Fernando Valderrama, embajador en Irak dimitido

«En política exterior

el cinismo es un valor añadido»

23/9/2003

Y de repente un diplomático no es tan diplomático, habla normal y se le entiende. Desgraciadamente para Fernando Valderrama de Pareja, 52, su dimisión le costó el pasado octubre el cargo de embajador español en Irak y ocho meses de suspensión de empleo y sueldo.

Desde ahora ya sabe que cuando vuelva al Ministerio será arrinconado y que con el PP, jamás volverá a ocupar cargo alguno. El viernes vino a Catalunya y comió con sus primos Pareja de Sabadell.

 

-¿Dimitó usted por honor?

-Honor es un poco altisonante. Digamos integridad.

-Pero ocho meses sin sueldo es mucho dinero.

-Mucho, efectivamente.

-Todo por no estar de acuerdo con el concepto de guerra preventiva.

-No es que yo no esté de acuerdo. Es que es ilegal y va contra el derecho internacional.

-Bueno, eso es opinable, ¿no?

-En absoluto. El documento español que denuncia esa ilegalidad lo han suscrito unos 300 catedráticos españoles de derecho internacional. Es decir, todos menos uno.

-Pero normalmente un diplomático no critica a su país por un legalismo.

-No era solo un legalismo, sino unos hechos que iban a acarrear gravísimas consecuencias, como se ha visto.

-Insisto, normalmente...

-Es que «normalmente» un país no toma decisiones ilegales. Por eso nadie había tenido necesidad de dimitir hasta ahora.

-¿Pero no les educan para defender intereses de estado aunque sean contrarios a su ideología?

-Sí y lo he hecho a lo largo de toda mi carrera. He tenido discrepancias incluso con los socialistas a los que soy afín.

-¿Pero?

-Pero en este caso yo me encontraba precisamente en Irak y precisamente representando a España. Para mi era una situación límite.

-¿Y la obediencia debida?

-Los juicios de Nüremberg nos enseñaron que esa disculpa ya no vale.

-Lo van a desterrar al consulado de Beluchistán.

-Ni eso. No me van a dar ni el menor consulado. A mi ya no me dan ningún destino fuera de España. Me van a tener arrumbado en un rincón del Ministerio.

-Y encima va y denuncia a la ministra Palacio por injurias.

-Tuve que hacerlo. Dijo que dimití por miedo a la guerra.

-¿Un suicidio profesional?

-Sí. Siempre he sido consciente de ello. Pero hay momentos en que hay que anteponer la profesión a la carrera. Uno no puede aceptar ciertas cosas sin deshonrarse.

-¿Le perdona su mujer?

-Mi mujer es más estricta que yo en estas cuestiones. Cuando dimití me dijo «ya era hora». Pero no sólo recibo su comprensión, sino su apoyo que es más importante.

-A sus hijos les decían en el cole que su padre era un cobarde.

-Otros muchos les han dicho cosas muy positivas de mí. No, quién realmente lo pasó mal fue mi padre.

-¿Qué ocurrió?

-Se llama igual que yo y oía por radio unas tertulias en las que se me denigraba. Va a cumplir 91 años, le subió la tensión y estuvo al borde del ataque cardíaco.

--¿Por qué dicen que era usted jefe de la embajada de Irak y no embajador?

-Para calmar los ánimos de los americanos en tiemps del bloqueo, un guiño político. Muchos países recurrieron a esa figura. Pero yo era embajador a todos los efectos.

-¿El tiempo le va dando la razón?

-Yo ya noté un apoyo inmenso nada mas llegar de Bagdad. Pero ahora noto el apoyo incluso de los más «enterados», cosa que antes no ocurría.

-¿Esos que le llamaron poco realista?

-Sí. En política exterior, el cinismo es un valor añadido.

-El científico Kelly se encontró en una situación parecida a la suya y prefirió filtrar información a la prensa en lugar de dimitir.

-También muchos militares y diplomáticos españoles han filtrado documentos. Pero actuar por detrás no es mi estilo. Yo no filtro información confidencial ni ahora que he dimitido. Y eso que me la piden.

-¿Sus amigos iraquíes se sienten liberados u ocupados?

-Ocupados naturalmente.

-¿Con Sadam se vivía mejor?

-Era una de las dictaduras más rígidas del planeta. Pero la pobreza no ha mejorado y la seguridad ha empeorado.

-¿Hay manera de frenar la hegeomonía mundial de EEUU?

-La actual política Bush es la mejor manera. Clinton era tan hegemónico como él, pero con guante de seda. El estilo Bush crea enemigos.

-¿Los americanos se lo permiten todo a Bush por miedo?

-Ya no. Gore acaba de decir que la política de Bush es un saqueo. El abuso del patrioterismo para acallar críticas ya ha tocado fondo.

Ya era hora


 

«AZNAR

Me lo habían dicho otros y lo confirma Valderrama: «Aznar con su apoyo a Bush no ha buscado más que palmaditas en la espalda y el goce de poner los pies sobre la mesa». Ni negocios petrolíferos, ni logística anti-ETA: pura y simplemente el placer personal de codearse con el jefe. Suena a

barbaridad, pero voy a terminar por creerlo

Eso sí, le reconoce a Aznar, «más sicario que vicario», haber proclamado antes que Bush el maniqueísmo terrorista de buenos y malos. «Hablan el mismo lenguaje, por eso se entienden tan bien».