Pedro Sánchez, piquete

«Ha sido una huelga general tan importante como la de 1984»

21/06/2002

-El responsable de organización de Comisiones Obreras en el Vallés Occidental, Pedro Sánchez Valdelvira, 44, se discutía ayer a las 9'30 con agentes de la Guardia Civil en el Alcampo de Sant Quirze del Vallès. Le acompañaban medio centenar de personas con silbatos y pegatinas.

 

-¿Qué está pasando aquí?

-Que la Guardia Civil nos está negando el derecho a la huelga. Está intentando que el piquete no ejerza su derecho a informar.

-Otra forma de verlo es que la Guardia Civil está protegiendo el derecho a la huelga de esos tres trabajadores que están intentando entrar en coche a su lugar de trabajo.

-No, perdona, la empresa ha coaccionado a sus trabajadores. Les amenaza de que si no trabajan hoy que se atengan a las consecuencias.

-¿Y usted cómo lo sabe?

-Porque se lo han comunicado por escrito y tenemos esa documentación. Algunas empresas han dicho «si el jueves no trabajas no hace falta que vengas el viernes».

-¿Empresas grandes?

-Grandes y pequeñas. El Baricentro pasó la consigna a sus empleados de que llegaran a las 7, tres horas antes y entraran por la puerta de atrás.

-¿Como está Baricentro?

-Parado. Como aquí. Pero a lo que íbamos, que aquí la Guardia Civil está protegiendo los intereses de la empresa en contra del derecho del trabajador.

-Y usted coacciona al trabajador para contrarrestar las coacciones de la empresa. ¿Es eso?

-Sólo hacemos fuerza para compensar el piquete mayoritario que es el de la empresa.

-Con petardos para intimidar.

-Estamos en san Juan, hombre.

-Una de sus chicas ha dicho «¡tómale la matrícula!»

-Sólo es una expresión. Aquí no hay coacciones ni amenazas. También los empresarios dicen expresiones así.

-Dictadura de sindicatos, dicen.

-Mira, si ellos no coaccionaran a los trabajadores, el 90% del país pararía sin necesidad de piquetes.

-¿Quién son esas chicas que gritan tanto?

-Trabajadoras de Alcampo.

-Pues ésa de ahí ya bromea con el cabo de la Guardia Civil.

-Claro. Si contra él no tenemos nada.

-¿Cómo ha empezado hoy el día para usted?

-Para mí hoy empezó ayer. A las 7 de la mañana. Llevo 26 horas sin dormir y no me acostaré hasta la noche.

-¿Qué ha hecho?

-Ayer informamos en todos los polígonos de la comarca y esta noche hemos empezado a visitar las industrias con turno de noche.

-¿Y?

-He organizado piquetes, he hablado con la gente de las empresas y no ha habido ningún problema.

-¿Ni con la policía?

-Con la Urbana y con la Nacional ninguno. Sólo aquí con la Guardia Civil. Esto es lo más gordo que hemos tenido. Y ya ves que no pasa nada.

-Lo que veo es que están llegando tres vehículos más de la Guardia Civil. ¿Ahora sí la vamos a liar?

-No, tranquilo. La sangre no va a llegar al río.

-Pues cuento 15 números de la Benemérita acercándose.

-No pasa nada. Si quieren echarnos nos tendrán que llevar a rastras. Nada mas.

-¿Qué toca ahora?

-En estos momentos, (se mira el reloj) a las 9´45 de la mañana, podemos decir que está todo parado. Ahora sólo nos queda hacer una 'visitita' a El Corte Inglés, luego la manifestación del Eix Macià y por la tarde la de Barcelona.

-¿Cuando va a dormir?

-Por la noche. Pero iré a casa, por lo menos para ducharme y cambiarme.

-¿No está cansado ?

-Estoy hecho polvo. Me he tomado por lo menos un litro de café.

-Pues yo, con tanto bar cerrado, estoy en ayunas.

-Haber desayunado en casa. Pero nosotros en Comisiones damos café a todo el mundo. Y si quieres, tengo medio bocadillo de jamón dulce en el coche.

-Pío Cabanillas está diciendo que el consumo de energía y teléfono es el normal y, por tanto, la huelga es un gran fracaso.

-Lo de la energía se lo inventan porque yo vengo de los polígonos y están todos cerrados. Y lo del teléfonos somos los sindicalistas que nos hemos gastado una fortuna en móbil.

-Compáreme esta huelga general con las anteriores.

-Es una huelga general importantísima, quizás tan grande como la del 84.

-¿Los sindicatos necesitáis una huelga general de vez en cuando para justificaros?

-Los sindicatos nos movilizamos cuando el gobierno de turno ataca los intereses de los trabajadores. La huelga no es un fin es un medio.

-(Se oyen aplausos) ¿Por qué aplauden sus amigos?

-Porque ésos ya han decidido dejar el coche fuera y no trabajarán.

Entrarán a pie por otra puerta


 

« LA FAMILIA Y EL RIFI-RAFE

Su mujer, que trabaja en Italco, hizo ayer huelga. Su hija de 9 años no fue al colegio porque estaba cerrado. Su hijo Sergio, de 16, «que ya piensa por sí solo y está de acuerdo con esta huelga» tampoco fue al instituto y llamaba a su padre por móbil contínuamente para saber cómo iba todo y si necesitaba

algo.

«Tranquilo Sergio, todo va bien, respondía él, hemos tenido un pequeño rifi-rafe con la guardia civil, pero ya se retiran. Se han dado cuenta de que tenemos razón y se han dado por vencidos».