Joaquim Piña, obispo en política
«El gobernador de Misiones
es totalmente autista
26-10-2006


Los trece partidos de la oposición de la provincia-estado de Misiones (Argentina) han elegido al obispo emérito de la zona, el jesuita sabadellense, Joaquim Piña Batllevell, 76, como líder del Frente Unidos por la Dignidad, FUD, para enfrentarse en referèndum, este domingo, dia 29, al gobernador de Misiones, Carlos Rovira.

Joaquim Piña, obispo en política
—Parlem català?
—Si vostè vol... Però pensi que... porto 50 anys fora de Catalunya i... el tinc una mica... me cuesta un poquito.
—Pues nada, en castellano. Cuando más hablamos de laicidad del estado, va un hombre de Iglesia y se mete en política.
—Yo también defiendo la separación entre Iglesia y estado.
—Pues está metido en política hasta las cejas.
—Si por política entendemos la búsqueda del bien común, eso afecta a todos. Si hablamos de la baja politiquería y pelearse por el poder, ahí no voy a estar.
—¿Es usted político o no?
—No porque ni soy de ningún partido ni aspiro a ningún cargo público.
—Pero está representando a trece partidos en contra del gobernador.
—Porque ahora entran en juego los propios derechos humanos, las instituciones, la misma democracia.
—¿Qué se vota exactamente este domingo en Misiones?
—Es un referéndum por la reforma de la Constitución que propone el gobernador.
—¿Para quedarse en el poder?
—Eso es. La Constitución de Misiones dice en un artículo de apenas dos líneas que el gobernador se renovará después de dos legislaturas de cuatro años cada una.
—¿Cuántas propone él?
—Todas. Poder ilimitado en el tiempo. Quiere pepetuarse en el cargo.
—Listo el hombre.
—Es la cabeza visible de un gobierno tan totalitario que consiguió lo que nadie había conseguido antes: unir a toda la oposición.
—Y los lidera usted.
—No los lidero. Simplemente me pidieron que les acompañase en esta campaña y acepté.
—Otras provincias argentinas cambiaron ya su constitución, ¿no?
—Alguna pero eso es muy antidemocrático.
—Bueno, en Catalunya Jordi Pujol estuvo 23 años en el poder y Felipe González 14.
—¿Ah si? (ríe) ¡No me diga! Será que en España quedan todavía restos del antiguo régimen (vuelve a reir).
—Será.
—En todos los sistemas republicanos avanzados eso no se comprende. Lo más esencial de una democracia es la independencia de los tres poderes y la alternancia en el poder.
—Sabe que, si gana, le van a insistir para que siga en política.
—Sé que me van a tentar. Pero tengo clarísimo que si nunca acepté un cargo público, menos lo voy a aceptar ahora que estoy viejo.
—¿Cómo van los sondeos?
—Me cuentan que están muy a favor nuestro ¡Incluso los que encargó el gobierno!
—Estará intranquilo el gobernador.
—Están desesperados. Hacen una campaña exhaustiva.
—¿Y usted? ¿Da mítines?
—No por favor. Mi única obligación es responder a la prensa. Los periodistas de toda Argentina me tienen acosado.
—¿Hay fotos suyas en las calles?
—Me están sacando más fotos que en toda mi vida.
—¿Hace campaña desde el púlpito?
—Evidentemente no. Pero sí que predicamos un evangelio con todas sus consecuencias sociales y políticas.
—¿Qué dice la iglesia argentina de su aventura política?
—Toda la iglesia argentina en peso, mis hermanos obispos y hasta el cardenal de Buenos Aires, me han apoyado públicamente. Y los sindicatos y otras organizaciones.
—¿Y el Vaticano?
—El Papa dijo que la Iglesia no ha de entrar en política y yo estoy totalmente de acuerdo. Pero en algunos casos, como ya he explicado, el pueblo tiene que sentirse apoyado por sus pastores.
—El caso es que, en cuanto usted aceptó ese rol político, Benedicto XVI aceptó de repente una jubilación que usted llevaba años pidiendo. ¿Lo hizo con ánimo de perjudicarle o de beneficiarle?
—La buena interpretación es que quisieron dejarme un poco mas libre. La maliciosa, que cedieron a ciertas presiones del gobierno. Y eso sería muy lamentable.
—¿Cuál es su relación con el gobernador Carlos Rovira?
—Nula porque es totalmente autista, no escucha ni a sus ministros, vive encerrado en sí mismo. Como todo dictador ha construido grandes obras públicas. Pero todo lo demás es corrupción y él, personalmente, se ha enriquecido a lo grande.
Demasiado listo


DE LA CALLE GRACIA
Hijo de la calle de Gràcia de Sabadell y hermano del escolapio que dirige el IES Vidal i Barraquer, Antoni Piña, el obispo Joaquim Piña, añora la ciudad en la que vivió hasta los 18 años.
«Y bueno, uno siempre recuerda su familia, su lengua, su ciudad, mi querida parroquia de La Puríssima donde fuí bautizado y el Santuario de la Salut».
Desea visitarnos, pero no quedarse aqui porque, «después de tanto tiempo, ya no sabría qué hacer en Catalunya».