Donna Leon, escritora

«Nunca mataré a Brunetti»

8/10/2005

Rara vez se tiene en Sabadell el privilegio de escuchar a una escritora de la talla de Donna León, 63, nieta de español, alemana e irlandeses, autora de catorce best-sellers, y creadora del comisario veneciano Guido Brunetti.

El jueves estuvo en la Biblioteca del Vapor Badía invitada por las librerías de Sabadell y Ayuntamiento en un ciclo literario sobre los dos policías gourmets:

 

-¿Se caerían bien Carvalho y Brunetti?

-Seguro que sí, son colegas y tendrían mucho de qué hablar.

-¿Cómo imagina ese encuentro?

-En un buen restaurante y hablando más de cocina que de casos policíacos.

-¿Se harían amigos?

-Seguro porque los dos son honrados, inteligentes, aficionados a la buena vida y los dos tienen una idea muy clara de lo que está bien y lo que está mal.

-¿Los dos quieren hacer un mundo más justo?

-Exactamente. Muchos más que el asesino, les importan las razones políticas, económicas y morales que lo han hecho posible.

-¿Igual que usted?

-Obviamente. A mi no me interesa para nada quien mató a un lord en su biblioteca. Eso es Agatha Christie. Muy aburrido.

-¿Se inspiró usted en Carvalho para crear a Brunetti?

-No porque jamás había leído nada de él anteriormente. No estaba traducido al inglés.

-Pues se parecen mucho.

-Es verdad, pero las únicas novelas negras europeas que había leído eran las de un autor holandés y otro sueco.

-Y un encuentro entre usted y Vázquez Montalbán ¿También se lo imagina?

-¡No por ahora! (riendo), todavía no quiero morirme. Que sea en un futuro muy lejano por favor.

-¿Cómo sería?

-Seguro que en esta maravillosa ciudad de Barcelona...

-...esto es Sabadell.

-Lo sé. Digamos que en su maravillosa ciudad de Barcelona.

-Pero usted está enamorada de Venecia.

-Cierto.

-¿No podría Brunetti trabajar en ninguna otra ciudad del mundo?

-Imposible porque aparte de Isfahan (Iran), donde viví cuatro años, Venecia es la única ciudad en la que realmente he vivido.

-¿Y New Jersey donde nació y vivió hasta los 23?

-Eso no cuenta. Para mi EEUU es ya un país extraño. Lo dejé hace 40 años y casi no he vuelto más. Mi mejor amiga es de Nueva York, pero nos vemos en Londres o en Hamburgo.

-¿No siente nostalgia de su país?

-Ninguna. Mire, yo ahora mismo sólo viajo por dos motivos: o la promoción de un libro o la ópera.

-Sus novelas se traducen a 23 idiomas excepto el italiano lo que, viviendo usted en Venecia es sorprendente.

-¡Ah no, no! ¿Por qué tendría que hacerlo?

-Pues porque en Italia Brunetti cosecharía un éxito igual o mayor que en España, Francia, Inglaterra, Alemania...

-Ya lo sé. Pero me haría famosa en mi ciudad y no me dejarían vivir en paz.

-Yo creo que lo hace para sentirse más libre al escribir sobre sus vecinos.

-¡No! En absoluto. Se lo aseguro. Simplemente quiero vivir en el anonimato y que nadie me dé un trato diferente por ser famosa. ¿Sabe? mis vecinos saben que escribo, pero no tienen ni idea de hasta que punto triunfan mis novelas ¡Y eso me encanta! (abre los brazos sonriendo). A cambio de qué tendría que cambiar mi pacífica vida en Venecia?

-¿Dinero?

-Ya tengo todo el dinero que necesito y más.

-¿Llevamos todos un asesino dentro?

-No. La mayoría no.

-¿Entonces por que gente normal y corriente un buen día van y matan?

-No es tan fácil. Físicamente y técnicamente matar es muy difícil.

-Pues en España muchos hombres, hasta entonces buena gente, matan a sus mujeres.

-Ese es un problema enorme y no sólo de España.

-¿Por qué matan si no son asenos?

-Quizás porque vivimos en un mundo que queremos soluciones rápidas para todo. Creen que por ser hombres tienen derecho a hacerlo.

-¿No cree que usted misma podría matar?

-No porque nunca levanto la voz a nadie.

-¿Y eso qué? Se puede matar a la chita callando.

-La vida es lo único que de verdad tenemos y... no, yo jamás podría robar eso.

-¿Ni siquiera matará a Brunetti?

-Nunca. Me gusta demasiado. Sé que otros lo hacen: Poirot, Miss Marple. Yo jamás.

-¿Domina usted a Brunetti o él le domina a usted?

-Él a mi. Totalmente. No para de sorprenderme.

-¿Ha adquirido vida propia?

-Absolutamente. ¿Me creerá si le digo que cuando me pongo a escribir un libro sólo tengo una vaga idea del primer capítulo?

-No. No la creeré.

-La verdad es que ni siquiera yo puedo creerlo. Pero le aseguro que cuando empiezo un libro sólo tengo ganas de acabarlo para saber quién es el asesino.

Y vuelve a reír y reír


 

«OPERA

Su otra pasión es la ópera «el único motivo por el que, quizás, iría a mi país».

Financia espectáculos de ópera y ha llegado a estrenado en Innsbruck una

ópera escrita por ella y que lleva, casi, su nombre: Donna galiana.

«Ya estoy esperando regresar a Barcelona este mes de marzo para ver Idomeneo y escuchar esa maravillosa soprano que tenéis en Salamanca, Maite Beaumont».