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José Espinosa, pesebre eléctrico «Espacio, espacio, necesito más espacio» 25/12/2003 |
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Es la sensación de la escalera y de la calle Juli Garreta entera. De todo el barrio de Cifuentes van a su casa para ver y enseñar a los niños el pesebre de más de 2´40 x 1´40 metros, con 23 bombillas, dos bombas de agua corriente, 16 edificios construidos tocho a tocho y toda suerte de ingenios eléctricos. Su autor es el granadino de Orjiba y electricista industrial prejubilado, José Espinosa Díaz, 63. Un manitas de cuidado. |
-¡Qué pasada!
-Pues esto no es nada. Si hubiera usted visto el del año pasado.
-¿Cómo era?
-Los reyes se movían por una vía de tren eléctrico oculta entre el musgo. Y el carro de la leña iba también arriba y abajo tirado por un cordel que se enrollaba en un motorcito.
-¿Y por qué este año no se mueven ni reyes ni carro de leña?
-Porque con la vía del tren el belén me llega hasta la mitad del comedor. Y mi mujer ya me ha dicho que basta de belén. Que se acabó. Que no cabemos ya en la casa.
-¿No le gusta el belén a su mujer?
-Sí le gusta, pero la tengo negra a la pobre. Esta puerta ya no se abre y el sillón lo arrimamos tanto a la mesa que ni cabemos. Y esta noche nos reunimos aquí más de doce.
-Por Nochebuena claro.
-Claro. Ya tengo a punto las zambombas y las panderetas.
-¿Cómo se ha liado a hacer un pesebre tan complicado?
-Porque me regalaron un castillo para construir tocho a tocho, con sus torres, sus almenas...
-¿Pudo con él?
-Sí, lo hice enseguida. Me gustó, compré ladrillos de esos chiquitines del Baricentro y empecé a hacer casitas a mi gusto.
-Que son todas las que se ven aquí.
-Pues sí. En esa colina el castillo. ¿Ve? le he puesto un romano en cada torre. Y luego el molino, el horno de pan, el chaletito de montaña, el granero, una carpintería, una fuente, una iglesia... Todo tocho a tocho y sin modelo. A imaginación mía.
-Y ahí el Nacimiento, una gran casa.
-También lo he hecho yo ladrillo a ladrillo. Con su granero, paja y sacos de trigo.
-El molino gira las aspas y todo.
-Sí, pero hoy hace un ruido un poco raro, Voy a tener que mirarlo. Si acaso mientras hablamos lo apago.
-¿Puede desconectar solo el molino?
-Claro. Yo aquí (levanta el papel dorado que cubre la mesa) tengo un cuadro de mandos ¿ve? con diez interruptores. Así corto la corriente por sectores y sólo queda iluminado lo que me interesa.
-¿Eso es una plaza de toros?
-No. Un circo romano, con el trono del César y todo. Pero eso me lo imagino yo a mi manera ¿sabe usted?, por lo que veo en las películas de romanos.
-Nunca había visto un circo romano en un pesebre.
-Bueno, es que empecé a poner tochos en círculo y se me ocurrió hacer como un coliseo. Pero ahí me equivoqué.
-¿Por qué? ¿No había circos en Belén?
-No es eso. Es que no dejé entrada para la iluminación y ahora, si te agachas así, se ven todas las bombillas por entre los arcos.
-¿De dónde ha sacado esos estandartes de legiones romanas?
-De la feria de Santa Lucía. Como las figuras, que son todas de resina.
-Ésa de ahí es de plástico.
-Bueno, aún me quedan algunas de plástico de otros años. Cada año compro unas pocas de resina, pero es que... resulta de que... son muy caras. Hasta los borregos son de resina.
-La de cables eléctricos que habrá por ahí abajo.
-Pues sí porque sólo de bombillas-antorcha con esa luz roja que tintinea como el fuego, tengo ocho. Y luego cada casa tiene su luz interior, claro.
-¿Y el agua?
-Hay el río que va de punta a punta y la fuente. Cada uno con su barreño y su bomba y todo accionado con llave de paso e interruptor. ¿Ve? Ahora cierro, ahora abro (mana el agua milgarosamente).
-Asombroso.
-Pues lo hen hecho en nada. Cuatro cinco días. Como estoy prejubilado...
-Veo que en vez de corcho, la montaña es de piedras.
-Pues sí. Piedras de la sierra de Valencia. Estuve allí de vacaciones y me las traje en el coche.
-¿La nieve es bicarbonato?
-No. De un spray comprado en la feria de Santa Lucía. Lo malo... lo malo es que...
-Diga hombre, diga sin miedo.
-Lo malo es que no tengo espacio. Yo con espacio, monto aquí un belén como una ciudad entera, con sus calles y todo. Sólo necesito...
...un milagrito del Niño Dios
«MAESTRO Somos gente sencilla, no nos sobra el dinero y yo en 40 años apenas he ido dos veces a Granada», dice José Espinosa. Nunca sale de casa y según su nuera, lleva 24 horas nervioso esperando al periodista. Hasta le pidió a ella que estuviera en la entrevista, durante la cual |
hubo varias llamadas de parientes para ver cómo iba. «Sí, sí, parezco tranquilo pero estoy muy nervioso» y me enseña hasta el armario de su dormitorio donde guarda las cajas con el belén durante el año. De tan humilde, no se atreve a presentarse al concurso de la Agrupació de Pessebristes. Sin duda un error. |