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Daniel Manzaneda, terrasense del Sabadell
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««La derrota engancha mucho más que la victoria»
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12-09-2006
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Si en algún ámbito quedan todavía rivalidades ancestrales entre Sabadell y Terrassa es en el fútbol. Y ahí es donde el egarense Daniel Manzaneda Marín, 34, se ha pasado de bando. Socio y seguidor del Sabadell es incluso directivo de la Penya Motoret Sala. |
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| . ¿Lo tuyo es de psiquiatra? Igual sí (ríe). ¿Pero qué hace hoy en Castelldefels (foto) un terrasense como tu? Viendo al Sabadell. Siempre voy. Soy socio, miembro de la Penya Motoret Sala y voy a muchos desplazamierntos ¿Con tu señora? Con mi compañera. No estamos casados. Mónica también es de Terrassa de toda la vida. Ha de quererte mucho. Pero si a ella le gusta el deporte más que a mi. Por la tele se traga hasta la F-1 y se levanta a las 4 de la madrugada para ver la selección de baloncesto. Curioso. Da clases de aerobic en el Q-Sport de Terrassa y le apasiona el deporte. ¿Y con el Sabadell? Igual. Ella es la primera que no se quiere perder ni un partido del Sabadell. Vives junto al estadio del Terrassa FC, ¿no? Al lado mismo. Oigo cantar los goles desde casa. ¿«El campo del Terrrassa es un futbolín»? Yo no voy a hablar mal del Terrassa. Soy de esa ciudad, no le quiero ningún mal y le tengo aprecio. Pero soy del Sabadell. Eso no se pude negar. Pues venga, cuéntame ¿De donde surge esa afición? Muy fácil. Tengo un familiar, Eduardo Pérez, que ha sido delegado de campo del Sabadell en los últimos cuatro años. ¿Y venías a la Creu Alta como de visita familiar? Sí. El venía a ver cómo entrenaba yo a los juveniles del Can Parellada y yo iba a la Creu Alta a verle a él en el campo. ¿Cómo entras en la Peña Motoret Sala? Conocimos a esa gente en el bar de enfrente de tribuna, nos gustaron y empezó a entrarnos el gusanillo del Sabadell y el Sabadell y el Sabadell. Si apenas llevas cuatro años no habrás vivido muchos momentos dulces. Ni uno. En los cuatro últimos años la cosa ha ido de mal en peor. Y aún as has desarrollado una fidelidad. Correcto. Un sentimiento forjado a base de desgracias. ¿Va en serio? Si te digo la verdad, engancha más la derrota que la victoria. Casi que hoy salgo de Castelldefels... ¿...triste? Hombre no ¿Cómo voy a salir triste después de ganar fuera de casa por 2 a 4 y habiendo ido 0 a 4 en el marcador? ¿Entonces? No sé. Me gustaría haber ganado sufriendo un poco más. Más emoción en el juego. Los aficionados del Sabadell necesitamos sufrir. Nos gusta ganar, pero no sabemos no sufrir. ¿Victoria demasiado fácil? Exacto. Cuando ganas tan fácilmente el sentimiento que tienes no es el mismo. ¿De verdad vas a todos los desplazamientos? Casi todos. El de Logroño del año pasado fue fantástico. Ganó el Sabadell, lo pasamos genial y encima nos toca el bingo. Un fin de semana completito. ¿El fútbol se siente diferente en Terrasa y en Sabadell? Muy diferente. En Terrassa el fútbol arrastra mucha menos afición. ¿Crees que habrá en alguna parte un sabadellense seguidor del Terrassa? Lo dudo mucho. ¿Siempre llevas la contraria a los tuyos? Sí. También soy del Madrid «Y el año que viene Terrassa Sabadell», se cantaba. Claro es más importante ganar al rival que la liga. Como el Barça-Madrid. ¿La rivalidad es recíproca? Sí, pero en Sabadell más intensa. Yo antes de ser del Sabadell nunca había oído en Terrassa nada en contra del Sabadell. ¿Viviste la marcha a pie del año pasdado hacia Terrassa? No. Ese día invité a toda la directiva de la Penya a una paella gigante en mi casa. ¿Ocultas tu doble vida a tus amigos de Terrassa? No. Me dicen que soy un renegado, pero no se molestan. Incluso sirvo en mis ratos libres en un bar al que van técnicos y jugadores del Terrassa. ¿Colocarías allí una bandera arlequinada? Por ahora no me atrevo, pero si el Sabadell sube lo haré. Dicho queda |
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PUTA EGARA
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El sector radical del Gol Sur en el Centre d’Esports, tiene la vieja costumbre de insultar al Terrassa, venga o no a cuento. Ya puede el Sabadell jugar contra cualquier equipo de España que ellos en el momento más inesperado se sueltan con un Puta Egara, Puta Egara es, ¡es! Un vicio tan injustificado como revelador.
«A mi no me ofende que digan eso, dice riendo Daniel. Yo siempre respetaré el Terrassa, pero aunque lo tengo al lado, no tengo sentimientos hacia él, me da igual si gana o pierde». |
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