José L. Belloso: «Cuando vengan los nuestros»

«La esperanza cristiana

era la revolución»

14/11/2002

El que fue maestro de Poblenou, Ca n'Oriac, Cifuentes y Can Rull, el luchador antifranquista vallisoletano-aragonés y miembro de CC.OO., José Luis Belloso Pena, 68, ha escrito una novela sobre la transición en Sabadell.

Y quien presentará Cuando vengan los nuestros (Ed.Montflorit) mañana, a las 19'30, en el Casal Pere Quart, será nada menos que uno de los protagonistas de la novela, el ex-alcalde Antoni Farrés.

 

-¿Ya han venido los suyos o aún los espera?

-Aún los espero. Sueño con la utopía de que la izquierda vuelva a tomar el poder y lo haga mejor.

-¿Se refiere al PSOE?

-Hablo de Sabadell. Los socialistas también son izquierda -yo no soy sectario-, pero la ideología de los oprimidos aún no se ha realizado.

-¿Hay tristeza en su tono?

-Es la tristeza del final de mi libro. Allí retrato una reunión de Frutos con militantes de I.U. en la que éramos cuatro gatos. Pero con optimismo: hay que seguir luchando.

-¿Novela autobiográfica?

-En buena parte, pero la principal protagonista es mi primera mujer, Mari Carmen Vázquez, que yo llamo ahí Libertad.

-La conocían como la pequeña pasionaria, ¿no?

-Sí porque era pequeñita, pero muy peleona. Desgraciadamente se suicidió por depresión.

-¿Es un homenaje a ella?

-Una forma de reivindicarla, sí, porque ha caído en el olvido. Cuando en Sabadell se hacen homenajes a las Dones ni se acuerdan de ella

-¿Reconoceremos pues a muchos personajes reales en Cuando vengan los nuestros?

-A muchos. Aparece el conocido Jerónimo, hermano de Mari Carmen que se escapó de la policia saltando por una ventana y al que yo llamo Valentín. También salen el Toni Farrés, los curas José M. Borri y Andreu Vila de Torre Romeu, el comisario García al que yo llamo Longinos, y muchos otros.

-¿Es una historia sobre la clandestinidad?

-La clandestinidad, la lucha obrera, la transición, la huelga del metal, la huelga general, Falange, la Guardia de Franco, las riadas...

-¿Novela histórica o historia novelada?

-Ni una cosa ni otra: imaginación basada en hechos reales. Si hiciera historia los jóvenes se aburrirían. Y yo quiero acercarme a ellos con el relato novelado de una familia. Con mucha acción y mucho diálogo.

-¿Qué tipo de acción?

-Por ejemplo las cojidas. Y las redadas policiales que son de película.

-¿Os sentíais revolucionarios?

-Aquello nos hacía vivir, soñar, sentir. Cuando estábamos en la iglesia de Ca n'Oriac rodeados de grises, justo antes de la huelga del metal, nos sabíamos protagonistas del destino.

-¿Qué aprenderán los jóvenes con su libro?

-Hay muchas cosas interesantes. Una por ejemplo, la formación de Comisisones Obreras en Sabadell. Pocos saben que se fundó en la fuente de Can Rull.

-Se ha documentado.

-Llevo tres años documentándome y trabajando en esto. Desde que me jubilé no he hecho otra cosa.

-Usted luchaba desde el cristianismo, dicen.

-Claro, yo soy católico practicante. Para nosotros la esperanza cristiana era la revolución.

-¿Y hoy?

-Hoy vivo muy intensamente las comunidades populares de base. Nos reunimos en la parroquia de Can Rull, celebramos la eucaristía, comentamos el evangelio y tenemos grupos de reflexión cristiana.

-¿Usted y quién más?

-Gente comprometida con el barrio, con la asociación de vecinos, con Cáritas, con Emaús o que visitan enfermos en el Taulí.

-¿Es eso compatible con la política?

-Sí porque mientras hoy en los partidos políticos hay bastante desgana, en las comunidades cristianas todos van con sus apuntes, sus ideas y sus ganas de trabajar.

-Curioso. Hace 30 años usted pensaría que lo religioso iba a menos y lo político a más.

-Bueno. También hay mucho qué hacer en lo religioso porque nosotros estamos por el sacerdocio de las mujeres y creemos que este Papa ya tenía que haber dimitido.

-¿Qué le trajo de Colombia a Sabadell

-Mi padre era maestro en Capoamor y cuando aterricé aquí me dí cuenta de que las necesidades de 60 niños malnutridos, piojosos y en barracones con ratas en vez de aulas en el Poblenou de la Salut eran las mismas que los niños de Colombia. Así que me quedé.

-Y se convirtió en líder de la enseñanza.

-Bueno, entré en Rosa Sensat, conocí los profesores progres de la privada de Sabadell, montamos cosas desde Belles Arts, organizábamos campañas clandestinas por barrios y teníamos toda la policía detrás, claro.

Tiempos heróicos


 

« SARDA I SALVANY EN COLOMBIA

Tras pasar por el seminario, le enviaron a Colombia, donde estuvo de 1955 a 1960 como misionero seglar. Le tocó convivir con guerrilleros, los más conservadores de los cuales llevaban en la mochila la obra del cura sabadellense, Sardà i Salvany, El liberalismo es pecado.

«Se basaban en esa obra para justificar los asesinatos de liberales. Y quien mataba a un mestizo, para ellos un liberal, recibía inmediatamente la absolución del clero. Esa parcialidad me indignaba».