Zhengming Peng, periodista chino

«Hemos de publicar lo que nos manda

el gobierno»

31/07/2002

Invitado por el Centre d' Esperanto de Sabadell, el periodista chino de política internacional del Yangzs Daily, en la ciudad de Wuhan, Zhengming Peng, 44, dio el lunes una conferencia sobre su país, en la sede que esta entidad tiene en la calle Papa Pius XI. Después se fue al Congreso de Esperanto de Alicante.

 

-¿Capta el miedo de Occidente a China?

-Yo no he percibido nada ¿Miedo a qué?

-Al crecimiento imparable y desbocado de su país.

-No. También Europa está creciendo mucho.

-Pero China puede ser el poder hegemónico del planeta en 50 años.

-Ui-ui-ui (ríe). No, no, no. Eso no.

-¿No cree que su país pueda sustituir «pronto» a EEUU?

-No, no. China seguirá creciendo y quizás será una de las primeras potencias económicas del mundo. Pero nada más.

-Me suena a falsa humildad.

-Verá, la gente de la calle no opina sobre estos temas y yo personalmente pienso que también Europa puede sustituir a EEUU.

-Hábleme de ese crecimiento milagroso chino, por ejemplo en su ciudad, Wuhan.

-Wuhan está justo a medio camino entre Beijing y Hong Kong y hace 20 años sólo tenía 3 millones de habitantes.

-¿Sólo?

-Ahora tiene 6 millones.

-¿A base de despoblar el campo?

-Sí, es un problema muy grave. Hay pueblos abandonados y huertos secos. Pero el Gobierno ya está reduciendo impuestos a los campesinos para que se queden en los pueblos.

-¿De qué viven los habitantes de Wuhan?

-Es una gran ciudad que ha pasado del acero, el textil y los astilleros a la informática y las nuevas tecnologías.

-¿Ha cambiado físicamente?

-Muchísimo. Están construyendo como locos y hay fábricas de Peugeot, Citroën, Volkswagen.

-¿El chino ya no va en bici?

-Aún quedan carriles-bici, pero la mayoría ya vamos en coche.

-¿China es un país comunista?

-Políticamente sí, económicamente no.

-Eso es imposible.

-Oficialmente es un país comunista.

-¿Pero cómo va a ser comunista un país con tantos millonarios?

-¡Ah! Esto es un problema. Pero el sector de la construcción ayuda al crecimiento del país.

-Entiendo que le importa poco que el país sea o no comunista.

-Como dijo Teng Diao Ping «¿Qué importa que el gato sea blanco o negro? Lo importante es que cace ratas».

-Muy bonito, pero es que además de millonarios hay muchos pobres.

-El Estado les ayuda. Nunca se lee en los diarios que la gente muera de hambre.

-Usted es periodista ¿Hay libertad de prensa en China?

-Para asunto políticos no mucha. Hay temas como Taiwan, Tibet o las relaciones con EEUU o la secta Falun Gong que sólo podemos publicar la versión oficial.

-¿Aunque France Press, United Press y la CNN digan lo contrario?

-Sí. En ciertos temas de política internacional hemos de publicar lo que nos manda el gobierno.

-¿Por eso cierran los cibercafés? ¿Para que la gente no lea las noticias reales por internet?

-Eso es falso. Todos los cibercafés están abiertos. En mi ciudad hay muchos y la gente se conecta libremente a internet.

-Le veo muy seguro en eso.

-Porque mi hermano tiene un cibercafé y le va estupendamente. La policía sólo cierra los que miran páginas pornográficas.

-Ha mencionado Falun Gong. ¿Son en su opinión conspiradores políticos o pacíficos practicantes de la meditación?

-Algunos se organizan para luchar contra el régimen, pero la mayoría son inocentes. Yo tengo amigos de Falun Gong y puedo decir que tienen sus supersticiones y basta.

-¿Supersticiones?

-Creen que pueden curarse una enfermedad con la meditación. Son un poco fanáticos y están manipulados por EEUU para desestabilizar el régimen.

-¿Se alegraron muchos chinos del 11-S?

-No, no. Quizás algunos jóvenes, pero a mí me dio mucha lástima.

-¿Cómo vivís las Olimpiadas del 2008?

-Poco. Beijing nos queda a 1.300 kilómetros. Y es que en China nos han pasado últimamente tres cosas muy importantes: la concesion de los Juegos Olímpicos, la participación en el Mundial de Fútbol de Corea y la aceptación en la Organización Mundial de Comercio.

-¿Cuál es para usted la más importante?

-Como persona de la calle las deportivas. Pero para el estado es más importante entrar en la OMC.

Menos mal, pensaba que el estado era usted


 

« EL LEJANO ORIENTE

No critica nada de su gobierno. Pero no da la impresión que sea por miedo a represalias, sino por simpatía a sus gobernantes o por una forma de pensar que aqui no entendemos.

Cuanto más directa era la pregunta, más indirecta la respuesta. El intérprete

de la entrevista y su anfitrión en Sabadell, el esperantista Llibert Puig, tenía que contrapreguntar hasta cinco veces para obtener una respuesta que se ajustara, más o menos, a cada pregunta.

Qué lejos está el lejano Oriente.