Borja Bergareche: Gesto por la paz

«Euskadi es un país enfermo»

23/11/2000

El abogado bilbaíno Borja Bergareche Sainz, 23, hablará esta tarde en el Col.legi d'Advocats de Sabadell de la entidad a la que pertenece, Gesto por la Paz.

Pero lo hará en solitario. Su compañero de mesa, Ernest Lluch, no estará a su lado tal como se anuncia. ETA le acaba de matar.

 


 

-¿Había que anular el acto o mantenerlo?

-Yo creo que siempre es importante hablar y discutir lo que ocurre en Euskadi.

-¿Incluso en este caso?

-Me temo que en estos momentos estamos todos absolutamente desalentados y, desde luego, siempre es mejor debatir en un estado más calmado. Pero también puede ser un buen momento para hacerle un homenaje ya que su única arma era la palabra.

-¿Por qué han matado precisamente a Lluch?

-¿Por qué este? ¿Por qué al otro? Da igual. Al final todo lo justifican de la manera más grotesca. De Jáuregui dijeron nada menos que era del CESID. Te cargan cualquier sambenito al más puro estilo mafioso, con tal de justificarse.

-¿Todos los muertos valen igual?

-El mismo Lluch dijo en La Vanguardia cuando mataron a su amigo Jáuregui -lo acabo de leer- que todas las muertes son igual de repugnantes. Pero en su caso, han asesinado la palabra, han asesinado la inteligencia y han asesinado la tolerancia a la pluralidad de Euskadi.

-¿Por qué ETA elige sus objetivos entre los dialogantes?

-Porque es una organización de pensamiento militar. Y la lógica militarista más rancia ve enemigos en todos aquellos que dicen lo que ellos no dicen.

-¿Aquello de la violencia irracional?

-No. Yo eso no lo digo. Ellos saben muy bien lo que quieren. Siguen unas pautas según un análisis previo.

-¿Pero cuál?

-Un análisis tan esquizofrénico-paranoico y tan alejado de la realidad que hasta ven como enemigo a una persona del talante de Ernest Lluch, que sólo invoca al diálogo.

-No entiendo nada.

-No, claro. Es que es incomprensible.

-¿Después de Andalucía y Madrid tocaba Catalunya?

-Claro. Ellos intentan difundir el terror por el máximo territorio. Por eso se llaman terroristas.

-¿De qué les sirve a ellos el terror?

-Para provocar en nosotros una reacción agresiva.

-Mario Onaindía dijo en esta sección que, aunque Euskadi fuera independiente, ellos seguirían matando.

-Claro. Sólo tendrían que erigirse como víctimas de una opresión exterior para «ejercer una violencia de respuesta», como ellos dicen. Su paranoia les hace perfectamente capaces de mantener ese discurso aún en un Euskadi independiente.

-¿Tu llevas guardaespaldas?

-Yo no pero gente muy cercana a mí sí lo lleva.

-¿Una losa?

-Una suerte porque hay muchos que no lo tienen y salen cada mañana de su casa mirando a los dos lados con una angustia indescriptible.

-¿Están así muchos vascos?

-Muchos. Es lo que llamamos «violencia de persecución en fases progresivas». Empiezan con un insulto, un artículo de periódico o una pintada. Siguen con la concentración delante de casa. Luego le queman la tienda al cuñado o lanzan un cóctel molotov a su primo y al final lo asesinan. Eso provoca un miedo y una desprotección alarmante.

-¿Todo el país vive así?

-Euskadi es un país enfermo. Un país con tanto miedo, es un país enfermo.

-¿Marchar de Euskadi es cobardía o inteligencia?

-Supervivencia. A nadie se le puede exigir ser un héroe y mucho menos un mártir. Es una fuga traumática y lamentable.

-¿Los políticos anteponen a la paz sus intereses de partido?

-Yo defiendo los políticos de segunda fila como concejales o alcaldes que luchan por su cuenta con actitudes muy coherentes.

-¿Y los partidos?

-Ésos sí. Anteponen estrategias partidistas por delante de un valor ético. Muchos echamos de menos el espíritu de Ajuria Anea. Lluch decía «Contra ETA y punto». Pero eso se está perdiendo por culpa de las estrategias de partido.

Qué asco

 


 

«ATAQUE DE COPROMISO

Entró en Gesto por la Paz a los 16 años, cuando las movilizaciones del lazo azul por el secuestro de Julio Iglesias.

«Yo ya había luchado por todo tipo de causas perdidas como el desequilibrio Norte-Sur, las acampadas del 0'7, Greenpeace o Amnistía Internacional. Me dio un ataque de

compromiso. Pero esta causa es la que más me dolía en mis entrañas, me dije hay que que hacer algo y por Gesto abandoné hasta el fútbol que es lo que más me gustaba».

Desde entonces ha desempeñado todo tipo de cargos en Gesto por la Paz, tanto en favor de los presos como de las víctimas del terrorismo, e incluso ocupó cargos directivos.