Miguel Cañadas, cámara de La Vuelta

«Ya me he caído

cinco veces de la moto»

19/9/2001

Entre los cámaras de televisión hay un grupo de élite que se juegan la vida, los de ciclismo.

Subido detrás de una moto que desciende a tumba abierta y a velocidades nada prudentes, el cámara de TVE, el madrileño Miguel Cañadas Santiago, 50, lleva 24 años retransmitendo en directo la Vuelta a España.

 

 

-¿Cuántas veces se ha peleado un ciclista con usted?

-Algunas y lo comprendo. Nosotros vamos entre el pelotón y muchas veces estorbamos.

-Podeis provocar un conflicto serio.

-Sí, pero vamos, los motoristas son muy expertos y alguna vez nos pillan en alguna curvita, pero muy pocas.

-¿Me está hablando de los descensos de montaña?

-Claro. Es donde ellos puedn correr más que nosotros.

-¿De verdad se juega la vida?

-Pues sí. Muchas veces me pregunto qué estoy haciendo yo aqui. Bajando un puerto a 90 por hora con el piso mojado.

-Un día se va a caer.

-Ya me he caído. Cinco veces. Gracias a Dios sólo me he quedado dolorido de costillaso con contusiones en el hombro.

-¿La subida no es peligrosa?

-En la subida si te caes te da tiempo a poner el pie. En las bajadas, no.

-Usted que vive la Vuelta desde dentro ¿De cuántas cosas ni nos enteramos los de fuera?

-De muchas, pero son anécdotas sin importancia. Lo importante sale todo en la prensa.

-¿Es usted consciente de hasta qué punto puede condicionar la opinión del espectador?

-No porque yo lo filmo todo, desde que salen hasta que llegan. Si alguien puede condicionar alguna opinión son los de montaje que cortan y pegan.

-¿Ven los directores de equipo desde sus coches las imágenes que ustedes filman?

-Sí. Llevan un televisor en el coche.

-O sea que muchas estrategias de equipo dependen de lo que usted filme.

-Sólo un poco porque ellos también tienen información por Radio-Vuelta que les informa de los escapados y demás. Y además tienen comunicación con los ciclistas.

-¿Ha llegado a observar cómo algún ciclista fingía cansancio en el momento en que usted le filmaba?

-No. Los ciclistas no suelen ser actores.

-Pues Lance Amstrong en este Tour fingió cansancio en una etapa clave.

-Pero Amstrong es un fuera de serie. A veces fingen lo contrario, no quieren dar a entender que van cansados.

-¿Ve usted como sí fingen?

-Eso sí, pero la mayoría van como pueden y no suelen tener ganas de hacer teatro.

-¿Necesita más el ciclismo a la tele o al revés?

-El ciclismo necesita más a la tele, seguro. Es que un partido de waterpolo se puede ir a ver a una piscina. Pero el ciclisimo, o lo ves por la tele o sólo lo ves un minuto.

-¿Qué tiene que aprender TVE de la television francesa? Y no vale decir nada.

-Nada (ríe).

-Venga.

-Hombre, los franceses tienen mejores medios. Más gente, mas infraestructura, más cámaras.

-¿Les envidia?

-Hombre, el otro dia en Zaragoza nosotros no pudimos subir la parabólica de los enlaces. La grúa del Tour es dos veces más alta que la nuestra.

-¿Merece el Tour tanto prestigio?

-Sí. Primero porque la gente francesa vive para el Tour. Todo el mundo está de vacaciones.

-¿Y aquí?

-Aqui ni la gente respeta el itinerario marcado ni se hace en período de vacaciones ni nada. El Tour es la primera carrera del mundo en todos los aspectos.

-Lo suyo es vocación.

-Cámara ciclista. Es lo que soy y me gusta.

-¿Emoción?

-Mucha. Cada año ya lo estoy esperando. Aparte de la Vuelta a España, estoy también en las vueltas pequeñas, la de Valencia, Murcia, Aragón...

-Pero la buena es ésta.

-Hombre claro.

-Cuénteme chismes de José Maria García, José Ramón de La Morena y demás dioses de la comunicación.

-Pues que vienen en helicóptero, se van en helicóptero y yo no les veo ni el pelo.

-¿Su pronóstico para esta Vuelta?

-Yo creo que ganará Beloki.

-¿Què tal Sabadell?

-Emocionante porque empiezan las etapas de montaña, las más bonitas y en las que se decide la vuelta.

-¿La Vuelta a España se decide en Andorra?

-Pues prácticamente porque la crono va a ser definitiva.

Hasta la Vuelta es global


 

«GALOPANDO CON BICIS

Era una de las primeras vueltas que retransmitía, hace más de 20 años, y un grupo de caballos se infiltró entre el pelotón. Galoparon con él durante casi un kilómetro.

«Son las imágenes más bellas que he filmado en mi vida, recuerda Cañadas, las más bonitas. Preciosas y peligrosas porque se iban adelantando los caballos a los ciclistas y los ciclistas a los caballos y podía pasar cualquier cosa. Al final no pasó nada pero esa imagen la tengo impactada en en mi cabeza».