Tayeb Ettaiek, beduino

"No tomamos medicamentos y eso nos hace vivir más"




Sabadell despidió ayer con lluvia a este hombre del desierto.

"Cuando vi salir humo de la pista de baile del Paladium creí que era un incendio y quise salir corriendo."

Es guía sahariano en su pueblo natal, el marroquí Erfout, y este verano condujo a la familia Pont de Sabadell por las dunas del desierto. De aquella amistad ha surgido una semana de turismo en Sabadell, lo que ha sido, prácticamente, la primera vez que sale de casa, del desierto.
Todo lo que ha visto, del mar al Imax, pasando por la discoteca, le ha alucinado, emocionado, ilusionado. Su risa fácil es tan contagiosa como sus lágrimas, también fáciles, que vertió la noche del domingo en el Restaurante Xaluca, donde se le despidió. Tayeb Ettaiek, mas o menos 26, está casado y tiene dos hijos.
- ¿Por qué mas o menos 26?
- Porque nací en el desierto y mis padres calculan que hacia 1970. Pero no están muy seguros.
- ¿ Cuál es la diferencia entre un beduino y un tuareg?
- Los tuareg visten de azul como yo, pero ellos son de raza negra.
- ¿ Entró en la discoteca Paladium con ese turbante azul?
- Sí (ríe con ganas), todo el mundo me miraba. Fué la primera vez que entré en una discoteca y todo aquello me pareció de locos. De repente empezó a salir humo y pensé que era un incendio. Quise salir corriendo (caracajadas).
- ¿ Nunca habia salido de Erfout?
- Sí, una sola vez. Fuí con unis amigos a ver el mar en Essaouira. Lo vimos y volvimos enseguida.
- ¿Ningún interés?
- Sí (ríe). Es muy distinto. El otro dia, al cruzar el Estrecho, pasé mucho miedo. Se movía todo y esa sensación de no tocar el suelo no me gustaba nada (más risas).
- ¿Conoce el Mediterráneo?
- Sí, me llevaron a verlo desde una avioneta del Aeropuerto de Sabadell y ¡todavía fué peor!(carcajadas). Cada vez que la avioneta se inclinaba para un lado, yo equilibraba para el otro ¡Ja-ja-ja!.
- Una semana de aventuras, vaya.
- Y he estado en el Aquárium y en el cine gigante del Puerto de Barcelona. Me dieron esas gafas para ver en 3-D y de repente salió un avión de la pantalla justo hacia mí (venga a reír).
- Pero, bueno, usted es un beduino moderno.
- Sí, hoy los beduinos ya no son nómadas, sólo tienen burros y viven en casbas, o sea una puerta y dentro muchas familias.
- ¿Las caravanas del desierto ya son de 4x4?
- ¡No,no! La caravana tradicional aún existe. Con sus jaimas y 40 o 50 camellos. Tardan un mes para ir de Rissani hasta argelia y vuelven. Tardan tanto porque tienen que ir en zig-zag, buscando los oasis.
- ¿Es más peligroso vivir en el desierto?
- No. Lo peligroso es vivir en Sabadell. Aquí puedes morirte.
- En el desierto también.
- No. Allí hay tanta tranquilidad que la gente vive más. Yo conocí un tuareg de Rissani de 120 años y me han hablado de otra persona de 130. No tomamos medicamentos y eso nos hace vivir más.
- ¿Envejecen las medicinas?
- Claro. Si os duele la cabeza, tomáis una pastilla y entonces os duele el estómago. Los medicamentos estropean mucho el organismo.
- ¿Y que hace usted cuando le duele la cabeza?
- Me aprieto el turbante bien fuerte y se me pasa.
- Pues en el desierto el que se pierde muere deshidratado.
- No. El que se pierde, siempre encuentra a alguien. Una iataliana que corría la Marathón de Sable estuvo una semana perdida. Al final, la encontraron riendo y comiendo en una jaima de nómadas.
- Pero el desierto mata, no me diga que no.
- Yo en toda mi vida sólo he oído el caso de dos niños bereberes a los que les sorprendió una tormenta de arena, perdieron el rumbo y murieron de sed. Pero son los únicos, y de eso hace mucho tiempo. Turistas ni uno.
- ¿Se siente mejor en el Sáhara que en Sabadell?
- Claro. Aquello es otro mundo. Más tranquilo, mejor. Esto es...
- ¡Otra vez la risa!
- Es que, la verdad, cuando pienso en todas las cosas que me han pasado aquí...(no para). El otro día, en Barcelona, un policía me preguntó si llevaba drogas ¡ja-ja-ja! Y yo ni fumo ni bebo alcohol, ¡cómo voy a llevar drogas! (Luís Pont dice que llevan una semana así, riendo)
- Parece que los Pont le encontraron en una gasolinera de Erfout y se fue con ellos una semana, sin ni siquiera avisar a su famailia.
- Allí esto es normal. Mi mujer no va a sufrir por ello. Si te vas de casa un día o muchos días, todo el mundo lo comprende, no pasa nada.
- ¿No se quedaría aquí por nada del mundo?
- No. Mi mundo es aquel y , si no es con amigos, nunca más volveré aquí.
- Pues ayer, en el Xaluca, lloró de tristeza por su despedida.
- Es verdad, me han dado tanto. Lluís y toda su família han sido tan buenos que...que...( pausa, se emociona)
- ¿Me deja ir con usted?