Montserrat Piqueras: Juego, Cirsa y Generalitat

«Tenemos miedo a Cirsa y a la Generalitat, que es quien está detrás»

18/7/2001

Los tragaperreros la han tomado con otras máquinas de bar, esas grúas que recogen muñecos de peluche. El problema va más allá del libre mercado porque la empresa de Terrassa Cirsa, que prácticamente monopoliza el mercado, cuenta con el favor de la Generalitat.

La abogada de la Asociación Catalana de Empresarios de Máquinas Expendedoras, Montserrat Piqueras Ruiz, 34, vino el lunes a contarlo al Bar Delfín de la calle Magnolias.

 

 

-¿Cuál es el problema?

-Les quitamos espacio en los bares y quieren acabar con nosotros.

-¿Acabar o arrinconar?

-No, no. Quieren matarnos, quieren borrarnos del mapa. Sólo les vale nuestra muerte.

-Pero estas máquinas-grúa existen en todo el mundo.

-Así es.

-¿España es una excepción?

-Es que España ya es una excepción mundial en el tema de las tragaperras. Tener máquinas en los bares es una barbaridad y algún dia Bruselas lo impedirá. En toda Europa sólo Alemania tiene tragaperras en los bares y de forma mucho más restrictiva. 400.000 de las 500.000 tragaperras europeas están en España.

-¿Con qué armas os atacan?

-Quieren meternos en el apartado legal del juego. Así los bares, que sólo tienen permiso para dos máquinas de juego, siempre preferirán las tragaperras que son más rentables y no querrán grúas.

-¿Si no son máquinas de juego, qué son estas grúas?

-Simples expendedores. En las máquinas-grúas no hay apuesta, ni embite ni azar. Somos tan expendedores como una máquina de tabaco o de refrescos.

-Pero si el peluche se te escurre del gancho te quedas sin nada.

-En absoluto. Siempre hay un premio de consolacón. Si no te llevas el peluche, te sale una pequeña bola saltarina como ésta (la enseña), un chicle o un pin. Siempre da algo y eso no es juego.

-¿Qué dice la ley?

-Aqui la tengo (abre el libro «Juegos y Apuestas. Textos legales. BOE») El 25 de julio de 1990 se aprobó una ley cuyo artículo 3º considera máquinas expendedoras, y no de juego, «aquellas en las que exista aleatoriedad en cuanto al producto». Es decir nosotros.

-¿Por qué no ha querido hablar ningún empresario de Sabadell?

-Porque tienen miedo. En Sabadell hay unos diez empresarios y unas 500 máquinas, pero tienen miedo a represalias.

-¿Y usted no tiene miedo a represalias por esta entrevista?

-No, aunque tengo familiares con máquinas, algunas aqui en Sabadell, y la Generalitat podría hacerles la vida imposible.

-¿Cómo?

-Para ellos es muy fácil: si no les gusta lo que dices te matan a inspeccciones o te inmovilizan máquinas. Es su arma.

-¿Se ha hecho?

-Claro que sí. La Generalitat inmovilizó cuatro máquinas para analizarlas en un laboratorio de Bellaterra. No ha encontrado nada malo, pero aún no las ha devuelto. Y ha precintado otras 700.

-¿700? ¿Dónde, cuándo?

-En toda Catalunya, a partir de junio del 2000 y durante ocho meses. Los Mossos d'Esquadra iban por los bares y precintaban grúas. Evidentemente ya tenemos once sentencias en contra de ese precintado. Pronto tendremos unas 300 más.

-¿Cuál es su argumento?

-Entre otras cosas dicen que incitamos a la adicción al juego.

-Será una broma.

-No, no (ríe). Nos lo han dicho en serio. ¡Que hay que proteger a los niños de este vicio!

-¿Teneis miedo a Cirsa?

-A Cirsa y a la Generalitat que es quien está detrás de Cirsa. Mire, esta revista Joc Privat, es de Cirsa ¿ve? le hacen una entrevista al director general de Joc de la Generalitat, Albert Ferrer, por cierto amigo personal del señor Lao porque fue asesor jurídico de Cirsa. Lea aqui, reconoce abiertamente que está recibiendo presiones para acabar con el «problema» de las grúas.

-¿Cuál es ahora mismo la situación?

-Que finalmente el señor Albert Ferrer ha dictado un reglamento en el que nos mete dentro del juego, es decir lo que querían los tragaperreros. Evidentemente hemos hecho nuestras alegaciones.

-¿Se persiguen también las grúas en el resto de España?

-Sólo en dos o tres comunidades, pero en ninguna se han atrevido a precintar como aqui.

-¿Qué fuerza puede tener una entidad con sólo 24 de los 250 empresarios de Catalunya?

-Muchos empresarios no pueden dar la cara porque tienen tragaperras y grúas a la vez. Pero en voz baja nos dan todo su apoyo y colaboran con nosotros en secreto. Pero ser pocos no es ningún problema. Para llegar a Bruselas basta con uno.

-Se está enfrentando a un monstruo muy poderoso.

-Ya lo sé, pero al final ganaremos porque tenemos la razón.

La Erin Brockovich de las grúas


 

«AMOR ATERNO

Si con el cese de Pujol acaba el reinado de CDC, alguien se atrevirá a escribir la verdadera historia de su idilio con el juego. No es sólo el caso Casinos. Es también la fea historia de los múltiples juegos de azar de la

Generalitat, la no menos fea autorización del Casino de Barcelona y, sobre todo, los desoídos gritos de alarma de las asociaciones de ludópatas que claman en el desierto. «La mayoría de técnicos de la Direcció General del Joc, dice Piqueras, han trabajado antes o después en Cirsa».