José Meca, torero y padre de David Meca

«A mi edad

y todavía me quedo quieto»

17/7/2004

El padre del nadador y campeón del mundo David Meca, el ex-mecánico industrial, José Meca Runí, 59, ha vuelto a su juventud torera. Ha tenido que peinar canas para lanzarse otra vez a los ruedos aunque sea con vaquillas.

Cuando a los 10 años se vino a Sabadell procedente de Aldea Hermosa de Montizón (Jaén), llevaba ya sangre torera en sus venas.

 

-¿De veras empezó con las vacas de la Granja Sant Pau?

-Sí. Lo primero que hice al llegar a Sabadell, con sólo 10 años, fue irme a la Granja Sant Pau.

-¿A torear vacas?

-Estaban amarradas, pero yo me ponía delante con la capa y... ole. Toda mi familia eran muy aficionados.

-¿Llegó a debutar?

-Debuté en Las Arenas de Barcelona con 16 años. Balañá me echó un sobrero que había en los corrales y yo me atreví.

-¿Fue bien?

-No. Fue terrible. Lo maté, pero me dio una paliza horrorosa. No me corneó, pero me dolían tanto los huesos que estuve dos semanas en cama.

-¿Cómo siguió adelante?

-Hice novilladas muy bonitas por Catalunya y Andalucía con Paquirri, con Riverita, con Palomo. Llegué a sumar 60 festejos, la mayoría con picadores.

-¿Cómo le llamaban?

-José Meca «El aldeano».

-Pero nunca tomó la alternativa como matador ¿no?

-No porque El Cordobés lo puso todo patas arriba y se acabó la época dorada del toreo.

-¿Qué quiere decir?

-Pues que el Cordobés dio mucha fama a la fiesta, pero por su culpa también se empezó a pagar por torear.

-Explíqueme eso.

-Tantos chavales querían ser toreros que mucha gente carroñera empezó a cobrar por representarles.

-Carroñera es muy duro.

-Mira, tu puedes hacer negocio con lo que quieras, pero engañar a alguien que se está jugando la vida, eso no.

-Y ahí cayó usted.

-Pues sí. Tenía que pasar de torear cobrando a torear pagando y no pude.

-¿Qué hizo?

-Me fui a la mili, conocí al matador de Sabadell César Morales, le ayudé, rodé una película y ya no volví a tocar un capote.

-Lo dice con tristeza.

-Fue una desilusión tan grande que quise olvidarme de todo. Me sumergí en la mecánica, mi mujer tuvo un hijo y ya me volqué en la familia, el trabajo y nada más.

-Debió ser duro.

-Hasta me deshice de todos los trastos. El traje, la capa, la espada, el carro, todo lo que tenía se lo dí a Finito y a Paco Aguilera.

-Pero ahora ha vuelto al ruedo.

-Bueno, hace unos años Canal 50, la televisión de Sabadell, me invitó a un programa a defender la fiesta de los toros delante de una señora de la Liga Protectora de Animales.

-¿Por qué aceptó?

-Porque me tocaron la moral. Que si los toreros somos unos asesinos y todo eso. Aquella señora me quería matar, me llamaba criminal.

-Que mal rollo.

-Hasta que le demostré que los animales que yo tengo en casa están mejor que los suyos. Mi perro y mi gato están como reyes. Tienen todo un patio para correr.

-¿Y ella?

-Tenía su chucho encerrado todo el dia en un cuartito.

-¿La convenció?

-Por lo menos entendió que quien está todo el día con toros, quiere más a los animales que ellos.

-Pero el toro sufre.

-Un 10% del dolor humano. No más.

-El caso es que raíz de aquella entrevista le entró otra vez el gusanillo.

-Fue cuando empecé a acompañar a mi hijo David por toda España. Un dia en Salamanca, alguien me reconoció como El Aldeano.

-¿Quien tuvo retuvo?

-Eso parece porque me llevó a su ganadería y me obligó, contra mi voluntad, a torear una becerra. Me trató tan bien que me quedé allí cuatro días toreando becerras.

-Y el veneno empezó a actuar de nuevo.

-Sí porque veía que a mi edad todavía me quedaba quieto.

-¿Cuál es ahora su situación?

-Pues con 59 años y como un niño. A la que tengo una escapada me voy donde sea. Anoche vine del Grao (Castellón) y ahora me voy a Teruel.

-¿Le contratan?

-Me están invitando cada día. Si a todos dijera que sí, estaría cada día en una finca.

-¿Novillos?

-Novillos pequeños o becerras. Estoy con los veteranos de siempre y nos lo pasamos muy bien.

-¿Ha cambiado la nostalgia por el presente?

-Sí y estoy contentísimo.

-¿Nunca quiso que su hijo David fuera también torero?

-Claro que sí. Yo siempre se lo digo: «David, tu me has salido rana».

Y nunca mejor dicho


 

«ESPAÑOLEAR

Justo antes de abandonar el toreo profesional, José Meca fue contratado para rodar una película.

Corría el año 1969 y la película Españolear, título que no deja lugar a dudas sobre el género de cortijo, flamenco, amor, drama, sangre y arena, necesitaba un torero de verdad

José Meca aparece en ese film junto a actores como La Polaca y Luis Lucena y el cantaor El Príncipe Gitano.

Ese relanzamiento le supuso un par de festivales más en Lloret y Sant Feliu. Pero ahí se acabó todo.