Antonio Fraguas, Forges
««Humor es el desvío más imprevisible
de un pensamiento lógico»
17-4-2008

La Fundació Bosch i Cardellach y la Obra Social Caixa Sabadell han invitado al chistero de El País, Lecturas, Interviú, Jano y El Jueves, Antonio Fraguas de Pablo, Forges, 66, para el Dia de l’Autor.
Hablará esta tarde, a las 7, en el Auditori de Caixa Sabadell, con el escritor, Antoni Dalmases, y el gestor cultural, Joan Ripoll.

Antonio Fraguas, Forges
—Se ven dos pilotos en un avión de papel de diario y el uno le dice al otro «con lo bien que estábamos con el keroseno» y el otro contesta «dejése de nostalgias y saque el crucigrama que vamos a aterrizar».
—Claro.
—¿Nos hace gracia porque es absolutamente surrealista?
—Hombre, ahora para aterrizar igual va mejor el sudoku, pero antes no existía.
—¿Su humor es intemporal porque es absurdo?
—Más que intemporal es persistente. Ahora dibujo a Acebes y a Carod-Rovira pero hace 20 años dibujaba a otros Acebes y otros Carod. Perdón: Josep-Lluís Carod-Rovira.
—¿Es surrealista y absurdo el humor de Forges o no?
—Para mi el humor es el desvío más imprevisible de un pensamiento lógico.
—Wow!
—Por ejemplo, un señor echado en el diván le dice al psiquiatra «doctor, mi problema es que nadie cree que soy Elsa Pataki» y el otro responde «qué mé va a decir a mi que soy Nicole Kidman».
—Desvío imprevisible.
—Siempre tienes que dar una vuelta de tuerca más.
—A veces hasta tres y cuatro vueltas de tuerca ¿no?
—Claro y eso es lo más divertido. Pero con cuidado porque, por una exhibición de estilo, puedes pasarte y desvirtuar el dibujo.
—Un curre.
—No hombre, es facilísimo. Lo difícil es mantenerse muchos años en la profesión.
—¿Toma nota por la calle de todo lo que oye?
—No hace falta. En estos momentos lo más importante es escuchar determinada emisora cada mañana. A mi me inspira mucho.
—¿Si acierto el nombre de la emisora dirá que sí?
—No.
—Pues ya la sé ¿Ha pasado usted de bufón del reino a intelectual del reino?
—No, no. Sigo siendo un bufón.
—Pues la Fundació Bosch i Cardellach que le invita a Sabadell es una entidad muy seria.
—Otra cosa es que el nivel cultural general haya llegado a tal extremo que a mi se me pueda considerar intelectual.
—¿No es eso una ofensa para la Fundació?
—En absoluto porque ellos sí saben que el humor es a veces una cosa muy seria.
—¿Me está diciendo que todavía quedan cosas que sólo se pueden decir con un chiste como en el franquismo?
—Pues sí porque hay cosas como la Iglesia que han cambiado poco.
—¿Por qué tradujo su apellido al catalán para el seudónimo?
—Porque, como funcionario, necesitaba ocultar mi verdadero nombre y porque mi madre era catalana.
—¿Es peligrosa una Justicia que multa a El Jueves por una caricatura?
—A lo mejor tenían miedo a la competencia que les puede hacer El Jueves y es una venganza.
—Jo.
—Hombre, en ningún otro lugar del mundo se maldice con la expresión «tengas pleitos y los ganes». Si eso es una maldición, imagínese lo que será perder un pleito.
—¿Qué le hace reir?
—Lo primero la incompetencia de los poderosos. Y luego la estupidez de los atrabiliarios.
—¿Econtraré la palabreja en el diccionario?
—Son muy reconocibles porque suelen vestir determinadas ínfulas. Rebosan ínfulas.
—Ese matrimonio en el spa que toma un «baño reparador de polímeros desincrustantes» ¿De dónde saca esas palabras?
—Alguna hay que inventarla. Por ejemplo, ¿cómo llamaría al hecho de que un periodista que es el tercer accionista del máximo anunciante de una emisora sea tertuliano de esa emisora? Pues desvergüenzalia. No hay otra palabra.
—¿Mira con cariño hasta a sus enemigos?
—Tengo la suerte de no odiar a nadie. Bueno a veces, sí.
—Soy todo oídos.
—Cuando conocí a Luís Tosar a punto estuve de zurrarle porque acababa de ver Te doy mis ojos y, confundiendo el personaje con el actor, le odié profundamente. Me quedé niquelado.
—¿Cuando fue la última vez que dio un puñetazo en la mesa?
—Esta mañana para que no cayera el lápiz que rodaba por encima.
Pues vale
CASTELLANO-VASCO
-GALAICO-CATALAN
El folleto del Dia de l’Autor lo presenta así:
«Madrileño y socio del Athletic de Bilbao, hijo de gallego y catalana, segundo de nueve hermanos, casado y con cuatro hijos. Tras suspender la Reválida centenares de veces a pesar de su excepcional comprensión matemática, a los 14 años empieza a trabajar como técnico de telecine en la incipiente Televisión Española de 1956. En 1973 abandona TVE, ya como cordinador de estudio, para dedicarse profesionalmente al humor gráfico».