Roman Kodzaev, osetio

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23/10/2004

El informático de la república soviética, Osetia del Norte, Roman Kodzaev, 28, vivió en directo el asalto de los terroristas chechenos a la escuela de Beslán que se saldó con cientos de niños muertos. Hoy anda por Sabadell buscando trabajo y papeles.

 

-¿Lo vio usted todo?

-Cuando explotaron las bombas, yo estaba a 150 metros.

-¿Qué hacía usted allí?

-Trabajaba de programador para el gobierno de Osetia del Norte en Vladikarkaz, que es la capital y está a solo 20 kilómetros de Beslán.

-¿Y?

-Los dos primeros días mis compañeros y yo ya estuvimos dando sangre en las ambulancias para los heridos.

-¿Cuál era el ambiente?

-Corrió el rumor de que los terroristas marchaban a Vladikarkaz y mucha gente huyó de la ciudad por miedo.

-¿Esperábais aquel final?

-Nadie. Todo el mundo pensaba que el problema se iba a solucionar pagando un dinero. Normalmente los chechenos cobran un rescate y se van.

-¿Cuál era su objetivo?

-Al final se vio que lo único que querían era provocar otra guerra en el Cáucaso. No dieron ni una gota de agua a los niños en tres días. Sólo querían la muerte.

-¿Qué se sabe de la convivencia con los rehenes?

-Fue mucho peor de lo que se ha dicho. Cortaron el pecho a una chica y a otra le metieron el cañón del fusil por la vagina.

-¿Cómo sabe usted eso?

-Está filmado en la cinta que tiraron por la ventana los mismos terroristas.

-¿Aquellas imágenes que todos vimos por TV?

-Aquello era sólo un fragmento. La policía censuró aquel vídeo por los padres. Pero allí había muchas otras salvajadas.

-Siga con su historia.

-El tercer día pidieron coches particulares para trasladar heridos y yo cogí una camilla, la puse en mi coche y me fuí para allá.

-¿Qué encontró?

-Mire (me coge la libreta y el boli y dibuja el mapa de Beslán). Aquí está la escuela, aquí una calle cortada por la policía, aquí y aquí los francotiradores de los comandos Alfa, aquí había un cadáver en el suelo, aquí...

-¿Ha dicho un cadáver en el suelo?

-Sí, un vecino que salió de su casa pegando tiros a la escuela con su escopeta y los terroristas le dispararon. Ese cuerpo estuvo ahí en medio de la calle los tres días.

-Sigamos con el mapa.

-Pues aquí me pararon el coche. Estaba todo acordonado y yo no pude hacer mas que esperar con toda la gente, a 150 metros de la escuela.

-¿Vivió el desenlace?

-Todo y fue muy curioso porque desde la azotea de los edificios donde estaban apostados los francotiradores sonaba un crec-crec, como una rampa rompiéndose.

-¿Qué era?

-Unos fusiles silenciosos que tienen ellos. Disparaban, pero casi no se oía nada.

-¿Me está diciendo entonces que el ataque final lo empezó el ejército ruso?

-En absoluto. Los soldados no estaban preparados para entrar. Se estaba negociando.

-¿Cómo lo sabe?

-Se vio en el desbarajuste que se formó. Nadie estaba preparado.

-¿Entonces qué empezó aquel infierno?

-Nadie lo sabe con exactitud, pero no hay duda de que lo primero que explosionó fue una bomba de los terroristas. Lo más probable es que, por el calor de tanta gente respirando, la bomba se despegara de la cinta adhesiva que la sujetaba al techo. Cayó y explotó.

-¿No fue premeditado?

-No porque los terroristas estaban divididos entre ellos. Muchos querían aceptar las condiciones del gobierno y marchar. Pero otros sólo querían resistir hasta la muerte.

-¿Cómo ayudó usted?

-No ayudé para nada. A la hora de la verdad sobraron coches.

-¿Hoy en Beslán y toda Osetia hay más odio que antes?

-Odio a los chechenos no porque entre los terroristas había gente de todas las razas. Lo que hay es mucha tristeza.

-¿No culpa a los chechenos?

-No. En Osetia somos todos cristianos-ortodoxos, pero tenemos muchos amigos musulmanes, sobre todo de Ingushetia. Ahora bien, si alguno me pidiera venir a Sabadell...

-¿...qué?

-Que quizás le diría que no porque a esos musulmanes si su imán les ordena que maten, matan.

-¿Entonces quién tiene la culpa de lo que pasó?

-Sin duda nuestro presidente de Osetia que permite una frontera que es un coladero y una policía corrupta que permitó el paso de todo aquel arsenal.

-¿Qué diría a los terroristas checehenos?

-Que quizás tienen razón, pero que matar niños no es el camino.

-¿Y a Putin?

-Que les dé la independencia de una vez.

La voz del pueblo


 

«SINPAPELES 3-D

Poco después de la masacre, Roman no pudo más y optó por hacer caso a los consejos de su amigo Alex, quien ya se gana la vida en Sabadell como electricista y fontanero. Y se vino.

Aunque no habla ni palabra de español y muy poco inglés (me traduce Alex), ya revuelve discos duros y demá tripas electrónicas.

Especialista en programas de animación, especialmente en 3-D, encontraría trabajo rápidamente de no ser un sinpapeles.