Bichara Kadher, palestino cristiano

«Somos las víctimas

de las víctimas»

13/12/2003

El doctor en ciencias políticas, económicas y sociales por la universidad de Lovaina, el palestino cristiano nacionalizado belga y miembro del consejo de sabios de la UE, Bichara Kader, 59, estuvo el jueves en el ciclo Aranguren Islam y Occidente que organiza Fundació Caixa Sabadell.

 

-¿Pero aún quedan palestinos cristianos?

-Hace un siglo éramos el 10% de la población palestina. Hoy sólo el 2%.

-¿Estáis en vías de extinción?

-No porque muchos cristianos de Jerusalén, Belén o Ramallah han emigrado a Chile, Argentina y Brasil donde constituyen una burguesía comercial e industrial muy influyente.

-¿Los de Palestina sufren la opresión israelí igual que los musumanes?

-Tanto o más que ellos porque suelen ser campesinos alejados del turismo y el desarrollo económico.

-¿Realmente se van a extinguir?

-Es posible y es una lástima porque Jerusalén y Belén son la cuna del cristianismo en el mundo.

-¿Tiene familiares en Palestina?

-Sí, hermanos y hermanas.

-¿Cómo están?

-Cada vez que hablo con ellos por teléfono se ponen a llorar y no sabe usted cómo duele eso.

-¿Qué cuentan?

-Sus problemas insoportables con las carreteras cortadas, los controles que les impiden acceder a escuelas, oficinas y hospitales. La situación es inaguantable.

-¿Ha habido víctimas en su familia?

-A mí hermano lo mataron por ser el representante de la OLP en Bruselas.

-¿Quién?

-Probablemente el Mossad que mató a muchos representantes palestinos en toda Europa. Como publiqué en La Vanguardia, los palestinos son un pueblo martirizado por la historia.

-Eso mismo decían los judíos de sí mismos.

-Claro. Somos las víctimas de las víctimas. Pero los palestinos no tenemos ninguna culpa del holocausto.

-¿Matan porque les mataron? ¿Son brutales porque lo fueron con ellos?

-Eso lo ha de responder un psicológoco pero... sí, parece demostrado que los niños que reciben bofetadas, pegan luego bofetadas a sus hijos.

-¿Confía en Ginebra o ha perdido ya toda esperanza?

-Yo soy optimista por naturaleza. Siempre digo que es justo antes del alba cuando la noche es más oscura.

-Muy bonito, pero...

-Lo digo en serio. Estamos viviendo en la parte más negra de la noche palestina

-Puede ser más negra.

-No lo creo. La represión israelí ha llegado a dimensiones insoportables y la respuesta palestina con sus atentados suicidas no pueden ya dañar más la imagen de Palestina en el mundo.

-¿Y que todo esté muy mal le hace pensar que pronto estará mejor?

-Sí. Precisamente porque estamos en un callejón sin salida y los políticos son incapaces de moverse, son ahora los intelectuales los que se sientan a negociar.

-O sea que sí, que confía en Ginebra.

-Sí porque ha tenido un gran impacto en las opiniones públicas. Y al final serán las sociedades civiles quienes harán la paz. Eso seguro.

-Pues sí que es optimista.

-La mayoría de palestinos quieren la paz y quieren un estado palestino. La paradoja es que votan a Sharon que es un criminal de guerra.

-Eso demuestra que algo falla.

-Sí. Aún no han comprendido que la solución jamás será militar. Los derribos de casas y los asesinatos selectivos no traen a la paz.

-¿Solución?

-Derecho Internacional. Pero Israel confía en su eterna impunidad porque ni siquiera Europa toma cartas en el asunto.

-Si EEUU quisiera, ¿tendríamos paz mañana mismo?

-Tendríamos la paz del vencedor. No una paz justa.

-¿Arafat es un inconveniente o una garantía para la paz?

-Éso es el discurso israelí: concentrar la atención sobre el personaje. Y éso es desligitimar la direccón palestina.

-¿Qué es entonces Arafat?

-Un presidente elegido democráticamente que ha cometido errores y aciertos.

-¿Está usted con él?

-Yo he criticado públicamente su calamitosa gestión de la autoridad palestina. Pero sólo los palestinos pueden mantenerlo en el poder o retiralo con sus votos. Nadie más.

-Qué duro.

-Es que, vaya, es inconcebible que nos digan qué presidente nos merecemos. Nosotros no decimos a los israelíes que echen al criminal de guerra de Sharon. Pero sabemos que la autoridad legal y lo aceptamos.

Dos tontos muy tontos


 

«AMOR A CATALUNYA

Habla un español muy culto que aprendió en los 45 días de 1965 que estudió, becado, en Burgos.

Desde entonces siente pasión por España y especialmente por Catalunya. En dos meses ha venido cinco veces porque en Barcelona «me encuentro

como en casa». Y añade: «Esta mañana en Bruselas estábamos a ¡cero grados! brrr».

Casado con una belga, le duele que sus dos hijos no hablen árabe, pero sabe que sufren con él su rabia y su dolor «y sé que algún dia querrán aprenderlo».