José Sánchez, hombre-protesta

Voy a aguantar aquí

lo que haga falta

30/10/2001

El vecino de Badía y responsable del mercado de Torre Romeu, José Sánchez Yllescas, 53, funcionario municipal desde hace 24 años, ha recibido malos tratos laborales por parte de los ayuntamientos franquista, comunista y socialista. «Lo gordo me lo hizo Farrés, dice, Bustos sólo ha sido la gota que ha colmado el vaso».

Desde hace dos semanas se pasea cada mañana de 9 a 1 por la Plaça Sant Roc con carteles reivindicativos estilo hombre anuncio.

 

-¿Su objetivo es avergonzar al alcalde cada mañana?

-Mi objetivo es que me hagan caso de una vez. Llevo 24 años sufriendo y no me voy a parar ahora. Estaré en esta plaza hasta que me hagan caso.

-Eso puede durar mucho.

-Pues mire, como mínimo batiré el récord Guiness de dar vueltas a una plaza. Llevo un promedio de dos minutos por vuelta.

-¿Qué le dicen los concejales?

-Alguno hasta me ha invitado a un café en ese bar. Pero la mayoría ni me miran.

-¿Y el alcalde?

-El único día que me ha dicho algo se rió de mí. Me dio unas palmaditas en la espalda y me dijo «Bueno Sánchez, que tengas mucha suerte en tus vueltas por la plaza». Le conozco de hace años y, en la forma que me lo dijo, aquello era reírse de mí.

-Cuando lleva 24 años poniéndose a todos los alcaldes en su contra será que es usted conflictivo.

-Yo creo que soy honrado. Sólo que si una cosa no está bien la denuncio. Y aún me guardo cartas en la manga.

-Empecemos por el principio.

-Yo entré en el ayuntamiento franquista hace 24 años como albañil del matadero, pero sin plaza de funcionario. Cambió el Ayuntamiento, llegaron los nuevos y, a los 38 días, el Trives ya me decía que firmara unos papeles porque yo no era de plantilla. Ahí ya hubo un enfrentamiento muy fuerte.

-Y les llevó a Magistratura.

-No inmediatamente. Esperé cinco años a solucionarlo por las buenas. Pero viendo que no me arreglaban los papeles, voy a Magistratura y gano. Ellos, «los señores de izquierdas» recurren y ganan. Y entonces descubro un pastel en el matadero: la carne de la Residencia Albada «se perdía» por el camino.

-¿Cómo reaccionaron ellos?

-Me rebajan a peón de mercado y me envían a fregar wáteres públicos al Mercado Central. Pero como al final el pleito lo gano yo, el señor Zamoro de personal, me propone una obra de teatro que, ésa sí, reconozco que no la pillé.

-¿Quiere decir que le engañaron?

-Sí. Ahí sí me engañaron bien engañado. Me viene Zamoro y me propone ser inspector de obras menores, pero a condición de que espere a unos trámites legales. Espero cinco meses sin abrir boca y veo que al final le dan la plaza al padre del Guil, el de CC.OO., el actual concejal. Voy a pedir explicaciones y me dicen «ahora denúncianos».

-¿Lo hizo?

-Ya no podía. Se me había pasado el plazo legal para recurrir. Es lo que ellos querían. Por eso me habían hecho esperar unos meses.

-¿Qué pide exactamente?

-Yo en el mercado de Torre Romeu hago de encargado, de conserje, de guardia urbano, de limpieza, de agente de seguridad... de todo. Igual que mi compañero de la mañana. Pues bueno, él cobra como encargado y yo como peón. Sólo pido cobrar lo mismo que él, unas 10 o 15.000 pesetas más al mes.

-¿Sólo eso?

-Eso y lo que me robaron, claro.

-¿Qué le deben?

-Pues todos los meses que llevaba sin cobrar cuando me hicieron esperar a mi nuevo cargo.

-¿Cómo acabó en el mercado de Torre Romeu?

-Eso viene de hace 18 años, cuando trabajaba en el mercado central y era delegado sindical por CCOO. Entonces el Zamoro, el Aranda, que ya mandaba mucho en el sindicato, y toda esa gente de Farrés maquinaron una jugada contra mí para que, enviándome a Torre Romeu, perdiera mi cargo sindical. Yo fuí, pero me cambié de sindicato y me pasé a UGT.

-¿De verdad lleva 24 años en conflicto?

-Sí, por eso antes de que saliera Farrés ya hice tres días de huelga de hambre. Fue mi despedida personal.

-¿Puede el actual consistorio resolver sus problemas con el anterior?

-Lo primero que hizo Bustos fue reunir al Comité y decirnos 'vengo aqui para solucionar los problemas colectivos e individuales de todos'. Yo pensé 'pues mira qué bien, ése es mi alcalde'. Le envié un dossier con todo mi historial y ni contestarme. Para mí que lo han perdido.

-¿No ha hablado con él?

-Tenía una reunión con él hace dos martes y me la retiró para no hablar conmigo. Desde aquel dia estoy aqui. Llevo dos semanas y voy a aguantar lo que haga falta. No lo entiendo. Es que no sé porqué ni siquiera me recibe.

Cuando lo sepa me avisa



 

«DE LOCO NADA

Ni le falta educación ni está tan loco como les gustaría a algunos. Sólo es un hombre desesperado, formado en la izquierda más contestaria y acostumbrado a luchar por lo que él cree justo. Su conflicto es que su

patrón ha sido siempre la misma izquierda a la que él representaba y eso le ha descolocado de por vida.

Su último descubrimiento es que: «cuando uno tiene poder se acostumbra a hablar con monigotes que a todo dicen amén y si bwuana. Por desgracia, yo no soy así».