Lucía Bosé, un ángel de señora

«Siento esa presencia invisible

que me acompaña»

28/12/2001

Esta tarde Lucía Bosé, 70, inaugurará en el Casal Pere Quart su exposición itinerante «Ángeles», catorce cuadros de 3 metros de altura y de diversas firmas, inspirados en esos seres etéreos y asexuados que la tienen obsesionada. La madre de Miguel Bosé es incluso popietaria y directora del Museo de los Angeles de Turégano (Segovia).

 

-Una exposición de ángeles ¿Con qué actitud hemos de entrar?

-Cada cual con la suya.

-¿Cómo es un museo de ángeles?

-Blanco naturalmente. Es una antigua harinería de mil metros cuadrados y con 80 cuadros, todos de 3 metros porque los ángeles siempre deben ser grandes.

-¿No le gustan esos ángeles pequeñitos regordetes y de carrillos hinchados?

-En Italia les llamamos putto y son puro espíritu, sin cuerpo. Me gustan, pero menos.

-¿Tanto interés por los ángeles viene de alguna experiencia personal?

-No. En Italia es una tradición muy fuerte, como los santos en España. Y a mi siempre me había fascinado cómo me miraban esos ángeles del Castillo de Sant' Angelo. Eran de piedra, pero parecían vivos.

-¿De ahí le vino la idea del museo?

-Sí. A los 20 años les dije «ya que me protegéis tanto, un día haré algo por vosotros». Y mira los años que han pasado.

-¿Tiene la certeza de que la protegen?

-Total. Si no, no hubiera hecho un museo.

-¿Cómo lo sabe?

-Siento su presencia. Es mi amigo invisible y siento que me protege. Es lo que otros llaman maestro, o guía espiritual. Yo le llamo ángel.

-Cuénteme más sobre esa relación.

-Me siento protegida a todas horas. Siento esa presencia invisible que me acompaña. No tiene forma humana, es pura energía, vibración, armonía, música. Yo los veo como colores.

-¿Lo que un espiritista llamaría un familiar muerto?

-¡No por Dios! No confundamos, eh? Los ángeles son ángeles y los muertos son muertos. No tiene nada que ver.

-¿Tienen alas?

-Yo me los imagino sin alas, pero si usted se los quiere imaginar con alas pues muy bien.

-Siempre se las pintan.

-Es verdad. Incluso en la India he visto yo una pintura de un ser celeste con alas. Es normal que lo imaginemos así. Creemos que se mueven por el cielo y para moverse por el cielo lo mejor son las alas (ríe), como los pájaros y los aviones.

-¿Hay ángeles malos?

-Hombre claro (vuelve a reir). Unos te dicen cosas maravillosas y otros te tientan con maldad.

-¡«Te dicen»! ¿Se comunica usted con ellos?

-No me comunico, pero si un dia me levanto de mala uva reconozco que está actuando nuestro enemigo, el ángel malo. En cambio cuando te despiertas con ideas de bondad dices mira, hoy me acompaña el bueno.

-Hay niños que hablan de su ángel de la guarda.

-Claro. Ellos están más abiertos espiritualmente y los ven y hablan con ellos. De repente te dicen he visto un señor de dos metros.

-¿Qué hay que responderles?

-Pues muy bien niño, cómo era, qué te ha dicho. Hay que tomarle en serio y fomentarle la idea de los ángeles. Pero las madres son tremendas. Fíjate, cuando llegué a España la palabra que más me chocó fue en Sevilla. Decían «ése niño está desangelado». Y «malaje» quiere decir mal ángel.

-¿Las madres «son» o «somos» tremendas?

-Somos, somos. Y los padres también. El otro dia una niña me preguntó por qué tenía el pelo azul. Yo le dije porque era una hada y luego me vino con que su padre le había dicho que las hadas no existen. Yo a ese padre lo fusilaría. Los padres tienen que hablar de hadas, de gnomos, de elfos. No de Supermán y de fútbol.

-¿Su hijo Miguel le hablaba de ésto?

-Sí, mucho. Yo se lo fomentaba y él se ha quedado mucho con esta historia. A los niños hay que darles chorizo, pero también fantasía. Si no, nos hundimos en la miseria.

-Ya les decimos que cuatro esquinitas tiene mi cama y un angelito que me la guarda.

-¡Eso! Mis hijos rezaban siempre eso. Fíjate como van los niños a ver Harry Potter. Necesitan la magia.

-¿Hay que rezarles?

-Hay que invocarlos. Si nosotros no les llamamos, ellos no vienen. Nosotros somos su alimento igual que ellos lo son son para nosotros.

-¿Usted les invoca?

-Todos los días. Pero no hay que pedirles la lotería, un coche o una casa. Ellos te ayudan espiritualmente, no materialmente.

-¿En la iglesia?

-De ninguna manera.

«Àngela Maria»


 

«ANGELITOS NEGROS

Lucía Bosé acaba de regresar de La Habana donde ha podido exponer sus ángeles. «Hemos tenido tanta libertad para hablar de ángeles y nos han tratado tan bien que voy a proponer a Fidel Castro que nos deje montar en

Cuba el segundo museo de ángeles del mundo».

Y es que los ángeles tienen que ver con la espiritualidad, pero no con la Iglesia.

«Yo no soy católica para nada. La iglesia me ha desmontado demasiadas ideas. Soy simplemente cristiana», dice.