Carles Poyato, ganador de Audacia

«Es más emocionante que bajar un río en hidrospeed»

21/12/2000

Esta noche veremos en TVE como el economista sabadellense Carles Poyato Núñez, 31, gana con su equipo 20 millones en el concurso que presenta Jordi Estadella, Audacia. Es el segundo equipo que se lleva más dinero en la historia del programa.

 


 

-¿Por qué se presentó?

-Ví en la tele un anuncio que decía ¿quiere ganar cien millones? y como estaba a un mes de casarme me dije pues venga.

-¿Y el miedo al ridículo?

-Mucho. Yo pensaba o hago el ridículo más espantoso de mi vida o me llevo algo gordo.

-Por dónde sigue la historia.

-El dia antes de marchar de viaje de novios me llaman de TVE Sant Cugat para hacer una prueba. Dije que no, claro. Pero hace un mes me volvieron a llamar.

-¿No van sobrados de candidatos?

-Yo creo que sí. Pero es que necesitan 36 personas por programa.

-Y superó la selección.

-Sí. Nos tuvieron toda una tarde jugando a preguntas y respuestas ante la cámara como si fuera el concurso de verdad, y en los paros de rodaje nos preguntaba cosas personales.

-¿Qué perfil buscan?

-Personas que se arriesguen, que se la juegen. Y con una cultura mínima, claro.

-Y llegó el gran dia.

-Sí, hace unos dias me dijeron que tomara el puente áereo y me pagaron hasta los gastos de casa al aeropuerto. Me trataron como un rey. Llego a Madrid, me hospedo en el aparthotel NH Exprés Las Rozas de cuatro estrellas y a la mañana siguiente nos recoge un taxi.

-¿Nos?

-Sí, a mí y a seis concursantes más del mismo hotel, pero con ninguno de los cuales coincidí en mi equipo. Lo tienen todo calculado.

-Los conocerá después.

-Sólo dos minutos antes de salir a plató. Durante toda la mañana nos tienen separados en salas diferentes para que no hagamos estrategias o estudiemos trucos, gestos o miradas. Incluso nos organizan los turnos de lavabo para no coincidir.

-¿La espera es de alta tensión?

-No porque te tratan muy bien. Te enseñan todo Prado del Rey, te dan comida, todo lo que quieras. Estaba más impaciente que nervioso. Pero en el momento en que me llamaron para participar me tranquilicé de golpe. Yo soy muy frío.

-Por fin salís.

-Antes te ponen en fila ante una puerta cerrada junto a seis desconocidos a los que no puedes ni saludar.Yo salí y dije «bona nit, vengo de Sabadell y soy economista». Yo lo que quería era decir lo antes posible que era de Sabadell. Lo más importante ya estaba hecho. Por cierto, Jordi Estadella demostró conocer Sabadell.

-La primera pregunta es eliminatoria.

-Y no apta para catalanes. ¡Iba de toros! ¿Cuál es el peso mínimo de un toro para ser lidiado en una plaza de primera? Dije 510 y era 465. Todos lo sabían, menos el otro catalán que quedó último y eliminado y yo que me salvé por los pelos.

-Y empieza el juego de verdad.

-Es más emocionante que bajar un río en hidrospeed. Cada pregunta, cada espera, la emoción del riesgo. Pura adrenalina.

-¿Cómo se elige al rival del Terminator? ¿Al más tonto?

-A mi no me tocó, pero hubiera elegido a los dos que quedaron eliminados. No por tontos, sino por nerviosos. El líder lo hizo así y ganó en los dos retos. Se llevó 12 millones, mientras yo y el de Bilbao sólo nos llevamos cuatro cada uno.

-¿Cómo se detecta al más nervioso?

-Ya se veía que esas personas estaban más preocupadas por ponerse a la izquierda o a la derecha que por responder. Y antes de salir respiraban hondo. Se les veía muy inseguros y había que ir a por ellos.

-Y crear rencores.

-No. Al final vinieron a abrazarnos aunque no habían ganado ni un duro.

-¿La mecánica es más cruel que en otros concursos?

-Sí, pero no deja de ser el tradicional doble o nada.

-¿Qué pasa con el trabajo cuando uno viaja para salir en la tele?

-Yo perdí dos dias de mis vacaciones.

Valió la pena

 


 

«SOY AUDAZ

Está convencido de que le eligieron por audaz. Ex-escalador, practica deportes de aventura como rafting e hidrospeed, ha rodado spots televisivos para Siemens y Kellogs y estos dias es el rostro de Visa-La Vanguardia en las páginas de aquel diario. «Soy audaz,

me gusta jugármela».

Lo es incluso en su vida profesional. Cuatro meses antes de su boda, cambió de trabajo con el riesgo que ello implica. Abandonó Moviestar para dirigir el área económica de Serveis de Turisme i Hosteleria Campus en la Autónoma de Bellaterra (foto).