Carme Martí, infección por caca de perro

«A un lado el pipican

y al otro los niños»

12/12/2003

El acelerado incremento de excrementos de perro en los parques infantiles ha hecho resurgir en nuestro mundo una enfermedad del Tercer Mundo. El parásito giardia lamblia, supuestamente erradicado del mundo rico, vuelve a destrozar los intestinos de nuestros bebés.

A la niña Abril de año y medio, tardaron tres meses en diagnosticarle su verdadadera enfermedad. Lo vive su madre, contable y vecina de Sol i Padrís, Carme Martí Sistac, 37.

 

-¿Qué le pasa a Abril?

-Tiene deposiciones más frecuentes, más deshechas de lo normal y de un color muy feo.

-¿Cómo se le detectó el parásito?

-A principios de curso, en septiembre pasó de hacer caca dos veces al dia a cinco.

-¿Que dijo el médico?

-Como no tenía ningún otro síntoma de intolerancia, al principio la pediatra pensó que sería la dentición.

-Cuándo se pensó en el parásito.

-A los tres meses. Hace diez días, la pediatra encargó un análisis de lamblias y dio positivo.

-¿Hubo que ingresarla?

-No. Ella está bien, contenta, juega, va a la guardería y hace vida normal. Lo que nunca sabremos es si cuando estaba irritable era por dolor de barriga.

-O sea que la gravedad es mínima.

-Aparentemente sí, pero si no se trata puede tener consecuencias graves.

-¿Por ejemplo?

-Intolerancia a la lactosa, destrucción de la flora intestinal, menor permeabilización de los intestinos y por tanto menor absorción de nutrientes, más diarreas...

-Está informada.

-Mucho internet.

-¿Seguro que ha pillado la enfermedad en plazas y parques públicos por culpa de los excrementos de animal?

-La certeza no la tendremos nunca, pero desde luego es lo más probable.

-¿Por qué?

-El contagio es por excremento animal y por vía digestiva o sea que tiene que entrar por la boca.

-Y paseáis a menudo por plazas públicas.

-Sí. Normalmente la canguro o yo misma la llevábamos a los alrededores de la iglesia de Sant Oleguer y a la plaza Joan Brossa.

-¿Plazas sucias?

-La Joan Brossa no. Las dos de la iglesia están llenas de cacas.

-¿Abril las toca?

-Toca la tierra con las manos. Era normal que luego se pusiera las manos o la pala en la boca.

-¿Era?

-Claro, ahora ya no la dejo. Pero antes sí. Yo quería que ella se ensuciara, que lo tocara todo, que explorara todas las texturas para favorecer su desarrollo.

-Digamos casi todas.

-Evidentemente la apartaba de los excrementos y yo estaba a su lado para que no se pusiera nada a la boca.

-¿Qué es lambliasis?

-Una infeción por el parásito giardia lamblia, una ameba que sobrevive en el agua y se contagia por excrementos.

-¿Cómo se reproduce?

-Por unos huevos o quistas que se deshacen con los ácidos gástricos, se convierte en parásito y se adhiere a las paredes del intestino.

-¿No hay duda de que Abril tiene éso?

-Ninguna. Se ve claramente en el microscopio.

-¿Es un parásito del Tercer Mundo?

-Sí, de países donde el contacto con animales adolece de las mínimas condiciones higiénicas.

-¿Aquí no se da?

-No se daba, pero con el fenómeno de las cacas de perro en las plazas, parece que ha vuelto.

-¿Cuál es el tratamiento?

-Le damos un járabe llamado Flagil alternando períodos de diez días de reposo y diez días de tratamiento. Y así un mes.

-¿Puede la niña contagiar a los adultos?

-Sí y nos vamos a hacer una análitica porque, aunque la enfemedad no se manifiesta, puede estar destrozando nuestra flora intestinal.

-¿Puede haber muchos bebés infectados y que no lo sepan?

-No lo sé. En su guardería nadie lo tiene. Y tampoco quiero que esta entrevista tenga un tono de alarma o protesta. Yo sólo expongo mi caso.

-Pues a alguien tendremos que dar la culpa.

-No podemos prohibir a la gente que tenga perros ni a los niños que jueguen en la tierra.

-¿Los cerdos son los amos?

-La mayoría recogen, sobre todo si les miras. Pero aunque recogan, el parásito queda ahí.

-¿Le cargamos entonces el mochuelo al Ayuntamiento?

-Tampoco. Aunque yo trabajo en el Raval de Barcelona y he comporbado que los pipi-can funcionan. A un lado el pipican y al otro los niños.

En Sabadell hubo pipican


 

«73 SÓLO EN BCN

Para algunos pediatras, el parásito giardia lamblia es la clásica enfermedad de guardería y poco tiene que ver con los excrementos de perro u otros animales.

La suciedad de nuestros parques, sin embargo, está contrastada por la propia Diputación de Barcelona.

Este organismo hizo público hace un mes un informe sobre la contaminación por excremento de perro.

Según esta auditoría de higiene urbana, sólo en nuestr provincia hay parques infantiles infectados en 73 municipios.