Asterio Romero, diputado cocalero
«Mi madre nunca pisó un hospital porque pijcheó coca desde los 15 años
15-11-2006

Singulares las jornadas de ayer y hoy en la UAB en favor de la planta de la coca. Políticos, sociólogos y terapeutas venidos de Bollivia abogan por las cualidades de la hoja mágica en la I Feria Íbera del Akhulliku Andino.
El campesino de la coca, dirigente de cocaleros y diputado en el Parlamento de Bolivia, Asterio Romero Villarroel, 36, es en el gobierno de Evo Morales (otro ex-cocalero), secretario del Comité de Lucha Contra el Narcotráfico.

Asterio Romero, diputado cocalero
—¿Se puede luchar contra el Narcotráfico y defender la coca?
—Por supuesto. Nuestro objetivo es droga cero. Pero la coca no es droga, así que hemos venido a promocionarla.
—Por no ser droga tiene unos buenos efectos.
—La cocaína es mala, la coca es buena.
—¿Pero la cocaína no sale de la coca?
—Por unos procedimientos químicos que los pueblos ignoramos. A nosotros nos bastan las potencialidades de la coca en estado puro.
—¿Qué potencialidades?
—Uno puede estar pijcheando...
—¿Pijche...qué?
—Pijcheando, akhullikando, todo es lo mismo. Quiere decir masticando, salibando las hojas en la boca.
—Bien.
—Decía que uno pijcheando puede estar dos días sin comer, pasar una noche sin dormirr. Te da sabiduría y fuerza, te carga energía.
—Pues igual que la coca.
—En absoluto porque la coca en estado puro, como nosotros la tomamos, no tiene nada de cocaína. Un pequeño porcentaje tal vez. Pero es como la uva.
—¿Se refiere a su fermentación en vino?
—Claro. La uva no es vino.
—Tampoco tiene efectos tan espectaculares.
—Aún así, sigue siendo un buen ejemplo.
—¿El gobierno de Evo Morales quiere exportar coca?
—Ahí viene la industrialización porque de la coca se hace vino, tortas, queques, pan, harina, jaboncillos, champús, crema dental, pomadas, medicinas naturales como el mate de coca...
—¿Para qué sirve el mate de coca?
—El mate ya no se pijchea, sino que se bebe. Mitiga el dolor de estómago y de cabeza. Lo tomas y... hasta ahí. Cura incluso a los toxicómanos de cocaína.
—¿Industrializar la coca es revolucionario?
—Sí porque hasta ahora nos daban palo. Yo mismo estuve en prisión muchas veces. Y el de Bolivia es el único gobierno andino que protege los cocaleros. Esperemos que pronto se nos unan Perú, Ecuador y Venezuela,
—¿Por qué los cocaleros bolivianos han llegado al poder y los de ésos países no?
—Porque sólo en Bolivia hemos pasado de una organización sindical a otra política.
—¿Es coca lo que está repartiendo esa señora del poncho y el sombrero, en pleno auditorio de la Facultad de Letras de la UAB?
—Sí, es la socióloga de La Paz Silvia Ribera, autora del libro Las fronteras de la coca (la llama)
—(Ella) Como es coca aymara hay que seguir el ritual ¿vé? (toma cuatro hojas y dibuja una cruz en el aire) es la cruz andina, no cristiana. Ahora tómela ¡No! Así no. Con las dos manos, así.
—¿Me las pongo en la boca?
—Pijchéelas y haga un bollo en la mejilla.
—Sabe a bosque.
—Es que no es un simple estimulante como la ayahuasca. La coca tiene un valor nutricional enorme: calcio, proteína, alcaloides, minerales, vitaminas.
—Usted me habla de indústria y esa señora de rituales sagrados.
—(Él) Tienen que ir las dos juntas inclusive. Es una hoja milenaria, sagrada, ancestral.
—Se me está deshaciendo en la boca.
—Haga su bollo. Es normal. Sólo tiene cuatro hojas.
—¿Cuántas debería tener?
—Unas 20 o 30. Y más si akhullikamos dos bollos, uno en cada mejilla. Y lo botamos (escupimos) al cabo de una o dos horas
—¿Usted toma habitualmente?
—Toda la familia. Mi madre murió con 95 años y no conoció ni un dolor de muelas. Nunca pisó un hospital porque pijcheó desde los 15 años.
—¿Con qué frecuencia pijchea usted?
—Los obreros tomamos primero nuestro desayuno y pijcheamos. Luego almorzamos y pijcheamos otro bollo. A las 4 de la tarde un descansito y otro boleo. Y en la casa después de la cena toda la familia empezamos a pijchear.
—¿También los niños?
—Sólo a partir de 12 años. Antes les sobrecalcificaría. Pero yo a los 8 ya pijcheaba.
—Eso ya es adicción.
—No más que las cinco tazas de café que toman ustedes cada día. Y yo cuando viajo, no pijcheo.
—¿La Coca Cola lleva coca?
—Claro. Hasta hace dos años EEUU nos la compraba a nosotros para hacer Coca Cola. Ahora nos satanizan.
La chispa de la vida
SOBREDOSIS IMPOSIBLE
La primera idea es «si nuestro cuerpo muestra signos de fatiga o hambre es porque necesita descanso o comida. ¿No será malo engañarle?
«No lo es por un motivo, responde el diputado Asterio con milenaria sabiduría, nuestra boca sólo acepta un bolo de 20 hojas, máximos dos, uno en cada mejilla. Ésa es la medida natural que impide que nos excedamos. Tu no puedes exagerar en la hoja de coca».