Mari Pau Dominguez, periodista

"INTENTO VIVIR CON LA SENSACION DE ESTAR EMPEZANDO SIEMPRE"



La periodista "multimedia" M.Pau Dominguez nació en Sabadell

En Barcelona también hay divos del periodismo pero es otro estilo. Los de Madrid son mucho peores.


Foto: Gloria Rodriguez

Aunque nadie lo sepa, la periodista Mari Pau Dominguez, 33, nació en Sabadell. En su etapa barcelonesa trabajó en "El Periódico" y en "Diario-16", en los informativos de TVE en Sant Cugat en el programa "Tres Catorze Setze" de TV3 y en el "Catalunya Matí" de Catalunya Ràdio.
En su actual etapa madrileña, la esposa de Paco Lobatón ha sido chica Hermida, presentadora de telediarios en Telemadrid y TVE y directora de "¿Y quién es él?". También es autora de las dos novelas de humor "La Ex siempre llama dos veces"y "Aprendices de divo", así como de una colección de poemas que han cantado Aute, Loquillo, Ana Belén y Miguel Ríos, entre otros.
-¿Qué es eso de que has nacido en Sabadell ?
-Pues me parieron ahí, pero lamentablemente no tengo nada que ver con Sabadell porque ni siquiera he vivido allí.
-¿Entonces?
-Mis padres vivían en La Florida (Santa Perpètua), y en el momento de dar a luz se desplazaron a la clínica Santa Fe de Sabadell.
-Háblame de tus padres.
-Eran inmigrantes, de dos pueblos de la provincia de Sevilla, y al principio vivían en Montcada. Mi padre trabajaba en una fábrica de ahí. Tras las inundaciones del 62, se trasladaron a esa casa de La Florida, en la que apenas viví un año. Mi padre enseguida encontró trabajo en un banco de Barcelona y nos fuimos a Barcelona.
-O sea que lo de sabadellense, nada de nada.
-Lo que pone el DNI (rie). Lamentablemente, ni de mayor he tenido contactos con Sabadell.
-¿Los catalanes vamos a Madrid con miedo?
-No lo creo. A mí me costó adaptarme a esa sensación de sentirte encerrada. Yo venía de Barcelona, que es una ciudad en la que respiras más, tienes salida al mar y a la montaña. Pero la parte buena es que enseguida conectas con tanta gente como tú, que no es de ninguna parte, que está de paso y que ha ido a parar allí por razones de trabajo. Te acomodas enseguida.
-¿Tu no eres de ninguna parte?
-Mi familia nunca ha estado anclada en un sitio y yo siempre he presumido de mezcla. Hay sevillanos, catalanes, alicantinos, murcianos... esa mezcla te da una visión más flexible de las cosas.
-Y, sin embargo, nunca has traducido ese Mari Pau.
-¡Cómo voy a traducirlo! Yo siempre "me he dicho" así. Y ahora mismo podría estar hablando catalán contigo. Lo que pasa es que me expreso mejor en castellano. Pero yo aquí hablo catalán con amigos catalanes. Que somos muchos, ¿eh? (rie)
-Pues a mí en Madrid un taxista me riñó por hablar en catalán en "su" taxi.
-¡Qué va! Eso aquí no pasa. Lo que ocurre es que los taxistas...
-¿Ha jugado un papel importante tu marido, Paco Lobatón, en tu adaptación a Madrid?
-En absoluto. Llevaba ya tres años trabajando en Madrid cuando conocí a Paco. Y ya tenía mi círculo de amigos. Yo me vine sola, sin conocer a nadie.
-Conocías a Hermida.
-Personalmente, no. El me había visto en un informativo de Sant Cugat y me hizo una propuesta.
-Ahora mismo trabajas en dos documentales para TVE.
-Si, uno sobre Juan Mariné, que lleva 50 años como director de fotografía en el cine español, y otro sobre la restauración de patrimonio cinematográfico de la filmoteca.
-Pues en la Filmoteca de Madrid, la restauración la lleva otro sabadellense, Ferran Alberich.
-¡No me digas que Alberich también es de Sabadell! Pues aún no le he tratado, pero pronto tendré que hacerlo. Ya se lo diré, claro que sí.
-¿Cuál es ese "Universo en ciernes" que da título a tu libro-CD?
-Es esa idea de que uno se asoma a la vida continuamente. Intento vivir siempre con esa impresión de estar empezando.
-¿Y eso de que si no es borracha no cantas?
-Es cierto (rie). Cuando ya habíamos grabado prácticamente todo el disco, Miguel Ríos me convenció para cantar yo un último poema. Habíamos tomado unas copitas de cava catalán, que es lo que se toma en mi casa, y como sólo es un poema de cinco versos a ritmo de guapango mexicano, a medida que se vaciaban las botellas me fueron convenciendo.
-¿Cómo sabes que la Ex siempre llama dos veces?
-Y si no lo sé, me lo invento, que también está muy bien (rie). Simplemente, Beatriz y yo queríamos divertirnos, escribimos ese libro a medias y nos lo pasamos muy bien.
-También has escrito sobre los divos del periodismo.
-En Madrid, por supuesto, hay muchos más divos que en Barcelona. En Catalunya también los hay, pero es otro estilo. Los de Madrid son mucho peores, no buscan tanto la audiencia como la popularidad. Que les pongan una alfombra por donde pisan, vaya. Sólo les falta hacer un strip-tease en prime-time.
-Nombres.
-Ni hablar (rie). Gracias a no dar nombres, "Aprendices de divos" sentó muy bien en la profesión y nadie se ofendió.
-La paja en ojo ajeno.