Luís M. Avendaño, presidente español de Servas

«Charlar con un vasco y dormir en su casa rompe muchos tabúes»

8/11/2001

Ha acogido en su casa a más de 200 miembros de Servas de los cinco continentes y, a la vez, ha dormido en 40 casas particulares de casi todo el mundo. El contacto humano entre culturas es el fundamento de Servas, una entidad reconocida por la ONU, implantada en 134 países y con 450 miembros en España (doce de Sabadell) que crea elementos de paz desde la base.

El burgalés de nacimiento y sabadellense desde 1980, Luis Miguel Avendaño Barbero, 49, propietario de la tienda de fotocopias Printimatge de la Plaça d'Espanya, es miembro de Servas desde 1987 y su presidente en España desde el año pasado.

 

 

-¿Si me hago de Servas puedo ir a dormir en una casa particular en cualquier lugar del mundo?

-Sí, hay algunos países en que tenemos más dificultades, como Egipto donde tenemos miembros pero que funcionan clandestinamente.

-¿Por qué?

-A los países poco democráticos no les hace gracia. En España también estuvo prohibido.

-¿Y si a pesar de todo me encapricho con Egipto?

-Pues hablaremos con Servas-Israel y ellos se pondrán en contacto con sus amigos egipcios. Se llevan muy bien. Incluso miembros israelitas acogen palestinos en su casa y los palestinos a israelitas.

-¿Es así como trabajáis por la paz?

-Así es. Servas significa servicio en esperanto y promueve la relación de la gente sin fronteras.

-¿Tan lejos como se quiera?

-Claro que sí. Yo en casa he tenido japoneses, neozelandeses... Pero los españoles no hemos de ir tan lejos. Para nosotros charlar con un vasco, un castellano o un gallego, cenar con él y dormir en su casa, ya rompe muchos tabúes.

-¿Usted lo ha hecho?

-Claro y siempre he descubierto que ellos tienen tantas ganas de explicarse como yo.

-¿No hay peleas?

-No puede haberlas. Cuando te acogen en su casa, la predisposición es tan buena, hay una actitud tan generosa, que lo que hay por encima de todo es un enorme respeto.

-¿Tan hospitalaria es la gente?

-Mi mujer y yo hemos ido este verano a EEUU y no hemos podido ir a los hoteles que teníamos reservados -para descansar un poco de relaciones- porque todo el mundo nos invitaba a quedarnos unos dias más en su casa. La hospitalidad de los americanos se sale de lo normal.

-¿Correspondió a tanta amabilidad?

-Servas recomienda que se trabaje en la casa. Yo una vez hice de canguro de uns niños daneses. Y siempre que me dejan, les hago una paella. Les encanta.

-¿Y sus huéspedes? ¿Se acostumbran ellos a su cama y a su mesa?

-Procuro no darles carne si son vegetarianos, ni cerdo si son musulmanes.

-¿Queda amistad?

-Un 30% de los que yo he visitado ya son amigos nuestros. Luigi, de Torino, me llama cada mes puntualmente. Y con los otros nos carteamos. Mira.

-¿Qué es eso?

-El libro de visitas (va pasando hojas) antes de marchar escriben aqui sus experiencias o me las envían luego por carta y la pongo aqui con su foto.

-¿El esperanto es el idioma oficial de Servas?

-Al principio sí, ahora ya no. No se puede. El inglés lo domina todo. Y el español. Ahora me está escribiendo el presidente internacional, que es de Samoa, y me escribe en castellano.

-¿De dónde sale Servas?

-Lo crearon los 'peace-builders' daneses justo después de la 2ª Guerra Mundial.

-Y os reconoce la ONU.

-Sí. Tenemos dos representantes en el Consejo Económico y Social de la ONU, uno en Ginebra y otro en Nueva York. Hacen llegar las propuestas de nuestro Comité Internacional en favor de la paz.

-¿Por qué medios?

-Nuestras bases son el diálogo, la amistad y la no-violencia en la línea de Gandhi.

-¿Cómo abordáis los atentados del 11 de septiembre?

-Ahora mismo hay una discusión bastante intensa en el Comité Internacional de Servas porque algunos americanos aprueban la guerra en Afganistán. Nosotros lógicamente la rechazamos.

-El sábado os vais a Montserrat a pie. ¿Une andar de noche?

-Pues sí. Se genera una relación muy diferente a la de día. Ya llevamos cinco salidas como ésta y se crea un clima muy bonito.

-¿Y una vez arriba?

-Encenderemos una vela por la paz y leeremos un manifiesto sobre los atentados de EEUU.

-¿Qué tal la presidencia?

-Mucho trabajo. Ahora he propuesto organizar el Congreso Internaconal Servas 2004 en Barcelona. Si se acepta tendremos que acoger 200 personas de todo el mundo.

Podéis con eso y más



 

«A Montserrat de noche

Sólo son buena gente, nada de secta, y les gusta caminar. En Catalunya, los miembros de Servas se han caracterizado por su afición a echarse al monte con la mochila a la espalda. También así trabajan por la paz.

Quien quiera hacerlo de noche hasta Montserrat y de paso conocerles, ha de presentarse este sábado a las 12 de la noche en la estación RENFE de la plaça de Espanya. Son 10-12 horas de caminata bajo la luz de la luna y más concentrados en el mismo andar que en el inexistente paisaje.