Atanas Kolev, búlgaro

«Cuado uno ha sido rey

ya no puede olvidarlo en la vida»

20/6/2001

Vinculado a Sabadell desde 1990 y residente fijo ennuestra ciudad desde 1995, el búlgaro de Sofia, Atanas Kolev, 33, se gana la vida en España como jugador profesional de ajedrez. Por algo es Gran Maestro.

No ha podido votar en las curiosas elecciones de su país porque tenía que desplazarse a Madrid, pero sí ha podido seguirlas desde allí y desde aqui lo que le da una doble perspectiva del tema.

 

-Un ex-rey va, se presenta a elecciones y gana casi por mayoría absoluta. ¿La venganza de las monarquías?

-La figura de Simeón II no es tanto la de una venganza como la de la esperanza de todo un pueblo.

-¿Ser el rey no ha influido?

-No creo. Eso le da popularidad, pero la gente sólo ve ese aspecto como algo exótico. El pueblo está tan cansado que lo que ve en él es, sobre todo, a alguien nuevo.

-¿Ser diferente ya es mucho?

-Así es. El lo ha hecho todo diferente a los políticos tradicionales búlgaros. En su campaña, por ejemplo, no ha dado grandes mítines. Se ha limitado a ir por los pueblos y saludar a la gente.

-¿Qué puede ofrecer?

-Eso no está muy claro. Por lo menos no tiene un pasado como los políticos actuales que han tomado medidas necesarias, pero impopulares. Y ninguno se libra de la corrupción.

-¿Es tanta como dicen?

-La corrupción ha seguido como siempre. Y después de 40 años de socialismo y doce democracia, la gente ya no puede esperar más. Quieren cambios.

-¿Hasta dónde llega esa corrupción?

-Lo que más molesta es que se ha repetido el modelo de corrupción socialista. Se sigue colocando a amigos y familiares en cargos donde no son competentes y a los dos años ya hacen ostentación de casas de lujo y coches impresionantes.

-¿Qué puede hacer Simeón para acabar con ésto?

-Acabar con la corrupción es muy difícil porque en Bulgaria ya es casi una tradición. Pero, si quiere, puede poner mano dura en el Parlamento. Y esa coalición no es mala idea.

-¿Vivir en España hasta ahora le ha beneficiado?

-Sí porque ahora aparece como una figura nueva, limpia, sin manchas en su pasado. La última vez que estuve allí mucha gente joven ya me dijo que iban a votarle. Por eso yo ya tenía clarísimo que iba a ganar.

-¿Le hubiera votado usted?

-No creo porque en realidad no se ha comprometido a nada. Pero tampoco hubiera votado al gobierno.

-¿No espera nada del monarca?

-Sí espero. Quizás no tanto como mis compatriotas, pero realmente es la única esperanza de cambio.

-¿Podría Simeón cambiar la Constitución y restablecer la monarquía?

-Si las cosas van bien no me extrañaría. Cuando se le pregunta, él no se moja. Sólo dice que ahora no es el momento de entrar en eso. Pero no me extrañaría que ésa fuera su idea.

-Pues el 80% de los búlgaros dicen ser republicanos.

-Sí, sí, pero la gente cambia muy rápidamente de opinión. ¿Ha leído el último libro de Malcom Gladwell?

-No.

-Se llama La frontera del éxito y Clinton lo mencionó recientemente como el libro más popular de EEUU. Pues bien, ese libro en inglés se llama The Tipping point, algo así como el momento en que todas las fichas de domino están a punto de caer.

-No veo a dónde quiere llegar.

-Gladwell establece analogías entre las epidemias y la rápida propagación de ideas en una sociedad. Explica hasta qué punto depende del contexto la opinión de toda una sociedad. Simeón ha llegado en el momento justo y lo ha aprovechado.

-¿Y en dos años puede aprovecharlo de nuevo para coronarse él mismo?

-Es posible. Estoy seguro que él no descarta, por ejemplo, un referéndum sobre la monarquía. Si el contexto es propicio, nadie se lo impedirá.

-¿Se lo permitirán las mafias búlgaras?

-Las mafias ya están mucho más tranquilas. Ahora ya son respetables hombres de negocios, con sus empresas legalizadas.

-Y el heredero de la corona sería un español.

-Sí porque todos sus hijos han nacido en Madrid y tienen sus negocios por aqui. Y por cierto, todos tienen nombres de antiguos reyes búlgaros. Y es que cuando uno ha sido rey, ya no puede olvidarlo en la vida.

-¿Es un hombre inteligente?

-Sin duda lo es. Y además está muy bien asesorado.

-¿Es como volver al tablero después de un jaque mate?

-Así es. Para él por lo menos empieza una etapa de su vida muy interesante. Estoy seguro de que aún se siente rey y verse querido por su pueblo ha de ser...

...muy peligroso


 

«AL NIVEL DEL 2º ESPAÑOL

Hijo del seleccionador nacional búlgaro de básquet, Atanas Kolev, se cansó de ganarlo todo al ajedrez sin cobrar y se vino a España.

Está al nivel del subcampeón de España y se gana la vida como jugador de

ajedrez profesional. Se dio de alta como autónomo en la Seguridad Social, va por ahí ganando torneos y eso le da para ir tirando.

Pero se queja: «el mercado se está saturando porque los premios no suben según la inflación y cada vez hay más competencia».