Patricio Moya, pocero
«Este pozo daría 1 millón de litros de agua al día
y el Ayuntamiento lo sabe»
9-4-2008

El sevillano de Tocina que trabajó en el textil y la construcción de Sabadell y apasionado agricultor, cazador y pocero, Patricio Moya Blánquez, 67, está extremadamente resentido con «el ayuntamiento del Farrés y la Calvet».
No sólo porque le expropiaron de su finca en Can Puiggener, para construir un Parc de Can Clotas, aún no sin inaugurar, sino también, y sobre todo, porque le cegaron con tierra el mejor pozo que él ha construido en su vida y que en épocas de sequía como la actual podría ser de estratégica importancia.

Patricio Moya, pocero
—¿Donde está su pozo?
—A ver. Si la higuera está allí, y la casa que yo tenía estaba ahí, pues ando 30 pasos al oeste (los anda a grandes zancadas), otros en aquella dirección (vuelve a andar)... ¡Aquí! Justo aquí.
—¿Seguro que si yo perforo aquí saldrá agua?
—Segurísimo. Pero si quiere lo comprobamos con los palitos (coge un par de ramas del suelo), ¿ve? cuando paso sobre el venero vibran.
—¿Pero es usted también zahorí?
—Yo lo que soy es pocero. Me enseñó mi padre y en este mismo lugar hice un pozo que coge nada menos que cuatro veneros.
—¿Qué es un venero?
—Una vena de agua, como un chorro subterráneo. Cuantos más veneros se juntan en un pozo mejor es el pozo.
—-¿De donde sale el venero?
—Se hace a través de los siglos, a veces por la impermeabilidad de la tierra y a veces de forma caprichosa.
—¿Cuántos litros da?
—Yo llegué a sacar de este pozo 155.000 litros de agua a la hora, y nunca llegó a agotarse. Tenía 70 cms.. y aún no había llegado suelo. En realidad nunca llegué al fondo porque nunca me hizo falta.
—¿Nunca se agota?
—Una vez sacamos agua con cuatro bombas durante 36 horas seguidas y no se agotó.
—¿Por qué ahora está tapado si es tan bueno?
—Cuando a mi me expropió la Calvet para hacer este parque de las Clotas, le pedí que sobre todo no enterraran el pozo. Pues fue lo primero que hizo.
—¿Por qué?
—Porque había odio contra las nueve familias que vivíamos aquí. Yo tenía 7.000 metros con piscina y nos llamaban «pequeños terratenientes».
—¿Terratenientes en Can Puiggener?
—Imagínese, venidos de Sabadell por la emigración y nos llaman terratenientes. Éramos lo malo de lo malo. Decían que había aquí infecciones y enfermedades.
—Y las había.
—Que va, eso era una excusa para vender estos terrenos a la Generalitat que fue la que nos pagó. Cuatro mandatarios que no saben nada de la tierra y menos del agua destrozaron lo que otros habían hecho con tanto esfuerzo.
—¿Tan bueno era su pozo?
—Según unos ingenieros de Barcelona es el cuarto de Catalunya en caudal de agua.
—¿Daría hoy la misma agua?
—Es posible que diera menos porque el pozo lleva 17 años enterrado y los veneros son caprichosos. Igual daba más como daba menos. Pero como mínimo 1 millón de litros al día, seguro.
—¿A cuánta gente soluciona eso el consumo de agua de boca?
—Por lo menos a todo el barrio de Can Puiggener y el Llano.
—¿Ahora con la sequía lo van a desenterrar?
—No lo sé pero costaría mucho dinero. Si sólo lo hubieran tapado con una tapa como se suele hacer. Pero no. Tuvieron que enterrarlo.
—¿Hay constancia oficial?
—Sí porque yo fui la semana pasada a decirlo al Ayuntamiento. Pero no me hicieron ni caso. Empezaron a pedirse un mapa entre ellos, otro mapa, que si ya veremos... No hay ninguna voluntad.
—¿Hay más pozos como éste?
—Hay otro a 25 metros más todo la tierra que le han echado encima. Pero el bueno es éste, que está a sólo 8’80 metros del suelo, tiene 11 metros de profundidad y es la madre de todas las aguas que vienen de Matadepera.
—¿Calidad?
—Una agua estupenda. Si quiere probarla, es la que sale por una fuente que hay ahí abajo en el Ripoll y que ya ha reducido el chorro un 30%. Toda mi familia la ha estado bebiendo muchos años.
—Usted aquí fue feliz, ¿no?
—Hombre. Tenía casi 7.000 metros cuadrados cultivados, una casa de 300 metros, piscina...
—¿Al expropiarle le cambió la vida?
—Me la destrozaron. Ahora estoy en una casita unifamiliar de la Plaça d’Espanya que pagué trabajando siete días a la semana 24 horas al día durante cuatro años.
—Hay créditos.
—No quise hipotecarme porque tengo un cáncer cerebral que no sé cuánto puedo vivir y no quería dejar a mi familia con deudas.
—¿Sueña con aquel pasado?
—Mire (enseña un álbum de fotos con sus hijas bañándose en la piscina, bajando él por el pozo...) Todo lo hice yo.
Cuídese
BOICOT INAUGURAL
El 25% de este terreno del Parque de las Clotas, el terreno donde estaba la balsa, todavía no nos lo han pagado a los nueve regantes», dice Patricio Moya.
Por este motivo amenaza con boicotear el acto inaugural del parque «si es que algún día lo inauguran porque aquí llevan 17 años haciendo obras».
«Nuestra pancarta dirá que antes de inaugurar una cosa, la paguen», añade.