.

-Al comercial que vuelve de una baja por angina de pecho se le coloca en correspondencia. O ése de Sevilla que le quitan 150.000 ptas de su sueldo mientras le operaban del corazón. Cada dia una «anécdota».

-¿Qué más está cambiando?

-Antes, al primer error, se advertía. Ahora se le enseña la tarjeta roja directamente.

-¿Teneis, los sindicalistas de B.S., el apoyo de vuestros compañeros o este despacho de CCOO en la 7ª planta es un isla?

-La plantilla aún no acaba de entender hasta qué punto está cambiando el modelo de empresa. En B.S. siempre se ha creído que la empresa siempre tiene la razón. Es una especie de axioma. Aún se cree que si se despide alguien, seguro que se lo ha merecido. Somos una plantilla especialmente devota.

-¿Habrá también decepción entre el pequeño accionariado local?

-No. Los accionistas asumirán la nueva política más rápidamente que los trabajadores. Si en cinco o diez años éste banco ya no es el Banc Sabadell no les va a importar tanto.

-En los carteles que colgasteis ayer por todo Sabadell destacaba la cifra de ingresos: 41.446 millones. ¿Qué importancia tiene eso?

-Cuando una empresa tiene una rentabilidad del 14% no hay justificación para recortar los beneficios sociales de los trabajadores, como también está sucediendo.

-¿O sea?

-Ayudas sanitarias, ayudas escolares... cosas nunca pactadas por culpa del paternalismo, pero que ahora están desapareciendo.

-Amenazais con boicotear la Junta de Accionistas del próximo 30 de noviembre.

-Si no se negocia el mantenimiento del empleo tendremos que ir a esa Junta a pedirlo. Todos somos accionistas y...

...y queremos nuestros bombones

 


 

«DEVOCION SIN TRANSTORNO

María García entró como perforista en la 900 (Pl. Sant Roc) a los 16 años, es decir hace 25.

Estuvo doce en la División Internacional, ocho en la Correduría de seguros y desde hace dos está liberada como delegada de

CC.OO., lo que al principipo le supuso estar mal mirada por la mayoría.

Como todos sus compañeros, también ella siente los colores del camiseta. «Yo amo esta empresa, lo que ocurre es que la devoción no me transtorna».