
"Para ser diseñador
gráfico hay que bailar salsa"
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América Sánchez inauguró el nuevo curso de la Escola Illa. El ordenador para nosotros fue un shock tremendo... yo aún estoy en la resaca de ese shock. |
El diseñador gráfico
hispanoargentino Juan Pérez Sánchez, más conocido como América
Sánchez, estuvo en la Escola Illa este martes para inaugurar el curso.
-
¿Llamarse América condiciona?
- Eso fue una locura. Decidí
cambiarme el nombre sin pensar-lo demasiado, me puse América, como mi
madre, y ahí se quedó.
- Muchos creen que es mujer.
-
¡Lo sé! Incluso me han invitado a dar conferencias a chicas diseñadoras
por mi condición femenina. Y un diario argentino habló de mí
como la señorita española.
- ¿Le duele más lo
de señorita o lo de española?
- Ninguno de los dos.
-
¿Un buen diseño es el que nunca pasa de moda?
- Eso es lo
que intento.
- Pero entonces sus obras no tienen un estilo, una
identidad reconocible.
- Yo creo que eso es bueno, pero yo a lo mío
sí le veo mi estilo.
- Defínalo pues.
- Mi estilo
es todo lo que no se vé en el diseño: la construcción, el
dominio del palno bidimensional, el control de los espacios, la manera de elegir
los temas en su justa proporción y su jerarquía, la calidad
expresiva de cada pieza gráfica...
-¿ Cómo afectó
a su carrera el emblema de la candidatura olímpica de Barcelona?
-
Tiene 14 años y, cuando la miro, aún está fresca. Pero su
difusión fue tan estraordinaria que me desbordó la cabeza.
- ¿ Ha sido el más popular de sus trabajos?
- El del
museu Picasso me lo han copiado en Nueva York para su antológica. Y, por
supuesto, también aprecio la marca Vinçon. Ahí el cliente
fué bueno. Sabía lo que quería.
- ¿ No es
mejor cliente el que da carta blanca?
- Las dos cosas.
- ¿
Su trabajo más anónimo?
-Quizás el tratamiento gráfico
de los taxis de Barcelona.
- ¿Por qué momento de su evolución
está atravesando?
- Me encuentro en un impasse, sobre todo por el
aprendizaje en las escuelas. Las escuelas no van por delante de las
instituciones y de la gráfica en general, como deberían. Por eso,
ahora estoy sin dar clase.
-¿Se refiere a la informática?
-
Sí, la verdad es que todos estamos un poco estupefactos ante el adelanto
que llevan las cosas.
-¿En qué está trabajando?
-
En un video experimental para mi uso privado. Pero no estoy haciendo nada
importante de cuanto hice en los 80. Mi gran trabajo fué en la década
pasada. Ahora ya nada.
- Habla como si fuera a jubilarse.
- Ya
le digo que estoy en un impasse. Trabajo mucho menos y me estoy mirando las
cosas , más que haciéndolas.
-¿Qué es eso que
mira tanto?
- Mire, para nosotros el ordenador fué un shock
tremendo. Tuvimos que esconder la escuadra, el compás, el rotring y coger
uan nueva herramienta de la que no teníamos ni idea.
-¿ No
lo ha superado aún?
- Sí, pero me costó. Y aún
estoy en la resaca de ese shock.
- ¿Trabaja menos porque no tiene
tantos encargos?
- Sí. Hay mucha competencia. Pero me viene muy
bien. Estoy contento.
- Pero un hombre tan famoso como usted...no lo
entiendo.
- Yo se lo voy a esplicar. Verá: desde 1989 todo mi
esfuerzo expresivo lo he centrado en la música cubana y de las Antillas
en general. No sólo en estudiarla, sino también en bailarla. Doy
conferencias y classes, y yo mismo bailo salsa cada día.
- No me
lo creo.
- ¡Es cierto!.Estoy en otra dimensión.
-
Pues hoy ha venido aquí como celebridad del diseño.
- Y en
este tipo de actos suelo poner música caribeña y contar la verdad
sobre mis verdaderos gustos. Normalmente digo a mis alumnos que, si no bailan
salsa, nunca podrán ser diseñadores gráficos, ja-ja-ja.
-
Ahora sí veo claro que me está tomando el pelo.
-¡Pero
cómo le voy a tomar el pelo! Lo digo de verdad.
-¿ Tiene una
vida secreta?
- De secreta, nada. Es muy pública.¡ Si salgo
todas las noches a bailar! Vivo de la gráfica, pero lo otro me gusta
tanto o más.
- ¿ Su obra gráfica respira salsa?
-
Yo creo que sí. Le estoy buscando el hilo conector, pero yo creo que
siempre ha tenido que ver con el humor y la variedad. Y bailar me ha ayudado
mucho. Lo digo en serio: si los alumnos bailaran salsa cada día, mejorarían
su forma expresiva. Ja-ja-ja.
- ¿No valen el rock, el tango o el
bakalao?
- Ah no ,no. En eso soy radical. Sólo vale la salsa, y
la salsa buena, que por algo es un género centenario.
- Dígame
cuál es la salsa buena, no vayamos a confundir a los diseñadores.
-
La época de los años 20 y 30 de Cuba, Puerto Rico y Colombia o
toda esa gente del Nueva York de los 70, como la Fannia All Star.
- ¿Gloria
Stefan?
- No,no. A mí esa salsa light romántica no me
interesa nada.
-¡ Saborrrrrrrr!