Marcos López, periodista en Corea

«Hiddink ha convertido

robots en guerreros»

22/06/2002

El enviado especial de El Periódico al Mundial de Fútbol de Corea es el cerdanyolense formado en Radio Sabadell, Marcos López Valera, 37, nacido en Huercal-Overa (Almería).

Ayer, horas antes del emocionante Corea-España de hoy, respondía a esta entrevista por teléfono desde Gwanju.

 

 

-¿Dónde están hoy todos esos coreanos que animaban a España con la rojigualda en la cara?

-Ya no están. Cuando Corea juega contra España, desaparecen. Como desaparecieron los 'coreano-italianos' en el Italia-Corea. ¡Vaya partido!

-¿Vaya partido?

-Yo he visto mucho fútbol en mi vida pero jamás ví algo igual a aquel Corea-Italia.

-¿Por qué?

-Aquella multitud de rojo guardando cola disciplinadamente cuatro horas antes del partido bajo un sol de justicia. Nadie saltó al campo. Cuando fallaron el penalty seguían animando como si lo hubieran marcado. Para nosotros es un mundo nuevo.

-¿Corea ha consagrado el fútbol como el deporte más planetario?

-Sí. Lo que vivimos aquí en Corea supera todo lo que hayamos podido ver jamás en Europa o Sudamérica.

-Queda África.

-Sólo por infraestructuras. Los africanos están ya todos locos por el fútbol.

-¿Cuál es el impacto social de este Mundial en Corea?

-La manifestación del otro día fue la primera desde 1987 en que salieron a pedir la democracia.

-¿Y?

-Pues que son un pueblo sin historia, sin pasado y sin nada por lo que movilizarse. De repente les llega el fútbol y surge una erupción espontánea nacionalista que desconocían. Están sorprendidos hasta ellos mismos.

-Ya organizaron las olimpiadas de Seúl'88.

-Pero sólo las organizaron. Aquí es completamente diferente porque ellos están en el terreno de juego y ganando. Eso arrastra mucha más pasión. No habían vivido una explosión de júbilo desde que ganaron la guerra en 1945.

-¿Se sienten ya superiores a Japón por haber llegado más lejos que ellos?

-No. Aquí el Mundial de Japón se ignora. Ni nos acordamos de que en Japón también se está jugando el Mundial.

-¿La marea roja lo invade todo?

-Digamos, que miran más a sus hermanos de Corea del Norte a quienes quieren convencer de que ellos valen mucho.

-Manipular un patriotismo tan enfervorizado es fácil ¿No te asusta?

-No porque es todo muy fresco, muy natural. No está dirigido por nadie. Si el entrenador holandésHiddink fuera coreano... pero es extranjero.

-¿Vivían antes acomplejados por algo?

-No. Esto es una sociedad muy moderna y con una industria muy poderosa. Pero apenas figuran en el mapa del mundo.

-O sea que en el partido con España se pone en juego su orgullo como nación.

-Claro. Por eso Hiddink dice «no es fácil derrotar a un país». Es una frase buenísima.

-¿Por que Hiddink, expulsado del Betis por la puerta falsa, triunfa como un dios en Corea?

-Es inexplicable. Eso que dicen de cosas del fútbol.

-Hasta el presidente de Corea habla de Hiddink.

-Sí, sí. Es un dios. Ya le han regalado cinco años de vuelos gratis en Corea Airlines y puede beber cerveza gratis hasta que se muera. Pero no le ha sido fácil, ¿eh?

-¿Qué quieres decir?

-Que tuvo que enfrentarse a muchas cosas. Sólo hacer sentar en la misma mesa del comedor a veteranos y jóvenes ya le costó una revolución.

-¿Qué más?

-Tampoco lograba hacerles comprender que no es cuestión de cansarse corriendo sino de colocarse en el campo. Ellos querían agotarse. Les molestaba acabar descansados.

-Pues corren como locos. Dicen que dopados.

-Que va. Sólo se toman un compuesto de ginseng, pescado y hierbas medicinales antes de cada partido. Pero eso ya está llegando a Europa.

-Finalmente le han entendido

-Ahora sí. Incluso aplican el «Hiddink way» en la formación de directivos de empresa.

-¿Ha fusionado lo mejor de Oriente y Occidente?

-Claro.Ha convertido unos robots en guerreros. La disciplina oriental con la inspiración, el talento y la creatividad del espíritu holandés.

-Pero eso no se puede enseñar.

-Se puede moldear. Les ha devuelto el orgullo, les ha dicho «cada uno de vosotros valéis, sólo tenéis que creer en vosotros mismos». Los coranos son muy inhibidos, muy encerrados y él les ha quitado el miedo al fracaso.

Y eso hace milagros


 

« ESCUELA GORGORI

«Cuando yo tenía 16 años y estaba en Radio Vallés de Sant Cugat, un día me escuchó el inolvidable Joaquín Gorgori y me fichó para Radio Sabadell. Estuve allí cuatro años con Xavi Andreu y Juan Manuel Parra».

Desde allí, Marcos López cubrió el ascenso a Segunda del Sabadell en la época «del gran Manolo», Besonías, Uribarri, Pasieguito y Toño de la Cruz.

Le llamaron de Cope-Madrid donde trabajó dos años. Volvió a Radio Sabadell, pasó a RadioPopular de Barcelona y desde 1991 cubre el Barça para El Periódico.