Antonio Garrigues, liberal de verdad

«No hay nada menos liberal

que lo neoliberal»

30/11/2004

Los apellidos catalán e inglés Garrigues Walker siempe se asociarán en España con el liberalismo más auténtico.

Aqui en Sabadell lo comprobaremos mañana miércoles, día en que Antonio Garrigues Walker, 70, invitado por la Fundació Bosch i Cardellach hablará de la difícil unidad económica y política europea, a las 7 de la tarde, en el auditorio Joan Oliu de Banc Sabadell en Plaça Catalunya.

 

-Pasado: El liberalismo es pecado, dijo el sabadellense Sardà i Salvany.

-Es normal que pensara así. El liberalismo, por antidogmático, siempre ha sido anticlerical

-¿Morirá el dogmatismo religioso?

-Sí. Igual que han muerto ya el socialismo y el conservadurismo dogmáticos.

-El presente no es más halagador. El GIL, de Jesús Gil, se define como Grupo Independiente Liberal.

-Los liberales hemos permitido la manipulación de nuestra ideología.

-Y el futuro da escalofríos: Neoliberalismo suena al mismo demonio.

-Lo es. No hay nada menos liberal que lo neoliberal. Limitar el liberalismo a la esfera económica es una aberración.

-¿Le molesta?

-Mucho. El otro día dije a los socialistas que si seguían utilizando la expresión neoliberal, yo empezaré a hablar de neosocialismo.

-Pues sin pasado, presente ni futuro. Lo tiene usted fatal.

-No crea. En términos ideológicos el liberalismo ha triunfado sin lugar a dudas. En términos políticos, desgraciadamente, socialistas y conservadores se lo han apropiado.

-¿Sigue pues vigente?

-Por supuesto. Aunque seguimos necesitando toneladas de liberalismo.

-Usted es uno de los 16 españoles de los 350 miembros de la Trilateral.

-Así es, junto a Nemesio Fernández Cuesta, Alfonso Cortina, Trinidad Giménez, Ana Patricia Botín, el físico Pedro Echenique...

-Banqueros, empresarios y políticos, el poder.

-Y universitarios y sindicalitas...

-¿Dirigen el mundo en la sombra?

-Eso es una tontería. Fue el primer foro de pensamiento y sigue admirablemente lúcido.

-¿De qué habláis?

-Ahora mismo de la bajada del dólar que está haciendo un juego peligrosísimo para Europa y para él mismo.

-¿No les interesa el belicismo desenfrenado de Bush?

-Lo criticamos. Muchos americanos presentan allí ideas radicalmene distintas a las de Bush.

-Pues no parece hacerles mucho caso.

-Nosotros enviamos a los políticos nuestras reflexiones e imagino que, de alguna forma, influimos en la opinión mundial.

-¿Qué proponen contra el terrorismo?

-Más colaboración entre las unidades de inteligencia de EEUU y Europa y medidas políticas de acercamiento a las sociedades islámicas.

-¿Negociar con terroristas está mal?

-Si su actitud es de renuncia puede estar bien.

-¿Y lo de Carod?

-Eso estuvo mal. Sus instintos le llevan a posturas equiovocadas.

-¿Una Europa fuerte es incompatible con nacionalismos sin estado como el catalán?

-No. Pienso sinceramente que los nacionalismos pueden convivir con principios económicos de eficacia.

-O sea que no son el problema.

-El problema es la inexistente unidad de mercado. Francia y Alemania impiden una auténtica competencia entre estados europeos.

-Pues el eje franco-alemán es el líder.

-Un líder de capa caída. En Europa no hay ya ni líder ni liderado. Es un magma con poblaciones muy viejas y una crisis económica que entristece al líder.

-¿Entristece?

-Cuando la economía es mala la ciudadanía está tiste. Y en Francia y Alemania los baremos de felicidad son muy bajos.

-¿La felicidad se mide?

-Sí y es un índice mucho más importante que la renta per cápita. Los españoles en eso estamos por encima del promedio europeo.

-¿Y en Francia y Alemania?

-Allí los ciudadanos ven que la situación no mejora y que sus hijos no estarán mejor que ellos. Y eso les pone tristes.

-¿Asume lo de europesimista, pero no euroescéptico?

-Sí. No veo que Europa vaya a ganar la guerra económica con EEUU y Asia. La estamos perdiendo.

-¿Qué hay que hacer?

-Levantar todas las prohibiciones que afectan al sector eléctrico, defensa, química, comunicación...

-¿Podrá Barroso?

-Vamos a ver si el Bloque Ibérico, es decir Barroso-Solana-Almunia-Borrell, es capaz de arreglarar las cosas.

Y nos ponemos más alegres


 

«OPERACION REFORMISTA

En 1986 lideró con Miquel Roca aquella Operación Reformista en busca del centro perdido.

Hoy, él es el primero en bromear sobre aquel fracaso electoral estrepitoso que muchos atribuyen al tufo catalán de la coalición.

«Si hoy me vuelvo a presentar se llenan los aeropuertos de españoles huyendo del país», dice riendo este madrileño de prestigio internacional. «Tranquilo todo el mundo que ya demostré una vez mi incapacidad para la política y no pienso reincidir».