Karina A. Alvarez, strip-tease con serpiente

«Me gusta que Caramela

recorra mi piel»

22/11/2000

Es la sensación de los locales nocturnos, discotecas y despedidas de soltero de Sabadell.

La actriz y bailarina argentina Karina Alejandra Alvarez Méndez, 30, madre de dos y amante de los animales, es la única que hace strip-tease con su pitón de cuatro metros en Catalunya.

 


 

-El cuerpo femenino atrae. La serpiente repele. ¿Cómo mezclas ambos ingredientes?

-La serpiente no crea rechazo. A la mayoría de la gente les gustan las serpientes.

-Hombre, la mayoría...

-Siempre está la persona que tiene algo de aprensión y no se acerca. Inclusive salieron corriendo. Pero lo normal es que gusten. Hasta les dan besos.

-Pues la pesadilla ofídica es bastante frecuente.

-Porque en las películas nunca ves serpientes cariñosas, que las puedes tener en la cama o en el sillón mirando tele.

-¿Todo eso haces tu con Caramela?

-Bueno, en casa, sólo la suelto en momentos muy concretos. Hay que ir con cuidado porque si la dejas sin control se podría comer al gato y al perro (ríe).

-Glups.

-Y es un perro grande, eh? Pero una pitón puede comerse cualquier animal que sea el doble de su cuerpo. Y Caramela pesa ya 90 kilos y crecerá hasta 8 metros.

-¿Y los niños?

-Ya tienen 9 y 10 años y la quieren mucho porque es buenísima. Juegan juntos.

-Te gustan los animales, claro.

-Mucho. Siempre he estado entre conejos, ardillas, perros, gatos. Mi ilusión es matricularme en veterinaria en la UAB.

-¿Pero volviendo al principio ¿Qué tiene de erótico la serpiente?

-¿Por qué no? Es como mi compañera de baile.

-¿El morboso atractivo del peligro?

-No es eso. Ella no es peligrosa. Se llama Caramela porque es muy dulce y muy cariñosa.

-¿Se juega con la idea de que pueda penetrar por algún lado?

-Bueno, eso ya depende de como lo vea cada uno.

-¿Pero las serpientes no comen conejitos?

-(Ríe) Lo dejo a la imaginación del público.

-¿Te excita que una serpiente recorra tu piel?

-Sí, me gusta.

-¿Mejor que un hombre?

-Diferente.

-¿No deberías llamarte Eva?

-En algunos espectáculos me lo pusieron.

-¿Y cuando se cansen de pitón?

-Ya estoy ensayando una coreografía con un varano.

-¡Ecs! ¿Esos lagartos gigantes?

-Son un encanto. Ya lo elegí y aún lo están sometiendo a controles. Pero lo voy a ver todos los dias y nos estamos haciendo muy amigos.

-¿Y de un varano se puede sacar una coreografía?

-Claro. Ya estoy eligiendo ropas y músicas.

-Pero los varanos tienen gestos muy rápidos. Se te puede escapar entre el público.

-Este no. (Sonríe) es especial. Lo ví y ya me enamoré.

-Tu te enamoras de todo.

-Sí (ríe). Sobre todo de los reptiles. Me fascinan.

-¿Cómo dejaste Argentina?

-Mi abuela, que es leonesa, llevaba toda la vida hablándome de España, me recitaba versos, me cocinaba comidas españolas, me hablaba de tradiciones, cultura. Y en cuanto surgió la oportunidad, me vine.

-Seguro que ya lo lamentas.

-En absoluto. Siempre encontré gente maravillosa. Adoro esta forma de vida. No me voy más de acá. Me tienen que matar para irme. Acá se vive mejor.

Espera a que tenga ocho metros

 

 


 

«ARGENTINO-LEONESA

En Buenos Aires estudió canto, teatro y danza.

Su cuerpo escultural, 90-60-95 y 1´75 de altura, y su soltura en el trato, digno e inteligente, le proporcionaron desfiles en pasarela primero y papeles en televisión después.

De azafata de concurso pasó rápidamente a cantantes solista en programas de los canales argentinos 2 y 11. Más tarde presentó varios espacios hasta conseguir su propio programa, Rodimanía, como conductora en el canal 4 de San Fernando.

En España, donde llegó atraída por sus raíces leonesas, es una vedette muy original.