Antoine Sombé, agricultor de Burkina Faso

«La ayuda debe ayudar

a matar la ayuda»

17/11/2004

Invitado por Intermón, habló ayer en el Casal Pere Quart de La injusticia silenciada, es decir, los probemas de 900 millones de agricultores de todo el mundo presionados por precios y condiciones laborales de las multinacionales.

Antoine Sombé, 57, hace frente a la globalización del mercado agrícola desde su cooperativa Wouol, cuyos mil miembros trabajan en nuevos productos en 14 kms. cuadrados de tierra, los elaboran y los comercializan directamente.

 

-¿Usted no era funcionario del estado?

-Sí, pero lo dejé todo por volver a la tierra.

-Un riesgo.

-Fue como tirarme de un sexto piso y romperme las dos piernas. Quiero decir que me ganaba bien la vida y lo dejé todo para volver a mi pueblo.

-¿Con el consentimiento de su mujer?

-Y de mis cinco hijos. Las dos primeras vieron mermada su educación por culpa de mi decisión.

-¿Por qué lo hizo?

--Como técnico en agricultura tropical había asesorado a una azucarera francesa de mi región que daba trabajo a 2.000 personas. Pero después de unos años me pregunté ¿qué ha ganado mi pueblo?

-¿Nada?

-Absolutamente nada. Todos mis vecinos seguían igual de pobres. Tampoco pude ayudarles trabajando para el estado, así que al final decidí coger la azada nuevamente.

-¿Y así ha ayudado a su pueblo?

-Mi cooperativa puede pagar a cada agricultor el doble que antes. Gracias a Intermon-Oxfam, nosotros mismos transportamos la mercancía y nos ahorramos intermediarios.

-¿Viven mejor ahora sus vecinos sí o no?

-Cuando fundé la cooperativa en 1973 había una escuela y ningún hospital. Hoy hay cinco escuelas y cinco hospitales.

-¿Industria?

-300 hectáreas de mango y dos plantas industriales de transformación del producto.

-¿Sigue hoy trabajando la tierra con sus propias manos o ha vuelto a «funcionariarse»?

-Desde que recibí aquellas 30 hectáreas de mis padres, tanto yo como una decena de miembros de mi familia no hemos parado de cultivar la tierra.

-¿Cuánta familia?

-Por culpa de la guerra, muchos parientes han vuelto de Costa de Márfil para trabajar con nosotros.

-¿Vivís de eso?

-Todos vivimos del mango, la piña, cereales y otros árboles frutales. Antes sólo los poderosos tenían árboles frutales.

-Fruta que su cooperativa deshidrata, vende y hasta exporta a Europa ¿Correcto?

-Así es.

-O sea que igual usted, cuya empresa ya ha crecido, está perjudicando a un pequeño agricultor de otro país.

-No somos nosotros sino la gran industria transnacional la que explota pequeños agricultores de todo el mundo con salarios míseros.

-¿La fruta es la alternativa a la gran industria del algodón?

-Hay que diversificar el producto porque del algodón viven 5 de los 12 millones de habitantes de Burkina y constituye el 70% de la exportación del país.

-¿Recomendaría pues a un cultivador de algodón que lo abandonara?

-Eso nunca. Todo el país vive del algodón. La alternativa más inteligente es plantar nuevos productos además de algodón.

-Para eso hace falta tierra.

-No. Nosotros enseñamos a plantar el cacahuete anacardo ente hilera e hilera de algodón.

-Si no comprendo mal usted está más por adaptarse al nuevo mercado global que por luchar contra el poder de las multinacionales.

-Es que luchar contra las multinacionales sería luchar contra el trabajador de China o Pakistán que se encuentra en la misma situación que nosotros. Mejor adaptarse.

-¿Y eso cómo se hace?

-Concienciando a los trabajadores de que hay que hacer algo completamente diferente.

-¿Por ejemplo?

-Pues ayer mismo ví en Girona como se destilaba un jugo de manzana y hablé con aquellos productores. Es más bueno, menos químico y más barato que el que importamos en Burkina

-¿A dónde quiere llegar?

-¿Por que no podemos nosotros importar ese zumo de Girona a cambio de nuestro productos? O ese vino buenísimo que tenéis.

-¿Puede hacerlo?

-Sólo hay que acercar los pueblos, crear una red de productores, cooperativistas, políticos, ONGs, economistas... Contactar todos a espaldas de las multinacionales.

-¿Qué sería de ustedes sin la ayuda de Intermon-Oxfam?

-Nuestra vocación es prescindir de esa ayuda. La ayuda debe ayudar a matar la ayuda cuanto antes. Nuestro objetivo es la autosuficiencia.

Trabajadores de todo el mundo uníos... en la empresa


 

«TURKA SENOUFO

Pertenece a la tribu de los Tuka, pero, como tantos habitantes del sur de Burkina y el norte de Costa de Marfil, luce con disimulado orgullo tres franjas grabadas en cada mejilla que le identifican como Senoufo

«Estamos en contra de cualquier mutilación en los recién nacidos como la ablación o estos surcos. Ya no practicamos esos rituales y mis hijos no los llevan. Pero reconozco que, aunque se pudiera, no me quitaría esa rayas de la mejilla». Y riendo añade: «me ayudaron a conquistar a mi esposa».