Gemma Vitali, lencería de fantasía

«A la hora de la verdad una buena prenda funciona»

22/12/2004

De las diez únicas tiendas que existen en España de lencería de fantasía, es decir erótica, una, Íntima Passió, se encuentra en la calle Poeta Mara-gall de Sabadell.

Su propietaria, Gemma Vitali Pérez, 35, abrió hace apenas tres meses y está encantada con el negocio.

 

-¿Navidad y erotismo casan bien?

-No. El erotismo es todo el año. Estos días sólo vendo más por el regalo y porque soy la novedad en Sabadell.

-Y porque tiene productos navideños.

-También. El conjunto de braguita y sujetador de Papá Noel se ha agotado. Me están pidiendo más y no puedo servirlos.

-Y el Año Nuevo se asocia con lencería roja.

-No sé de dónde ha salido esa tradición, pero así es. Yo estos días regalo una braguita roja con cada compra.

-No será muy buena.

-¿Para qué? La gente las acaba quemando porque trae suerte.

-¿Lencería de fantasía es un eufemismo para lencería erótica?

-Significa sexy, erótica. Pero no puedo ponerlo tan claro en el rótulo.

-¿Por qué?

-Poner Íntima Passió ya ha sido fuerte. Ya tengo gente que viene medio de incógnito, como ocultándose. Hasta me dicen que tape más el escaparate para que no se vea quien compra dentro.

-Ni que fuera secreto.

-Yo creo que ahora ya podría poner Lencería Sexy y no pasaría nada. Ya tengo una clientela y ya saben que no hay nada que ocultar.

-¿Está más cerca de la tienda de lencería o del sexshop?

-Quizás un poco más del sexshop aunque yo no vendo accesorios. Pero las tiendas de lencería clásica también están cada día más picantes.

-¿Es esto una tienda para hombres o para mujeres?

-Los artículos son sólo para mujeres, pero aqui entra todo el mundo.

-¿El cliente tipo?

-El marido que quiere hacerle un regalo a su mujer. Pero hay que decir que antes ha mirado el escaparate con ella.

-O sea que cuenta con su complicidad.

-Sí. Siempre vienen a comprar solos, él o ella, pero antes lo han mirado juntos. El sábado por la tarde no vendo nada porque sólo pasean parejas y sólo miran.

-¿Todos los hombres queremos que nuestras mujeres sean más atrevidas?

-Sí. Pero a la mujer también le gusta verse sexy.

-Será porque funciona.

-Ahí está. A la hora de la verdad una buena prenda funciona. Por eso vuelven. Tengo clientes que ya han venido tres veces.

-¿Ningún marido le devuelve la prenda porque su mujer se la ha tirado por la cabeza?

-Ni uno solo. Al contrario, a veces la mujer viene a cambiar la prenda por otra más picante.

-¿Hay que echarle ilusión a las relaciones sexuales?

-Claro, fantasía. Que no sea siempre lo mismo. No hay nada menos lujurioso que la bata de boatiné.

-¿Mucho secreto de alcoba en quién menos lo diríamos?

-Sí, las mosquitas muertas que visten clásicas por la calle, son las que se llevan las prendas más atrevidas.

-¿Edad media?

-Todas. Desde jovencitos hasta señoras de 60 años. Tengo una clienta de más de 60 que se lleva lo más picante que encuentra.

-¿Y la resta de la clientela?

-También vienen go-gós de discoteca y las profesionales. Pero son minoría.

-¿La madam del prostíbulo?

-Todos los anuncios eróticos de Diari de Sabadell llevan ropa nuestra.

-¿Las profesionales se quedan lencería más atrevida?

-No, la misma. En todo matrimonio gusta un liguero, un marabú, unas medias, un corpiño, el vinilo...

-¿Vinilo?

-Esto, mira, es una especie de plástico negro que recuerda la piel del leather.

-¡No venderá látigos!

-Accesorios ni uno. Sólo este antifaz por hacerlo sin mirar.

-¿Para levantar los ánimos no hay como las transperencias?

-Efectivamente. Mira, todo esto es ropa transparente.

-¿Lo interesante es que se desabroche fácilmente?

-O que ya esté abierto como este body con dos agujeros en los pechos, o éste tanga con apertura en la zona baja.

-Este sujetador es enorme.

-Talla 130. Lo que más vendo son tallas grandes.

-Si regalo una de estas prendas a una amiga o novia de amigo ¿me estoy metiendo en un lío?

-Más bien sí. Es claramente una insinuación.

-¿Y este traje tan sexy de bombera con casco y todo?

-Y de policía, y de enfermera...

-¿Pura perversión?

-Perversión inocente.

Puro juego, pura vida


 

«VÍCTIIMA DE KODAK

Fue de las primeras víctimas laborales de Kodak-Vallès. Al quedarse en paro, pensó en abrir una tienda de fotografía, pero el declive provocado por la digital la hizo optar por la lencería que, personalmente, siempre le había gustado.

«En los sex-shops sólo venden lencería cara y mala y además una mujer no entra en un sexshop para eso. Tenía que comprarlo por internet y pensé en poner una tienda. Y por ahora no me quejo», dice.