Antonio Espinosa, amor argentino

«A todo español que vaya a Argentina le tratan a cuerpo de rey»

4/12/2001

Ha empezado su cadena española de franquicias por Sabadell porque él es de Sabadell. Y el producto que pone a la venta es el cuero argentino, entre otros productos de aquel país, porque a él le gusta lo argentino y los argentinos. El es así y se permite el lujo de invertir en lo que le da la gana, en lo que ama.

Hijo de granadinos con infancia en Francia, el empresario de interiorismo y carpintería sabadellense, Antonio Espinosa Muñoz, 40 acaba de abrir en la Plaça del Pipí El Talabartero (el guarnicionero) para amantes del cuero, el caballo, la caza y la elegancia al aire libre.

 

-¿Qué le ha de pasar a un próspero empresario sabadellense para que de repente enloquezca por lo argentino?

-Toda la culpa la tiene internet (sonríe).

-Ya estamos culpabilizando al medio.

-No, pero estaba yo una noche chateando y me encontré con una persona de Tucumán, al norte de Argentina, empezamos a hablar, me comentó su producto, me encantó la idea y me fui a verlo.

-¿Así, sin más?

-También hubo algo de reto. Ellos me hablaban de Argentina como de un país del tercer mundo. Yo nunca lo creí pues no es la imagen que tenemos de ellos. Y me fui a verlo.

-¿Seguro que no hay una mujer por medio?

-En todas las historias de la vida hay siempre una mujer. Pero en este caso hay una historia de amabilidad. Los argentinos son gente educadísima, muy amable, conmigo han estado siempre superatentos.

-Porque iba por negocios.

-No, no. A todo español que vaya para allá le tratan siempre a cuerpo de rey.

-Con lo de Telefónica e Iberia nos han cogido manía.

-Y espérate a ver qué hace Marsans, que acaba de comprar Aerolíneas Argentinas. Pero eso es el gran mundo de las finanzas. La gente normal es normal y yo allí me he sentido tratado como en casa.

-¿Serios para los negocios?

-Serios, puntuales, cumplidores. El caso es que contacté con la empresa de curtimbre Los Virreyes, donde trabajaba Laura, que es «la talabartera» de esta tienda, y aquí estamos.

-¿Enamorado del país?

-Pues mira, desde febrero del 2000 he estado allí cinco veces y Franchising House ya me está programando la expansión por toda España.

-¿Lo argentino vende?

-Sí, muy bien. Ya llevamos un par de semanas y está encajando bastante bien.

-¿Qué tienen que enseñarnos los argentinos?

-El cuero en España está demasiado industrializado. Conozco también lo que se hace y vende en Italia. Pero cuando fui a Argentina y descubrí aquella forma de trabajar, enseguida vi que valía la pena. Sólo hay que ver el cuero, los gruesos, el tinte, el curtido, los acabados, el cosido a mano...

-¿Sabremos valorar este producto los sabadellenses?

-Todos los españoles entendemos en cuero. Alicante nos ha enseñado a todos. Y, de hecho, el año pasado ya hicimos una prueba en Lloret y funcionó.

-Sorpréndame.

-Mira, este cinturón es piel de potro, todo cosido a mano. Y además aquí mismo Laura, que es argentina y trabajaba en «curtiembres» en Buenos Aires, toma medidas y te pone la hebilla y los ojales a la medida de cada cual. Tenemos lonjas de hasta 120 cms. de cintura. Y la hebilla de bronce, claro.

-¿Por qué 'claro'?

-Porque las hebillas que hay por ahí suelen ser niqueladas o de aleaciones. Es por donde mueren las carteras. Esta cartera, en cambio, tiene también las piezas metálicas de bronce. Es más resistente.

-¿Qué es esto?

-Para beber mate. Una calabaza secada y forrada de cuero.

-¿Y esa chaqueta?

-Es lo que ellos llaman campera y aquí llamamos cazadora.

-Pero está manchada.

-No, sólo es de piel de carpin-cho. El carpincho es un roedor acuático de casi un metro de longitud con el cuerpo recubierto de espinas. Cada manchita de ésas tiene tres puntos que es donde iban las púas del animal. Es una piel caliente, suave y que se conserva muy bien.

-Ya hemos hecho cultura zoológica.

-Y podemos hacer más porque pronto tendremos piel de zulubí, un pescado argentino enorme, pero sin escamas, con una piel muy apreciada.

-¿Y la plata?

-No podíamos ignorarla. Argentina viene de argentum, plata. Tenemos pendientes, pulseras, hebillas y complementos de plata para los amantes de la caza y los caballos.

-Esto parece un botón de cordel.

-Lo es. Y tenemos hasta gemelos de cordel. Esto a la gente del caballo les encanta.

-Tendrán vinos argentinos.

-No. Ese es otro negocio.

Talabartero, a tus zapatos


 

«ME DA RABIA

Como buen empresario, Antonio Espinosa no oculta que el primer objetivo es ganar dinero.

Está enamorado del país, de aquella tierra y de sus gentes, pero ayer mismo congelaban las cuentas bancarias por miedo a la evasión de capitales. «Me da rabia, dice, que un país tan rico esté como está».

Por eso, además del beneficio empresarial, «siento que estoy aportando mi granito de arena a la recuperación económica de aquel país. Si todo va bien, esperamos darles mucho trabajo».